EEUU y México acuerdan un plan para la gestión del agua en la cuenca del río Bravo

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Los gobiernos de Estados Unidos y México han acordado este martes un "plan técnico" para gestionar el agua de la cuenca del río Bravo en un contexto de sequía extrema y en el marco del Tratado de Aguas de 1944, que establece la distribución de recursos hídricos entre ambas naciones.

El Gobierno mexicano ha confirmado su disposición a "garantizar la entrega de una cantidad mínima anual convenida entre ambos países, de acuerdo a las condiciones hidrológicas de la cuenca y a los mecanismos previstos en el Tratado", según un comunicado recogido por el Ministerio de Exteriores del país latinoamericano.

El entendimmiento se produce tras un "trabajo técnico y político sostenido, con pleno respeto a la soberanía de ambos países, asegurando en todo momento el derecho al agua y a la alimentación para las comunidades" en México.

El secretario de Estado estadounidense, Marco Rubio, ha indicado en redes sociales que este acuerdo representa "una victoria para los agricultores y ganaderos estadounidenses" del sur de Texas, que dependen en gran medida del suministro de agua del río Grande.

Según lo negociado, México se ha comprometido a suministrar un mínimo de 431 millones de metros cúbicos al año a Estados Unidos y a presentar un plan para "liquidar la deuda hídrica pendiente acumulada durante el ciclo anterior".

"Ambas partes se reunirán mensualmente para garantizar entregas puntuales y consistentes, y prevenir futuros déficits", reza un comunicado del Departamento de Estado, que indica que el Departamento de Agricultura (USDA) y otros socios "seguirán trabajando en estrecha colaboración" para implementar lo acordado.