Las peñas del Rayo Vallecano se movilizan para dejar vacío Butarque en el partido ante el Atlético de Madrid

Aficionados organizados anuncian ausencia total en el estadio de Leganés frente al equipo colchonero, en protesta por las acciones del presidente Rayista y la permisividad de LaLiga, según comunicado publicado por la federación de agrupaciones del club

Guardar

Las agrupaciones de seguidores del Rayo Vallecano, a través de su federación, han anunciado que estudian acciones legales para proteger los derechos de la afición, según ha trascendido en un comunicado oficial. Este pronunciamiento surge tras la decisión de no acudir al Estadio Ontime Butarque en el partido que enfrentará al equipo rayista y al Atlético de Madrid, en una medida que busca visibilizar el descontento colectivo ante la gestión del presidente del club, Raúl Martín Presa, y la actitud de LaLiga. La federación de peñas convocó a evitar la compra o validación de entradas bajo el lema “No retires tu entrada. Dejemos vacío Butarque”, con el objetivo de ejercer presión social y mostrar el reclamo de manera contundente.

De acuerdo con la información brindada por la propia Federación de Peñas del Rayo Vallecano y publicada por medios como la agencia Europa Press, la ausencia total de aficionados organizados responde a lo que denominan “una larga lista de atropellos perpetrados” por el directivo Raúl Martín Presa, afirmando además que LaLiga ha permitido estas situaciones. En palabras del comunicado, “entendemos que es el momento de decir basta”, y aclara que las agrupaciones federadas no participarán presencialmente en el encuentro correspondiente a la jornada 24 de LaLiga EA Sports, donde el Rayo Vallecano ejercerá como local en el estadio del Leganés.

El reciente traslado del encuentro al Estadio Ontime Butarque —normalmente sede del Club Deportivo Leganés— marca otra de las quejas centrales de la protesta. Según reportó Europa Press, LaLiga determinó que el partido no podía disputarse en el Estadio de Vallecas tras concluir que el césped, renovado recientemente por la institución rayista, no garantizaba la integridad de los futbolistas. LaLiga detalló que, pese a los trabajos emprendidos por el club para reacondicionar el campo y reemplazar el césped, las condiciones meteorológicas adversas de las dos semanas anteriores afectaron severamente el terreno de juego. A raíz de estos informes técnicos, los responsables del campeonato decidieron que el encuentro, programado para el domingo a las 16:15 horas, se jugaría en Butarque.

El propio Rayo Vallecano manifestó su rechazo a esta decisión, exponiendo que albergar el partido fuera de Vallecas conlleva “grandísimos perjuicios sociales, deportivos y económicos” para los intereses de la entidad. Así lo expresó la dirección del club, que reiteró su “absoluta disconformidad” con la medida promovida por LaLiga. El conflicto se remonta al fin de semana anterior, cuando se suspendió el enfrentamiento que debía disputar el Rayo Vallecano contra el Real Oviedo, debido al mal estado del césped en Vallecas. Según detalló entonces LaLiga, ese terreno presentaba deficiencias que comprometían la salud y seguridad de los jugadores.

El comunicado de la federación de peñas pone el acento en la dimensión acumulativa de las molestias, mencionando una sucesión de decisiones de Martín Presa que, a entender de estos colectivos, han perjudicado tanto a los hinchas como a la imagen del club. No se detallan en el texto las acciones concretas atribuidas al presidente, pero la declaración pública ilumina un clima de protesta sostenida y de agotamiento respecto a la gobernanza del equipo.

Las agrupaciones rayistas hacen hincapié en la búsqueda de alternativas legales para hacer valer los derechos de la afición. El organismo comunicó que su ausencia en el estadio se trata de un acto conjunto y que están explorando medidas jurídicas “para defender los intereses de los aficionados”, según el texto difundido y recogido por Europa Press. Se trata de una iniciativa que busca poner de manifiesto la relevancia del papel del seguidor en las dinámicas internas de las instituciones deportivas y sus procesos decisorios.

Por su parte, LaLiga subrayó los intentos del Rayo por optimizar el césped del estadio tras el reemplazo total del mismo. Sin embargo, tras las inspecciones efectuadas, concluyó que el campo no reúne los requerimientos para acoger partidos oficiales del torneo esta semana, decisión motivada parcialmente por episodios previos como el aplazamiento del partido ante el Real Oviedo del fin de semana anterior, originalmente programado para el sábado a las 14:00 en Vallecas.

La postura de la afición organizada del Rayo Vallecano refleja un escalamiento en las tensiones entre los seguidores, la directiva del club y los órganos rectores de LaLiga. La falta de presencia rayista en Butarque buscará evidenciar el descontento y la fractura interna en el seno de una comunidad que pone en primer plano la defensa de su derecho a participar activamente en la vida del club y ser escuchados por sus dirigentes y por la patronal del fútbol profesional.