
La previsión de que la ratio de capital CET1 del grupo Santander se sitúe en un rango del 12,8% al 13% para finales de 2026 y supere el 13% en 2027 constituye uno de los aspectos centrales de la adquisición acordada de Webster Bank en Estados Unidos. Según informó Banco Santander a la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV), la compra del banco estadounidense por 12.200 millones de dólares, equivalentes a 10.323 millones de euros, forma parte de un movimiento estratégico cuyo objetivo radica en alcanzar una rentabilidad sobre el capital tangible (ROTE) del 18% en el mercado norteamericano en 2028. La operación también permitirá a la entidad presidida por Ana Botín consolidarse entre los mayores bancos regionales del país y avanzar en la mejora de su eficiencia operativa y rentabilidad.
De acuerdo con la información divulgada por el banco y recopilada por diversos medios, con esta adquisición Santander prevé que la ratio de eficiencia del grupo se reduzca hasta situarse por debajo del 40%. Este dato implica que el banco podrá ubicarse entre las diez entidades líderes de banca minorista y para empresas por volumen de activos en Estados Unidos y, al mismo tiempo, ocupar uno de los cinco primeros puestos en depósitos en los principales estados del noreste del país. El banco estima que la operación generará un retorno sobre el capital invertido cercano al 15% y que, para 2028, aportará un incremento del beneficio por acción en una horquilla de entre el 7% y el 8%.
El medio detalló que la financiación de esta compra provendrá tanto del exceso de capital disponible como de la generación futura de recursos, sin comprometer la política actual de capital ni los objetivos de distribución. La valoración de Webster Bank en la transacción se ha fijado en 6,8 veces el beneficio estimado para 2028 después de considerar las sinergias de costes, y en 2 veces el valor contable tangible correspondiente al cuarto trimestre de 2025.
Según consignó la información aportada por Banco Santander, los accionistas de Webster recibirán un pago de 48,75 dólares en efectivo, junto con 2,0548 American Depositary Shares (ADS) de Santander por cada acción que posean de Webster. Esto equivale a 26,25 dólares por título, calculado sobre la base de un precio medio ponderado por volumen de 10,79 euros por acción de Santander durante un periodo de tres días concluidos el 2 de febrero de 2026, y aplicando un tipo de cambio de 1,1840 euros por cada dólar en esa fecha. De esta forma, el total de la contraprestación alcanzará los 75 dólares por acción de Webster.
En el ámbito de la gobernanza y la gestión tras la adquisición, la información oficial anticipa una reestructuración directiva que contempla que Christiana Riley continúe como responsable nacional de Santander en Estados Unidos y consejera delegada de Santander Holdings USA. Por su parte, John Ciulla, quien actualmente ejerce como consejero delegado de Webster Bank, pasará a dirigir Santander Bank NA, banco al que se integrarán todas las actividades comerciales de Webster. Luis Massiani, director general y de operaciones de Webster, ocupará las funciones de director de operaciones tanto de Santander Holdings USA como de Santander Bank NA y será responsable del proceso de integración de las entidades.
El medio puntualizó también que esta estrategia de compra responde al enfoque del grupo Santander de priorizar adquisiciones complementarias para acelerar su crecimiento orgánico en los mercados principales, manteniendo a la vez la solidez de su balance y sus compromisos con el accionista. Webster Bank representa aproximadamente el 4% de los activos totales del grupo, lo que refuerza su presencia en territorio estadounidense sin modificar de forma significativa la composición global de Santander.
Ana Botín, presidenta de la entidad, ha manifestado que “esta operación es estratégicamente clave para nuestro negocio en Estados Unidos y, al mismo tiempo, una adquisición complementaria (bolt-on) para el grupo. Nos permite reforzar nuestra franquicia, tanto en escala como en rentabilidad, lo que mejora nuestro 'mix' de financiación y perfil económico, con una reducción del coste de financiación, y nos sitúa camino de alcanzar un ROTE de en torno al 18% en Estados Unidos en 2028, entre los cinco bancos más rentables de los 25 mayores bancos comerciales del país”. Botín recalcó que la integración de Webster Bank impulsa el objetivo del grupo de superar el 20% de ROTE en 2028 y no afecta los compromisos adquiridos respecto a la retribución al accionista, incluida la recompra de acciones por 5.000 millones de euros, ya aprobada.
La operación, subraya el grupo en los documentos remitidos al regulador bursátil, se engloba en la hoja de ruta encaminada a fortalecer la posición de Santander en mercados clave. Con el cierre de la transacción, Santander estima incrementar su capacidad competitiva en un sector bancario estadounidense dominado por actores regionales robustos y una intensa competencia por activos y depósitos.
Respecto a la ejecución financiera, el medio indicó que la operación se estructura para preservar los niveles de solvencia del grupo. El rango previsto para la ratio de capital CET1, establecido entre el 12,8% y el 13% para finales de 2026 y con perspectiva de superar esa cifra en 2027, permitirá que Santander se mantenga en la banda alta de su marco operativo objetivo, situado en el intervalo del 12% al 13%.
El plan de integración y las nuevas designaciones en la dirección buscan facilitar una transición coordinada de las operaciones de Webster Bank hacia el modelo de gestión de Santander, garantizando la continuidad de negocio y la captación de las sinergias proyectadas en eficiencia y rentabilidad. Según los escenarios contemplados, la incorporación de Webster aportará a los resultados del grupo tanto en el corto como en el medio plazo, con un impacto positivo esperado ya avanzado el ciclo de integración alrededor de 2028.
La apuesta de Santander por adquisiciones de este tipo responde a la tendencia de expansión internacional del grupo, optando por bancos que aporten tamaño relevante y participen en mercados estratégicos. El medio precisó que esta estrategia refuerza su condición de actor global, al tiempo que consolida su presencia en los mercados donde cuenta con una base sustancial de clientes y recursos propios suficientes para acometer inversiones de esta envergadura.
En la comunicación a la CNMV, el grupo reiteró que u operación mantiene intactos sus compromisos de política de capital y distribución, reafirmando la intención de continuar con los planes de retribución anunciados para los accionistas y sin alterar los umbrales establecidos para las principales métricas financieras internas.
La propiedad y control de las entidades integradas tras la fusión permitirán a Santander ampliar su portafolio de productos y servicios en el noreste estadounidense, así como potenciar su red de sucursales y canales digitales adaptados a las necesidades de clientes empresariales y de particulares de la región. Con ello, aspira a consolidar su posición como una de las instituciones bancarias de referencia en uno de los mercados financieros más relevantes del mundo.