Jubalandia y Puntlandia acusan al Gobierno de intentar boicotear las inminentes conversaciones de unidad

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Los estados separatistas de Jubalandia y Puntlandia han acusado este domingo al Gobierno somalí de intentar boicotear las conversaciones de unidad, cuyo comienzo está previsto para el lunes, después de denunciar que las autoridades federales ordenaron dar media vuelta a sus aviones por ir acompañadas de guardaespaldas armados.

"No existe un acuerdo conjunto sobre el número de personal de seguridad u otros invitados que acompañan a la delegación presidencial a Mogadiscio", ha hecho saber el presidente del estado de Jubalandia, Ahmed Madobe, en un comunicado publicado en sus redes sociales donde avisa que incidentes como éste "plantean serias dudas sobre la fiabilidad y el sentido de responsabilidad del Gobierno Federal".

La llamada "conferencia consultiva" prevista para hoy es uno de los momentos políticos más importantes en meses para Somalia, porque en ellas estaba prevista la participación del Gobierno, la principal oposición del país e incluso las agraviadas delegaciones separatistas (quienes no han confirmado si acabarán acudiendo al encuentro) para concretar un esencial calendario electoral y limar asperezas tras meses de disputas sobre la estructura federal del país.

El Parlamento de Puntlandia ha denunciado también en redes que a su delegación le ha ocurrido lo mismo y que la decisión de las autoridades de que el avión diera media vuelta ha puesto en peligro las vidas de su delegación. Las autoridades somalíes, denuncian los puntlandeses y jubalandeses, desconocían si el avión de la delegación tenía el combustible suficiente para regresar.

Por contra, el ministro de Defensa de Somalia, Ahmed Moallim Fiqi, ha acusado a las delegaciones de cometer una irresponsabilidad al ir acompañadas por guardias armados independientemente de que estuviera pactado o no.

El ministro ha esgrimido que el gobierno federal es responsable de garantizar su seguridad y que no era necesario llevar guardias de seguridad armados al aeropuerto, por no mencionar que la exhibición de guardias armados en los hoteles e instalaciones que alojan la conferencia representaba una imagen "inaceptable".