El Ejército de Israel aprueba la regulación para integrar a los ultraortodoxos en el servicio militar

En respuesta a una ordenanza aprobada, los nuevos lineamientos permitirán adaptar las funciones y el entorno de unidades específicas, respetando creencias religiosas, con miras a aumentar la cuota de efectivos, según informó el Estado Mayor de las FDI

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Las modificaciones en las directrices militares buscan que soldados ultraortodoxos en Israel puedan cumplir con el servicio sin renunciar a sus convicciones religiosas, mientras se adaptan las condiciones para responder al incremento en la demanda de efectivos. El Estado Mayor de las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI) aprobó un reglamento que contempla cambios específicos en las estructuras y funciones dentro del ejército, conforme a la reciente ordenanza. Según informó el medio Europa Press, estas medidas pretenden que la integración de ciudadanos ultraortodoxos sea compatible tanto con las particularidades culturales y de fe de esta comunidad como con las necesidades operativas del ejército.

El reglamento aprobado establece directrices para ordenar la forma en que miembros de la comunidad ultraortodoxa podrán prestar servicio en las FDI. De acuerdo con lo detallado por Europa Press, el objetivo central es articular una convivencia entre el modo de vida religioso y las exigencias propias de la actividad castrense, sin afectar los principios fundamentales de la fe que profesan los reclutas ultraortodoxos. La orden firmada por el Estado Mayor reconoce el “carácter único” de este sector de la sociedad israelí y la necesidad de ajustar los lineamientos militares tradicionales en sus marcos de servicio.

El documento regula una serie de adaptaciones que alcanzan a distintas áreas del servicio castrense, como la organización de grupos con separación de género, la existencia de unidades íntegramente masculinas o femeninas, comandadas por personas con estilo de vida religioso o ultraortodoxo, y la aprobación individual de unidades donde se mantenga un entorno estrictamente religioso. Cada una de estas opciones busca facilitar la inclusión de quienes, por sus prácticas religiosas, requieren condiciones diferentes de las vigentes en el resto de las unidades militares. Europa Press informó que el reglamento incluye normas que afectan ámbitos como el mando, las actividades sociales y los contenidos formativos dentro del ejército.

La nueva ordenanza contempla que los ciudadanos ultraortodoxos podrán optar entre tres marcos principales de servicio: integración en equipos con separación de género; incorporación a estructuras unisex, conducidas por comandantes que respetan los códigos religiosos, o asignación a unidades en las que rigen estándares religiosos y que deben ser validadas por el Jefe de la Dirección de Personal, tal como reportó Europa Press. Estas alternativas han sido diseñadas para asegurar que los soldados de la comunidad ultraortodoxa puedan mantener su fe y estilo de vida religioso durante su estancia en filas.

El ministro de Defensa de Israel, Israel Katz, afirmó según recogió Europa Press que esta reforma es un "paso histórico y significativo" para fortalecer la seguridad nacional. Katz señaló que durante el último año, junto al Ministerio de Defensa y el mando militar, trabajó en los principios que guiaron la elaboración de estas directrices, con el objetivo de preservar la identidad religiosa de los ciudadanos ultraortodoxos y garantizar que la integración se desarrolle respetando sus valores, incluida la centralidad del estudio de la Torá. En palabras de Katz, citadas por el medio, "la integración de los miembros del público haredí se realizará preservando plenamente su estilo de vida, fe y valores, y reconociendo que el estudio de la Torá es un valor supremo en el Estado de Israel".

El ministro también hizo referencia a la campaña militar en Gaza y cómo el esfuerzo militar implica una carga relevante para las fuerzas armadas, lo que ha impulsado la necesidad de sumar nuevos efectivos. Katz expresó su confianza en que la comunidad ultraortodoxa asumirá un papel activo en el esfuerzo nacional y en la defensa del país. También destacó el carácter incluyente del ejército israelí afirmando, según Europa Press, que las FDI constituyen "el Ejército del pueblo" y que la nueva normativa busca que cualquier persona que decida sumarse pueda hacerlo con sentido de pertenencia y aportando de manera significativa.

Aunque la reforma tiene como meta incrementar la cantidad de soldados en las filas israelíes, los integrantes de la corriente haredí del judaísmo continúan exentos del reclutamiento obligatorio, una situación que tiene origen en disposiciones religiosas y que ha sido objeto de debate en Israel. Europa Press reseñó que este aspecto adquirió especial relevancia después de que el Tribunal Supremo israelí declarase, en 2025, la exención de servicio militar a ciudadanos ultraortodoxos como una prerrogativa ilegal.

La aprobación de estas nuevas directrices militares se produce mientras el gobierno israelí prepara medidas para adaptar el sistema de reclutamiento, tras la sentencia del Tribunal Supremo y ante la necesidad de armonizar el derecho a la libertad religiosa con la igualdad de obligaciones ciudadanas. Según publicó Europa Press, el desafío radica en conciliar los principios del Estado democrático israelí con el respeto a las tradiciones de la comunidad haredí, garantizando a la vez el cumplimiento de los deberes nacionales en un contexto de demanda creciente de personal militar.

La aplicación de los lineamientos aprobados implica también una revisión y adaptación de las actividades educativas y sociales dentro de las unidades, así como la emisión de nuevos criterios para el liderazgo militar y la disposición de comandantes en las unidades específicamente creadas para soldados ultraortodoxos. Europa Press puntualizó que el Estado Mayor autoriza la creación de marcos de servicio que aseguren un entorno adecuado para el ejercicio pleno de las creencias religiosas, en respuesta a las demandas históricas de la comunidad haredí y las presiones institucionales para aumentar la regularidad del servicio obligatorio entre todos los grupos sociales del país.