La actividad del sector servicios de EEUU sube en enero, pero los aranceles y la incertidumbre son un lastre

El PMI del sector terciario en Estados Unidos avanzó levemente durante enero, registrando tres años de progresos continuos, aunque las inquietudes políticas, los mayores costes y una menor demanda foránea afectan la confianza de las empresas según S&P Global

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El informe de S&P Global indica que las empresas estadounidenses perciben un entorno complicado debido a la caída de la demanda foránea, la prolongada incertidumbre y los elevados costes, factores que han llevado a que la confianza en el futuro de las compañías se deteriore durante enero. En este contexto, la actividad del sector servicios de Estados Unidos mostró un ligero avance en el primer mes del año, continuo con una tendencia que ya suma tres años de progresos ininterrumpidos, de acuerdo con los datos publicados por la agencia.

Según consignó S&P Global, el Índice de Gestores de Compras (PMI, por sus siglas en inglés) correspondiente al sector servicios de Estados Unidos alcanzó en enero los 52,7 puntos, por encima de los 52,5 puntos registrados en diciembre. Esta cifra marca el valor más elevado en los últimos ocho meses y representa el trigésimo sexto mes consecutivo de expansión en esta área de la economía. La agencia atribuyó este incremento a una reactivación de los nuevos trabajos, si bien subrayó que la actividad se mantuvo limitada por una confianza moderada tanto de los consumidores como de las propias empresas, en un clima de incertidumbre.

S&P Global detalló que la demanda procedente del extranjero sufrió en enero su mayor descenso desde hace poco más de tres años. A pesar de la leve mejoría en el empleo, la presión sobre la capacidad de producción llevó a que las empresas reforzaran sus plantillas "ligeramente", en palabras de la agencia. Paralelamente, la perspectiva de futuro pierde solidez, algo que las compañías atribuyen en buena parte a los aranceles y a la situación política inestable.

El informe precisó que, pese a la continuidad del crecimiento, los costes se mantienen en torno a niveles considerados históricamente altos. El documento vincula este comportamiento con la política comercial seguida en el periodo del expresidente Donald Trump, así como con el encarecimiento de los sueldos y de los precios de los insumos necesarios para la producción y prestación de servicios. En respuesta a este aumento de los costes, la mayoría de las firmas ajustó los precios de venta al público al alza, aunque el ritmo de incremento resultó más contenido que en periodos anteriores.

Chris Williamson, economista jefe de S&P Global Market Intelligence, remarcó que “las empresas de consumo alertan cada vez más de un entorno difícil, con una caída en enero de la demanda de servicios que siguió al cuasiestancamiento de diciembre, lo que refleja los bajos niveles de confianza de los consumidores y el alto coste de la vida”. Esta situación dibuja un panorama de cautela para los próximos meses, especialmente para aquellas compañías orientadas al consumidor final. Williamson agregó que, si bien los sectores financiero y empresarial muestran una mayor capacidad de resistencia, también en esas áreas empieza a notarse cierto agotamiento en la demanda, motivado principalmente por la preocupación por el futuro económico y la incertidumbre política que predomina en el contexto nacional.

El economista de S&P Global explicó que existen diversos factores que están impulsando la confianza y el gasto en el ámbito empresarial. Entre ellos, destacó la existencia de tipos de interés más bajos, mejores condiciones financieras, la expansión del gasto público y estrategias de ventas y mercadotecnia más dinámicas, todas ellas contribuyendo de forma positiva al clima de negocios. Pese a la existencia de estos incentivos, el crecimiento registrado resulta moderado frente a los desafíos existentes.

En el análisis que combina el PMI de servicios con el PMI industrial, S&P Global estimó que el producto interior bruto (PIB) de Estados Unidos creció en enero a un ritmo anualizado del 1,7%. Este dato proporciona una visión conjunta sobre la salud de la economía estadounidense, al reunir bajo un mismo indicador la evolución tanto del sector terciario como del manufacturero.

De acuerdo con el reporte recopilado por S&P Global, el pulso general de la actividad terciaria se mantiene, impulsado por la creación de puestos de trabajo y la adaptación de las empresas a un escenario caracterizado por costes elevados y ventas ajustadas. Sin embargo, la combinación de presiones internas y externas continúa generando inquietud y limita las expectativas de crecimiento a medio plazo, especialmente en los sectores más sensibles a las fluctuaciones del consumo y las exportaciones.

El seguimiento del PMI de servicios sigue funcionando como un termómetro clave para identificar cambios en las tendencias económicas y anticipar los posibles efectos de políticas públicas, tanto en el ámbito comercial como en la esfera laboral. La evolución registrada en enero muestra la persistencia de un avance lento pero sostenido, mientras permanecen las tensiones derivadas de factores políticos y económicos.