Oftalmóloga recomienda el consumo de zanahorias, pescado azul o frutos secos para mejorar la salud ocular

Una dieta variada, rica en nutrientes esenciales como vitamina A, C, E, omega-3 y luteína, contribuye a proteger la vista ante enfermedades, según la experta Teresa Iradier, quien aconseja controles periódicos con especialistas en salud visual

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El aumento sostenido en el consumo de productos refinados, grasas trans y carnes procesadas puede influir en la aparición de problemas metabólicos y afectar negativamente diversas estructuras oculares, según advertencias recientes compartidas por la doctora Teresa Iradier, experta en Ojo Seco del IMO Grupo Miranza Madrid. Tal como reportó la plataforma de noticias, la selección adecuada de alimentos y el control sobre aquellos asociados al deterioro visual constituyen una recomendación clave para la protección de la vista a largo plazo. En ese contexto, Iradier señaló la dieta equilibrada y rica en nutrientes esenciales como un pilar para prevenir enfermedades oculares.

Según indicó el medio, la oftalmóloga destacó entre los nutrientes esenciales que contribuyen al cuidado ocular la vitamina A, la vitamina C, la vitamina E, el zinc, los ácidos grasos omega-3, la luteína y la zeaxantina. Iradier explicó que, aunque la incorporación de estos nutrientes a través de la alimentación no permite revertir de forma directa los problemas de visión existentes, contribuye a reducir el riesgo de aparición de diversas enfermedades relacionadas con los ojos.

En esa línea, la fuente indicó que la zanahoria ocupa un lugar prominente como alimento recomendado: este vegetal proporciona un elevado aporte de vitamina A, necesaria para la función de la retina y la visión nocturna. Además, la zanahoria entrega vitamina E, la cual, según la profesional, ayuda a prevenir la formación de cataratas.

Entre los alimentos señalados por Iradier, el pescado azul, que abarca opciones como el salmón, la sardina y el atún, se distingue por su contenido de ácidos grasos omega-3. La especialista puntualizó ante el medio que el consumo de estos pescados favorece el funcionamiento adecuado de la retina y reduce el riesgo de sequedad ocular, así como la posibilidad de desarrollar degeneración macular asociada a la edad.

En cuanto a los frutos secos, tales como nueces, almendras y pistachos, la oftalmóloga precisó que contienen cantidades elevadas de vitamina E, la cual actúa como antioxidante y protege las células de los ojos frente al daño causado por los radicales libres. Citando los datos del medio, Iradier sumó al listado de alimentos recomendados los cítricos –naranjas, limones y kiwis– y las fresas, los cuales presentan altos niveles de vitamina C. Esta vitamina interviene en la defensa contra el daño oxidativo y es vital para la síntesis y mantenimiento del colágeno corneal.

La dieta sugerida por Iradier incluye, además, la yema de huevo, fuente destacada de luteína y zeaxantina, dos compuestos que funcionan como filtros naturales para la luz solar y contribuyen a la protección de la mácula ante la exposición a la luz azul. Los pimientos rojos, que también aportan vitamina C, colaboran en la preservación de los vasos sanguíneos oculares. De acuerdo con lo señalado por el IMO Grupo Miranza Madrid, las verduras de hoja verde –brócoli, espinaca, acelga y col rizada– se consideran superalimentos en el ámbito de la salud ocular debido a su importante aporte de carotenos como la luteína y la zeaxantina.

No obstante, Miranza remarcó para la publicación que, pese a los beneficios de estos alimentos, no tienen la capacidad de obrar milagros ni sustituyen el tratamiento profesional. El consumo de nutrientes a través de la alimentación representa solo una dimensión de la prevención, mientras que los controles periódicos con especialistas en salud visual resultan imprescindibles, recomendando una revisión anual de la vista.

La doctora Iradier, citada por la fuente, afirmó que "con el paso de los años, un consumo inadecuado de nutrientes esenciales puede ocasionar distintos problemas relacionados con la salud visual". Asimismo, enfatizó que una dieta balanceada, acompañada de revisiones oftalmológicas regulares, permite desarrollar estrategias preventivas más eficaces frente al deterioro visual.

La información reunida por el medio señala la importancia de adoptar un enfoque integrado en el cuidado ocular, que priorice tanto la calidad de la alimentación como el seguimiento profesional periódico. La adopción de una dieta variada, sustentada en alimentos mencionados como la zanahoria, el pescado azul, los frutos secos, los cítricos, la yema de huevo y las verduras de hoja verde, se asocia a una mejor protección de la salud ocular, mientras que los productos ultraprocesados y ricos en grasas trans podrían aumentar la probabilidad de sufrir enfermedades oculares en el futuro.

El medio recalcó que aunque la dieta desempeña un rol relevante en la prevención, no sustituye los controles especializados ni puede revertir condiciones preexistentes. Miranza reiteró la importancia de establecer hábitos saludables y acudir periódicamente a consultas oftalmológicas para proteger la visión durante toda la vida.