
Según las declaraciones recientes del general Edwin Urrego, si las acusaciones que enfrenta por su presunta participación en un complot en contra del presidente Gustavo Petro llevan a su separación del cargo dentro de la policía, él tiene la intención de tomar acciones legales para resguardar su honor y esclarecer la situación en las instancias judiciales pertinentes. El comandante de la Policía Metropolitana de Cali detalló en conversación con Caracol Radio que las afirmaciones hechas por el presidente tienen consecuencias judiciales y expresó su disposición a llegar hasta las últimas consecuencias legales, siempre que la situación así lo requiera.
Tal como reportó el medio Caracol Radio, el general Urrego negó categóricamente su involucramiento en los hechos señalados por el presidente colombiano, quien acusó a varios funcionarios de planear la colocación de sustancias psicoactivas en uno de sus vehículos oficiales durante una visita a Estados Unidos. Urrego manifestó que esta versión constituye “una locura” y sostuvo que no existe evidencia alguna que acredite semejante complot. Insistió en que se trata de “una total desinformación que ha recibido el señor presidente. No obedece a la realidad”.
El comandante lamentó no haber tenido aún la oportunidad de dialogar directamente con Gustavo Petro para ofrecer su versión de los hechos o ejercer su defensa, alegando que nadie le ha dado espacio para exponer sus argumentos, y recalcó que tampoco se le ha presentado prueba alguna en su contra. “Pienso que no las hay, porque eso no aconteció”, puntualizó Urrego en la entrevista concedida a Caracol Radio.
El general expresó su disposición a someterse a toda clase de evaluaciones o procedimientos que permitan sostener su inocencia. Entre las pruebas que mencionó, indicó estar abierto a la realización de un examen de polígrafo o cualquier otra verificación que las autoridades consideren oportuna para determinar la veracidad de los señalamientos. Afirmó también que un acto de la naturaleza que le atribuyen no solo lo afectaría a él, sino que sería un atentado en contra de las bases mismas de la democracia del país.
Por otro lado, Urrego sugirió que detrás de las acusaciones podrían existir “ciertas cosas” que resultan incómodas para algunos sectores, aunque evitó precisar a qué se refería concretamente. Rehuyó ampliar detalles sobre el trasfondo de las imputaciones y tampoco respondió si la investigación llevada a cabo en noviembre del año anterior en la casa de Armando Benedetti, entonces ministro del Interior, tendría alguna relación con las actuales controversias. Según publicó Caracol Radio, esta operación obedeció a una orden impartida por una juez del Supremo de Justicia y fue ejecutada por la Policía Judicial, mientras que Urrego, quien en ese momento se desempeñaba como jefe de la Policía de Barranquilla, solo brindó el respaldo solicitado por las autoridades encargadas de realizar el procedimiento.
De acuerdo con lo que consignó el mismo medio, el mandatario colombiano informó un día antes que fue objeto de un intento de magnicidio durante su traslado en helicóptero y, además, que sufrió una trampa en los Estados Unidos que buscaba evitar su reunión en la Casa Blanca con el entonces presidente Donald Trump. Petro sostuvo que este presunto sabotaje habría consistido en la introducción de una carga de sustancias ilícitas en uno de sus automóviles oficiales.
En el marco de esta controversia, el general Edwin Urrego permanece al frente de su cargo en la Policía Metropolitana de Cali y reitera su rechazo a las afirmaciones hechas por el presidente. La situación ha suscitado cuestionamientos sobre la veracidad de las acusaciones y el respaldo en evidencia concreta, según las explicaciones aportadas por Urrego a Caracol Radio. El comandante asegura que se mantendrá firme en la defensa de su nombre y reputación, dejando en claro que, en caso de que el proceso se traduzca en consecuencias administrativas o penales en su contra, recurrirá a los mecanismos jurídicos que la ley le ofrece.
El incidente abordado por Petro y la respuesta del general Urrego han marcado la agenda informativa en Colombia y han motivado a distintas voces a exigir transparencia y rigor en la presentación de pruebas antes de efectuar señalamientos públicos de gravedad institucional. La postura pública adoptada por Urrego apunta a mantener abierta la posibilidad de esclarecer los hechos, subrayando la necesidad de procedimientos objetivamente verificables y alejados de filtraciones o versiones no sustentadas.