Lagarde pondrá 'deberes' a los líderes europeos para impulsar la competitividad y el crecimiento de Europa

Christine Lagarde va a remitir propuestas concretas a altos funcionarios comunitarios, con la intención de estimular el desarrollo y la productividad en la región, instando a acelerar reformas y coordinar esfuerzos para afrontar retos clave en el escenario internacional

Guardar

La presidenta del Banco Central Europeo, Christine Lagarde, planea remitir una serie de recomendaciones formales a cada uno de los principales dirigentes de la Unión Europea, incluyendo a la presidenta de la Comisión Europea y al presidente del Consejo Europeo. Según indicó Lagarde, esta iniciativa buscará acelerar la adopción de reformas que permitan responder a los desafíos del escenario internacional y mejorar tanto la productividad como la competitividad en Europa. De acuerdo con la información publicada por el medio de comunicación, este planteamiento cobra especial relevancia ante la próxima cumbre informal de jefes de Estado y de Gobierno del bloque, programada para el 12 de febrero, que tendrá como eje central el fortalecimiento del Mercado Único y el impulso de la economía europea.

El medio detalló que Lagarde subrayó la necesidad de que existan cambios estructurales en áreas consideradas prioritarias, como la modernización e integración del mercado único, la innovación tecnológica y la protección de la autonomía estratégica del bloque. La presidenta del BCE identificó cinco ámbitos concretos que figurarán en la lista de tareas: la unión de los mercados de ahorro e inversión, la digitalización y emisiones de dinero tokenizado por bancos centrales, el desarrollo del euro digital, la reforma y simplificación de la legislación comunitaria, y el refuerzo de las instituciones clave de la Unión Europea. Lagarde recalcó que los responsables del BCE tienen sus propias opiniones y que no están extralimitándose en sus funciones al sugerir la aceleración de estas reformas.

Según consignó el medio, Lagarde defendió el papel del Banco Central Europeo en la gestión de la política monetaria y el cumplimiento de su mandato dentro de la Unión. No obstante, remarcó que el BCE no puede convertirse en el único motor de crecimiento económico ni enfrentar en solitario los desafíos que afectan al conglomerado europeo. “No podemos hacerlo todo”, advirtió Lagarde, poniendo énfasis en la importancia de la coordinación interinstitucional y en la corresponsabilidad de los gobiernos y entidades comunitarias.

Reportó el medio que, al ser consultada sobre temas como la creación de un presupuesto común de defensa para la Unión Europea y la posibilidad de establecer los eurobonos como un activo seguro permanente en la zona euro, Lagarde confirmó que estos asuntos forman parte central de su propuesta. “Sin duda, forma parte de nuestra lista”, expresó la presidenta del BCE, en referencia tanto a la financiación conjunta de la defensa como a los eurobonos. Estas cuestiones han estado en debate prolongado al interior de las instituciones europeas debido a las diferencias entre los Estados miembros sobre su conveniencia y su posible impacto en la arquitectura financiera de la región.

El medio relató que la motivación detrás de la iniciativa de Lagarde se vincula al objetivo de desbloquear el potencial económico de la Unión Europea. Según sus declaraciones, el impulso de la innovación, la digitalización de la economía, la agilización de la normativa y una mayor integración financiera constituyen elementos decisivos para que Europa pueda mantener su peso en la economía global y ejercer influencia en un entorno internacional caracterizado por su dinamismo y volatilidad.

En la antesala de la cumbre de febrero, la presidenta del BCE anticipó que hará llegar la lista de recomendaciones por separado a cada dirigente nacional y a la jefatura de las instituciones comunitarias. Esta acción busca fomentar la toma de decisiones coordinadas y la puesta en marcha de un proceso de reformas coherente que permita avanzar hacia una mayor integración y competitividad.

El medio recogió también que, para Lagarde, aunque el BCE mantiene una estricta observancia de su mandato y cumple con los objetivos de política monetaria definidos a nivel comunitario, la realidad exige que el conjunto de Estados y órganos de la Unión compartan responsabilidades y colaboren estrechamente para superar los desafíos comunes. El planteamiento de la presidenta se alinea con la convicción de que el desarrollo de nuevas herramientas financieras y la profundización de la unión económica requieren de consensos políticos y de voluntad institucional para ajustar y modernizar el funcionamiento del bloque.

De acuerdo con la publicación, entre los temas que ha puesto sobre la mesa Lagarde figuran la transformación del sistema bancario a través de la introducción de monedas digitales y activos tokenizados, la simplificación de los marcos regulatorios y la optimización de las políticas de inversión. El BCE, según la dirigente, apuesta por una visión integral que combine estabilidad, crecimiento y capacidad de respuesta ante crisis, factores que sólo pueden lograrse si se refuerza la cooperación intergubernamental y se acelera la aplicación de reformas de impacto.

En su intervención previa a la cumbre, Lagarde enfatizó que la lista de tareas no representa una arrogancia institucional, sino un ejercicio responsable de evaluación y propuesta. “Estamos cumpliendo con la política monetaria y cumpliendo con nuestro mandato, pero creemos firmemente que es necesario profundizar o acelerar reformas significativas para aprovechar el potencial de Europa”, afirmó la responsable del BCE, según publicó el medio. Así, instó a los líderes europeos a tomar conciencia de la urgencia y trascendencia de estos cambios para asegurar la relevancia económica de la Unión en el futuro inmediato.