
La actual edición de la Liga de Campeones femenina concluirá en el estadio Ullevaal de Oslo el 23 de mayo, según informó la UEFA. Esta temporada incorporó un formato completamente renovado, con cambios que han generado una mayor imprevisibilidad y nivel de competencia entre los clubes participantes. De acuerdo con la UEFA, la estructura de la competición ahora incluye una fase de liga con 18 equipos, clasificaciones directas a cuartos de final para los cuatro primeros y emparejamientos de 'Playoff' muy disputados, lo que, según varios protagonistas y directivos, ha incrementado el atractivo y la intensidad de cada ronda.
Desde el inicio de la temporada, las cifras han reflejado el impacto de estos ajustes. Tal como reportó la UEFA, la fase de liga sumó 181 goles en 54 partidos, con participación de futbolistas de 41 países. Los resultados apretados dominaron el torneo: el 54% de los encuentros terminaron en empate o se resolvieron por un solo tanto de diferencia. Los cuatro equipos que lideraron la fase de liga —Barcelona, Olympique de Lyon, Chelsea y Bayern de Múnich— lograron asegurarse el pase directo a cuartos de final. La suerte del resto de los clubes quedó abierta hasta los últimos minutos de la sexta jornada de esta fase regular, lo que mantuvo viva la expectativa sobre los emparejamientos hasta el cierre.
En cuanto a los duelos de 'Playoff' que determinarán los otros cuatro integrantes de cuartos, el Atlético de Madrid deberá medirse al Manchester United, Paris FC se enfrentará al Real Madrid, Oud-Heverlee Leuven competirá contra el actual campeón, Arsenal, y Wolfsburgo tendrá como rival a la Juventus. Estos encuentros de eliminación se disputarán los días 11-12 y 18-19 de febrero, según detalló la UEFA. El esquema busca que la fase final esté compuesta por duelos entre equipos forjados tras un trayecto exigente, sin margen para relajación.
Entre las protagonistas, varias voces han destacado el valor de las novedades. Alexia Putellas, centrocampista del FC Barcelona y una de las figuras emblemáticas del fútbol femenino, expresó su opinión en declaraciones recogidas por la UEFA: “El nuevo formato de la ‘Champions’ femenina me gusta. Creo que en esta competición siempre juegas contra los mejores equipos, porque tienen que ser excelentes para clasificarse. Pero creo que este nuevo formato añade más retos y un plus de interés, ya que habrá más encuentros entre clubes históricamente exitosos”. Putellas consideró que los retos adicionales y la posibilidad de ver enfrentamientos inéditos fortalecen la calidad de la Liga de Campeones.
La directora de fútbol femenino de la UEFA, Nadine Kessler, también valoró los cambios. Según consignó la UEFA, Kessler afirmó que esta estructura ha aportado mayor dinamismo, situaciones imprevisibles, remontadas, sorpresas por parte de equipos debutantes y partidos entre conjuntos de alto nivel. La directiva recordó que el torneo consolida su posición como referencia del fútbol femenino de clubes, al señalar: “Nos enorgullece ver que los aficionados de todo el mundo acogen la competición y a sus emblemáticos clubes y jugadoras en mayor número que nunca”.
Las jugadoras de equipos que han conseguido avanzar también subrayaron la utilidad del formato para entidades con menor tradición internacional. Julie Biesmans, centrocampista del Oud-Heverlee Leuven de Bélgica, confesó a la UEFA su satisfacción con el sistema, particularmente para plantillas como la suya: “Creo que, para equipos como el nuestro, el nuevo formato es muy interesante, porque juegas contra diferentes rivales y, sobre todo, cuando hay una fase de grupos, ya sabes más o menos quién va a quedar primero o segundo. Esto nos dio más posibilidades de pasar, y eso es lo que ocurrió, aunque no lo pensáramos ni lo soñáramos. Pero sí, ocurrió, y por eso este formato nos viene muy bien”.
No solo las sorpresas han definido la experiencia de esta edición. La centrocampista del Bayern de Múnich, Georgia Stanway, explicó a la UEFA otra de las particularidades del sistema recién estrenado. Según Stanway, el hecho de que cada enfrentamiento fuera único, sin partidos de ida y vuelta, exige máxima concentración: “No se trata de jugar dos veces contra el mismo equipo, tanto en casa como fuera, sino de estar concentrada y centrada en ese momento, porque sabes que no vas a volver a jugar contra ese equipo. Hay que aprovechar al máximo los 90 minutos que tienes por delante”.
El nivel de competencia ha generado duelos inéditos y ha abierto la opción a que clubes que no partían como favoritos alcancen las rondas decisivas. De acuerdo con lo publicado por la UEFA, el hecho de que las posiciones y los emparejamientos se decidieran en la última jornada amplificó el clima de incertidumbre y aumentó la dificultad de predecir resultados. Además, el formato está diseñado para enfrentar en cada etapa a equipos que han demostrado solidez ante rivales de diferentes perfiles y estilos de juego.
Otra de las variables que resaltó la UEFA consiste en el alcance global de la competición, tanto en la diversidad de participantes —con futbolistas procedentes de 41 nacionalidades— como en el aumento del interés del público internacional. Según datos de la organización, la Champions femenina continúa fortaleciendo su presencia internacional y proyectando mayor visibilidad tanto a nivel de clubes como de jugadoras.
El cierre de la competición en Oslo marcará el punto final de una edición marcada por los estrenos, el equilibrio y la volatilidad en los resultados. Según detalló la UEFA, este nuevo modelo busca consolidarse como el estándar de las grandes ligas femeninas en Europa y dar una plataforma más equitativa y competitiva dentro del fútbol de clubes.
Últimas Noticias
Irán reivindica ante la ONU su derecho a impedir el paso de buques enemigos en el estrecho de Ormuz
En una conversación con António Guterres, Abbas Araqchi sostuvo que Teherán actúa para resguardar la seguridad regional tras la ofensiva estadounidense e israelí, cuestionó demandas externas de contención e instó a Naciones Unidas a denunciar violaciones internacionales
