Un informe apunta a que Bolsonaro necesita seguimiento médico continuo, si bien puede permanecer en prisión

El informe médico encargado por el Supremo señala que el exmandatario brasileño enfrenta dolencias graves como apnea del sueño y obesidad clínica, aunque los especialistas consideran viable que permanezca bajo custodia siempre que reciba control médico intensivo

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El informe médico, solicitado por el Supremo de Brasil y publicado por la Policía Federal, detalla que Jair Bolsonaro enfrenta múltiples dolencias que requieren atención médica constante, aunque estas no impiden su reclusión en el penal de Papuda. La noticia, según recogió ‘O Globo’, surge en el marco de la condena de 27 años y tres meses de cárcel impuesta al exmandatario por el intento de golpe de Estado registrado entre 2022 y 2023.

El documento, elaborado el 20 de enero, establece que Bolsonaro presenta apneas obstructivas del sueño graves, obesidad clínica, aterosclerosis sistémica, enfermedad por reflujo gastroesofágico, lesiones cutáneas y adherencias intraabdominales. Los especialistas recomiendan para su situación controles frecuentes de la presión arterial, hidratación suficiente, dieta regulada en varias raciones, exámenes periódicos y el uso permanente de un aparato para la apnea del sueño. Según el reporte de ‘O Globo’, estas medidas pueden implementarse dentro del entorno penitenciario, siempre que el recluso cuente con monitoreo y acceso ágil a servicios médicos.

El juez del Tribunal Supremo, Alexandre de Moraes, ordenó la evaluación médica en respuesta a las demandas de la defensa, que solicitó el traslado de Bolsonaro a prisión domiciliaria, argumentando motivos humanitarios debido a su salud. En este contexto, Michelle Bolsonaro, esposa del expresidente, advirtió de un “riesgo real de muerte”, explicando que los efectos secundarios de la medicación han producido mareos y pérdidas de equilibrio cuando se incorpora, lo que incrementa la preocupación entorno a su bienestar físico.

De acuerdo con la información obtenida por la prensa brasileña, el cuadro clínico de Bolsonaro implica un alto riesgo de caídas y episodios de confusión en ausencia de vigilancia médica adecuada. El informe destaca que solo una observación continua y una respuesta médica inmediata pueden disminuir la probabilidad de complicaciones derivadas de sus condiciones crónicas.

Entre los incidentes recientes que afectan su salud, el expresidente sufrió una caída de la cama que resultó en un traumatismo craneoencefálico leve, sin que se identificara daño intracraneal. Además, fue sometido en diciembre a una intervención para corregir una hernia inguinal y días después a un procedimiento para bloquear los nervios frénicos, con el objetivo de mitigar crisis de hipo persistente. Según detalló ‘O Globo’, estas crisis han sido frecuentes en los meses previos y han requerido la atención periódica de personal médico especializado dentro de la cárcel.

Bolsonaro rechaza someterse a tratamiento psiquiátrico o psicológico —una decisión mencionada por la prensa local—, aunque ha tenido reuniones con un pastor en su celda. El origen de muchos de los problemas abdominales, hernias y obstrucciones intestinales que arrastra el exmandatario de 70 años, provienen, según el reporte del medio brasileño, de las secuelas del apuñalamiento sufrido en 2018, mientras era candidato presidencial.

Desde finales de noviembre de 2023, Bolsonaro cumple condena en el complejo penitenciario de Papuda, tras ser hallado culpable del intento de derrocamiento violento contra el presidente Luiz Inácio Lula da Silva. La cadena impuesta asciende a 27 años y tres meses de prisión. La defensa insiste en que las condiciones dentro de la prisión no serían adecuadas para garantizar la salud del exmandatario, pese a las conclusiones del equipo médico encargado del informe, quien considera viable su permanencia en el penal bajo rigurosa supervisión sanitaria, según consignó ‘O Globo’.

Las autoridades penitenciarias, de acuerdo con el citado informe, tienen la obligación de garantizar un entorno donde el expresidente pueda mantener sus tratamientos médicos de manera adecuada, lo que incluye la pronta disponibilidad de exámenes, medicamentos y equipos de apoyo como el dispositivo para la apnea de sueño. Los médicos reiteran que la falta de acceso a estos recursos puede agravar su situación y producir complicaciones en su salud.

El seguimiento médico continuo es considerado la principal medida de protección para Bolsonaro dentro del penal, por lo que la administración de Papuda deberá implementar protocolos de vigilancia para reducir los riesgos asociados a posibles desmayos o eventos críticos vinculados a su historial clínico. Según destacó ‘O Globo’, la respuesta judicial a la petición de la defensa aún no se ha comunicado, mientras la polémica por la situación médica del expresidente continúa siendo un asunto central en el entorno político y judicial brasileño.