Cuba prepara un paquete de medidas para hacer frente al "desabastecimiento agudo de combustible"

El gobierno de la isla, bajo presión por la escasez energética y tras exhortaciones de la ONU, anticipa resoluciones temporales en respuesta a la interrupción de suministros extranjeros, cuyos detalles oficiales serán revelados en próximas jornadas

Guardar

El impacto del embargo energético impuesto a Cuba se ha manifestado, según detalló el diario, en la paralización de actividades esenciales, agravando la crisis de acceso a combustible que atraviesa la isla desde la reciente suspensión de los suministros petroleros venezolanos. El gobierno de La Habana, presionado tanto por la urgencia interna como por los llamados internacionales, ha anunciado la proximidad de resoluciones dirigidas a enfrentar lo que califica como un “desabastecimiento agudo de combustible”. Según informó el medio, el presidente Miguel Díaz-Canel anticipó que las medidas temporales quedarán claras en los próximos días, luego de la reunión del Consejo de Ministros convocada para complementar las directivas oficiales frente a la crisis actual.

El mandatario cubano señaló, en un mensaje emitido durante una rueda de prensa televisada y difundido por la agencia, que el paquete de medidas tomará como referencia las estrategias implementadas durante el llamado 'Período Especial', iniciado en 1991 tras la disolución de la Unión Soviética, que representaba entonces el principal socio comercial de la isla. No obstante, Díaz-Canel precisó que las directivas han sido revisadas para responder al contexto de 2024, y subrayó que la isla debe adaptarse de forma flexible a los escenarios de disponibilidad y escasez de combustible. Según consignó el medio, las resoluciones no serán permanentes; la implementación dependerá de la evolución de la crisis y de la entrada o no de recursos energéticos a corto plazo.

El presidente describió la situación como una limitación grave, afectando tanto la generación eléctrica como otros sectores fundamentales, incluidos aquellos directamente relacionados con el bienestar de la población. “Serán medidas que van a demandar esfuerzo”, declaró, respaldando la necesidad de acción frente a la disrupción del acceso a hidrocarburos.

El contexto internacional ha añadido presión al Ejecutivo cubano. De acuerdo con lo publicado, el fin del suministro venezolano surgió tras la intervención estadounidense en Venezuela y la detención de Nicolás Maduro, lo cual derivó en la finalización de los envíos de crudo a la isla. Además, Estados Unidos advirtió hace una semana que impondría aranceles a naciones que mantuvieran suministros petroleros a Cuba, endureciendo el acceso de la isla al mercado energético internacional.

La administración de Díaz-Canel reiteró su postura de no renunciar a la opción de importar combustible, reivindicando tal acción como un derecho. “Y haremos todas las gestiones, y estamos haciendo todas las gestiones, para que el país pueda tener de nuevo abastecimiento de combustibles”, afirmó el presidente durante su intervención, reflejando el compromiso estatal de explorar alternativas para aliviar el desabastecimiento de hidrocarburos.

Según agregó el medio, la dimensión internacional de la crisis ha suscitado reacciones de alto nivel. El secretario general de Naciones Unidas, António Guterres, transmitió el miércoles su “profunda preocupación” ante el deterioro de la situación humanitaria en Cuba, enfatizando la dependencia del país caribeño de la importación de hidrocarburos y sugiriendo que la situación podría agravarse o inclusive colapsar si las necesidades energéticas básicas permanecen insatisfechas. “Puedo decirles que el secretario general está sumamente preocupado por la situación humanitaria en Cuba, que empeorará, si no colapsará, si no se satisfacen sus necesidades petroleras”, expresó el portavoz de Guterres, Stéphane Dujarric, según publicó la agencia.

El gobierno cubano respaldó en sus declaraciones la intención de continuar defendiendo lo que calificó como una “decisión federal” respecto a la soberanía nacional e hizo un llamado directo al gobierno estadounidense para poner fin a lo que describió como una política “agresiva” y “criminal” dirigida contra una nación más pequeña. Estos pronunciamientos, citados por el medio internacional, reflejan tanto el malestar político como las dificultades prácticas que enfrenta la sociedad cubana frente a la restricción continuada de acceso a recursos energéticos fundamentales.

En las próximas jornadas, se espera que las autoridades cubanas presenten ante los ciudadanos el detalle específico de las nuevas políticas, mientras distintos sectores de la población se mantienen a la expectativa respecto al posible impacto de las acciones oficiales sobre la vida cotidiana y sobre la continuidad de los servicios esenciales. Según relató el medio, el paquete de soluciones se articulará sobre referencias históricas, buscando equilibrio entre la urgencia del presente y las enseñanzas del pasado, mientras persisten las gestiones diplomáticas y comerciales orientadas a restaurar un flujo regular de combustible hacia el país.