EEUU propone a sus socios formar un bloque comercial para minerales críticos como contrapeso de China

Washington ha impulsado una iniciativa para crear una unión entre aliados que permita regular aranceles y establecer precios de referencia en recursos estratégicos, con el objetivo de reforzar cadenas de suministro e incentivar nuevas inversiones frente a distorsiones del mercado global

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El vicepresidente de Estados Unidos, JD Vance, enfatizó la necesidad de contar con precios previsibles para los minerales críticos como mecanismo que permita fortalecer las cadenas de suministro y atraer grandes inversiones al sector. En un contexto caracterizado por lo que considera un mercado distorsionado y fuertemente concentrado, el funcionario destacó la importancia de estabilizar los precios y reducir su volatilidad. Según reportó el medio fuente, Washington presentó una propuesta ante sus aliados para establecer un bloque comercial que regule aranceles y trace precios de referencia sobre estos recursos estratégicos, con el objetivo explícito de contrarrestar la influencia de China y mitigar situaciones de dumping o prácticas similares que deprimen los precios internacionales y desincentivan la inversión.

Tal como consignó el medio, durante un encuentro mantenido el miércoles, el Gobierno estadounidense formalizó la invitación a sus socios y aliados a sumarse a un bloque comercial dotado de herramientas para fijar precios de referencia y protegerse frente a perturbaciones externas. Esta iniciativa fue interpretada como una medida de respuesta ante el control que ejerce China sobre buena parte de las cadenas globales vinculadas a los minerales críticos y las tierras raras. Vance expuso ante los representantes de países aliados que el mercado internacional de estos minerales “está fallando” y que la concentración de la oferta genera fragilidad, agregando que tanto los activos como las materias primas relacionadas mantienen precios persistentemente bajos, con oscilaciones erráticas asociadas a factores fuera del alcance de cualquier gobierno individual.

A criterio del gobierno estadounidense, el comportamiento irregular y impredecible de los precios mundiales genera un contexto en el que resulta muy complejo atraer capitales y sostener proyectos de inversión de largo plazo. Según puntualizó el medio, Vance sostuvo que el fenómeno desalienta el desarrollo de cadenas de suministro confiables, lo que deja expuesta la seguridad energética e industrial de sus países aliados. En este sentido, el vicepresidente expuso la intención de Washington de crear junto con socios seleccionados una zona comercial preferencial, donde los precios de referencia se establecerán en cada etapa de producción de minerales críticos y tierras raras, apoyados por mecanismos de aranceles flexibles para evitar ventas por debajo del valor de mercado.

El medio detalló que la propuesta incluye el compromiso de que tales precios de referencia actúen como un “suelo” protegido por aranceles ajustables, con la finalidad de mantener la integridad de los precios y evitar que actores externos inunden el mercado con minerales a precios reducidos. Vance subrayó: “Vamos a solucionar ese problema”, refiriéndose a la práctica señalada que, según Washington, desestabiliza el mercado global e impide la financiación de nuevos proyectos. Además, anunció que, para quienes decidan adherirse al bloque, Estados Unidos pondrá a disposición la base necesaria para financiar inversiones privadas y garantizar el suministro seguro de minerales estratégicos esenciales en situaciones de emergencia o crisis.

Adicionalmente, la iniciativa prevé el establecimiento de incentivos económicos diseñados para fomentar la construcción y puesta en marcha de nuevas capacidades productivas en los países que sean miembros del acuerdo preferencial. Según explicó Vance y reportó el medio fuente, el plan incluye barreras regulatorias que buscan proteger la “competencia libre y justa” en el interior de la zona y estimular así a empresas mineras y a inversores. El vicepresidente hizo hincapié en la idea de que todos los integrantes del acuerdo avanzan bajo el mismo interés, y la importancia de consolidar un entorno normativo y económico que premie a quienes inviertan y operen en casas matrices establecidas dentro del bloque.

En paralelo a la propuesta del bloque comercial promovida por el vicepresidente, el presidente Donald Trump efectuó una declaración el lunes desde el Despacho Oval para anunciar la creación de una reserva estratégica de minerales críticos y tierras raras en territorio estadounidense. Según publicó el medio, este fondo se concibe como un depósito destinado a uso civil ante emergencias o imprevistos y absorberá recursos por 12.000 millones de dólares (10.160 millones de euros). Trump comparó la nueva reserva con las existentes para petróleo y minerales críticos con fines de defensa, remarcando que ahora este nuevo emprendimiento servirá para reforzar la autonomía industrial del país, particularmente en relación a los suministros de los que actualmente depende en buena medida de China.

El mandatario estadounidense, según indicó el medio, subrayó que la mayoría de la financiación para este proyecto, denominado “Proyecto Bóveda”, proviene del Banco de Exportación e Importación de Estados Unidos, aunque una proporción superior al 16% del total será aportada por empresas privadas vinculadas al sector. El anuncio de este fondo estratégico se ajusta al enfoque adoptado por la Administración Trump desde su segundo mandato, en el que buena parte de las negociaciones exteriores han girado en torno al acceso y control de los recursos minerales críticos. Washington ha incluido la cuestión en sus tratos con países productores como Ucrania, Australia y la propia China, país que domina actualmente el comercio y el procesamiento de buena parte de estas materias primas esenciales.

La atención sostenida de la Casa Blanca sobre la seguridad de los suministros de minerales críticos y tierras raras responde a la preocupación por el peso que ha adquirido China en la cadena de valor de estos materiales, que resultan indispensables para sectores estratégicos y tecnologías avanzadas, desde energías renovables hasta electrónica y armamento sofisticado. El medio fuente indicó que las iniciativas presentadas refuerzan la voluntad de Estados Unidos y sus aliados de limitar la influencia de Pekín en los mercados globales, además de ofrecer un entorno más predecible y seguro para inversores y empresas con presencia en el ámbito minero e industrial, reduciendo la exposición a oscilaciones abruptas de precios y a riesgos de abastecimiento.

Por último, según resumió el medio, la administración estadounidense ha diseñado los mecanismos propuestos para crear un marco regulatorio que asegure la previsibilidad, fomente la inversión y permita tanto a gobiernos como a empresas afrontar con mayor solidez cualquier contingencia global asociada a la competencia y la estabilidad mercantil en los mercados de minerales estratégicos.