
Ramón Calderón, quien fue responsable de la administración testamentaria tras el fallecimiento de Francisco Rivera "Paquirri", destacó la profunda conexión emocional que el torero mantenía con Cantora, la histórica finca que está a punto de pasar a nuevas manos debido a serios problemas financieros de sus herederos. Durante una reciente conversación, Calderón recordó que, para Paquirri, esa propiedad situada en Medina Sidonia (Cádiz) representaba un espacio de auténtica felicidad familiar y resguardo emocional. El diario detalló que la finca saldrá a subasta pública después de que Isabel Pantoja, viuda de Paquirri, no pudiera saldar las deudas acumuladas a lo largo de varios años.
Según publicó el medio, a finales de enero trascendió la pérdida definitiva de Cantora por parte de Isabel Pantoja, quien compartía la propiedad con su hijo Kiko Rivera, titular de casi el 48% del inmueble. La tonadillera dejó de abonar los pagos mensuales de la hipoteca, que ascendían a 12.000 euros, lo que derivó en una deuda conjunta cercana a los 2,2 millones de euros con la entidad bancaria y la Agencia Tributaria. Según consignó el medio, la artista habría abandonado recientemente la finca, corriéndose incluso el rumor de que se habría retirado los elementos fijos, como enchufes y piezas sanitarias.
La subasta pública de Cantora se ha tornado inminente, con información consignada por el periodista Quique Calleja que apunta al interés de un empresario inmobiliario francés de origen libanés en la adquisición de la deuda. De lograrlo, dispondría de prioridad para ofertar en la subasta, lo que podría permitirle hacerse con la finca a un precio sensiblemente inferior a los más de 4 millones de euros en que había sido valorada previamente. Ni Isabel Pantoja ni Kiko Rivera han emitido declaraciones en torno al futuro del emblemático cortijo familiar ni al avance del proceso legal que desembocará en su venta pública.
Durante el reparto de la herencia, Ramón Calderón asumió un papel destacado como albacea y mantiene vigentes recuerdos de las celebraciones que Paquirri disfrutó en Cantora. Calderón evocó episodios familiares como el bautizo de uno de los hijos del torero y la importancia que la finca tenía para Paquirri y su vida familiar junto a Isabel Pantoja y los niños. “Bueno, yo sé que para Paquirri, para mi amigo, era un sitio en el que se encontraba feliz, en el que disfrutó muchísimo, en el que pasó momentos inolvidables. Con su mujer, con sus hijos. Allí se celebró, yo recuerdo, el bautizo del pequeño. En fin, pues, pero así es la vida. Como decía mi padre, las cosas son como son y no como quisiéramos que fueran”, manifestó Calderón según recogió el medio, dirigiéndose de manera implícita a la situación financiera actual de Pantoja.
El expresidente del Real Madrid hizo hincapié en que, para “Paco”, Cantora equivalía a un paraíso personal, donde su satisfacción y alegría quedaban patentes en cada encuentro familiar. “Aquello para Paco era el paraíso, eso era lo que él decía. Disfrutaba muchísimo”, indicó Calderón, transmitiendo el valor sentimental de la finca más allá de su importancia patrimonial.
Aunque Calderón confesó que no mantiene trato alguno con Isabel Pantoja ni con Kiko Rivera, expresó buenos deseos con respecto al futuro de ambos. En declaraciones recogidas por el medio, aconsejó a Kiko Rivera que “sea feliz, que disfrute y que honre la memoria de su padre”, mostrando así respeto por el legado familiar y el difícil momento que atraviesan los herederos ante la salida de Cantora del patrimonio familiar.
La situación de Cantora encapsula años de disputas y dificultades económicas que han marcado la vida de sus actuales propietarios. De acuerdo con la información publicada, el interés de nuevos inversores extranjeros abre la posibilidad de que la finca cambie de dueño por un valor sustancialmente menor que el inicialmente estimado en el mercado. La salida cercana a subasta representa la culminación de un proceso judicial vinculado a la falta de pago de la hipoteca y a deudas fiscales que la cantante arrastra desde hace años.
El legado de Francisco Rivera “Paquirri” y el recuerdo de los años vividos en Cantora, tal como ha señalado Ramón Calderón, quedan así en el centro de la atención pública mientras se define el futuro del histórico cortijo.