La vuelta del antiguo rey de Nepal eleva la tensión a tres semanas de las elecciones

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Katmandú, 13 feb (EFE).- Miles de simpatizantes monárquicos desafiaron este viernes la prohibición de las autoridades de Nepal al congregarse para recibir al antiguo rey Gyanendra Shah, una movilización que eleva la tensión política a solo veinte días de las elecciones generales previstas para el próximo 5 de marzo.

La administración de Katmandú había prohibido expresamente las reuniones de más de cinco personas en las inmediaciones del aeropuerto, alegando riesgos para la seguridad.

Sin embargo, los seguidores del exmonarca, convocados por el conservador Partido Rastriya Prajatantra (RPP) y otros grupos realistas, ignoraron las restricciones para escoltar a Shah tras su llegada en helicóptero desde el sureste del país.

La Policía estimó que más de 4.000 personas acudieron a la zona del aeropuerto, aunque vídeos difundidos en medios locales y redes sociales sugerían que la multitud pudo alcanzar los 10.000 asistentes.

Los simpatizantes corearon consignas en favor de la corona como “Raja au, desh bachau” (Ven rey, salva nuestro país), expresiones tradicionalmente asociadas a la lealtad a la monarquía y a la nación.

El superintendente principal de la Policía de Nepal, Prabin Dhital, explicó a EFE que se desplegó un fuerte dispositivo de seguridad debido a la sensibilidad de la situación, aunque aseguró que la jornada "transcurrió de forma pacífica".

Esta demostración de fuerza se produce mientras el país del Himalaya se encuentra bajo un gobierno interino tras las masivas protestas lideradas por la 'Generación Z' el pasado septiembre, que provocaron la caída del anterior Ejecutivo y la disolución del Parlamento.

Figuras como el activista Durga Prasai habían pedido durante semanas a sus seguidores que demostraran su fuerza en este regreso, provocando también la alerta de las autoridades debido a precedentes violentos en marchas similares que el año pasado derivaron en enfrentamientos.

Gyanendra Shah, de 78 años, fue el último soberano de una dinastía de 240 años hasta que la monarquía fue abolida en 2008. Pese a no tener un papel oficial, sus frecuentes viajes y apariciones públicas son seguidas con recelo por el Gobierno interino ante el temor de que sectores monárquicos busquen desestabilizar el proceso electoral del próximo 5 de marzo. EFE

(foto) (vídeo)