"La guerra en Ucrania sigue siendo la mayor amenaza mundial para la seguridad nuclear", advierte el OIEA

El responsable del OIEA advirtió que los combates en territorio ucraniano generan riesgos sin precedentes para instalaciones y redes eléctricas, señalando que organismos internacionales deben redoblar acciones ante la persistencia de amenazas y vulnerabilidades en las plantas

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El suministro confiable de energía externa ha sido descrito como un verdadero salvavidas para la seguridad de las instalaciones nucleares en Ucrania, según declaraciones recientes del director general del Organismo Internacional de la Energía Atómica (OIEA), Rafael Grossi. El medio de comunicación reportó que, pese a los esfuerzos desplegados por el OIEA, la seguridad nuclear en este país continúa amenazada por las hostilidades, los daños a infraestructuras críticas y las recurrentes interrupciones en la red eléctrica, incrementando los potenciales riesgos asociados a las plantas y subestaciones.

Según informó el medio, Grossi enfatizó que los combates en territorio ucraniano, que pronto alcanzarán su quinto año, representan la principal amenaza global para la seguridad nuclear. En su mensaje, el directivo alertó que la continuidad de la violencia pone en peligro tanto las infraestructuras esenciales como el suministro energético en sitios cercanos a instalaciones nucleares consideradas frágiles. El OIEA recordó que la disponibilidad ininterrumpida de energía externa es imprescindible para mantener la integridad y funcionamiento seguro de las plantas, instando a las partes involucradas en el conflicto y a la comunidad internacional a salvaguardar este recurso en cualquier circunstancia.

El representante del OIEA detalló que la mejor vía para superar estos desafíos sería el cese del conflicto armado. No obstante, mientras persistan las hostilidades, el organismo ha exhortado reiteradamente a la implementación de los 'Siete Pilares' establecidos por el OIEA para la protección nuclear en contextos bélicos. Estas directrices incluyen la preservación de los suministros eléctricos y la integridad de los sistemas de seguridad de las instalaciones nucleares, elementos considerados indispensables por expertos y avalados por una amplia base internacional, abarcando también a los actores directamente involucrados en el conflicto, según consignó el medio.

El medio publicó las advertencias de Grossi sobre los riesgos que enfrenta la central nuclear de Zaporiyia, símbolo de la vulnerabilidad de otras plantas e infraestructuras energéticas repartidas en Ucrania. Los ataques, los daños materiales y la exposición a las fluctuaciones del suministro socavan los controles de seguridad indispensables para evitar accidentes nucleares y comprometen los protocolos internacionales de protección. A juicio del director general del OIEA, “los daños socavan la seguridad nuclear y deben evitarse”.

En numerosas intervenciones, incluidos los espacios del Consejo de Seguridad de la ONU, el OIEA ha solicitado un cumplimiento estricto de sus directrices y un compromiso renovado por parte de las agencias internacionales y los estados participantes en la guerra para contener los peligros inherentes a la operación de plantas nucleares en zona de conflicto. Según reportó el medio, aunque las instituciones y organismos multilaterales han desplegado medidas técnicas y de cooperación, estas presentan limitaciones ante la escala y la prolongación de la crisis bélica. Grossi advirtió que “las instituciones internacionales pueden ayudar a reducir los riesgos y brindar previsibilidad en una guerra volátil”, aunque puso de relieve los límites de las acciones técnicas que se han puesto en práctica hasta ahora.

El medio detalló además que el OIEA percibe la situación de Ucrania como referente de posibles desafíos internacionales, en tanto el deterioro de infraestructuras eléctricas y nucleares podría afectar no solo la seguridad nacional sino también la estabilidad regional y global en el ámbito nuclear. Las alertas del OIEA subrayan la importancia de mantener el apoyo global a las directrices elaboradas para reducir amenazas y promover un control efectivo sobre el suministro eléctrico asociado a dichas instalaciones.

Grossi recordó que el actual contexto de vulnerabilidad no solo involucra los riesgos directos a la seguridad nuclear, sino también la posibilidad de accidentes, contaminaciones y propagación de radiación en caso de incidentes mayores asociados a la falta de energía o daños estructurales en las plantas. Las reiteradas intervenciones del organismo, publicadas por el medio, ponen de manifiesto la persistencia del peligro, agravado por la dificultad de garantizar la estabilidad en un conflicto prolongado.

El OIEA insistió en la necesidad de que todos los actores internacionales y las partes en conflicto realicen todo esfuerzo posible para mantener la seguridad y disponibilidad de la energía externa. Según el director general, solo el fin de la guerra puede eliminar los riesgos nucleares asociados, aunque, en ausencia de una resolución inmediata, resulta prioritario avanzar en la aplicación y cumplimiento de los protocolos de seguridad promovidos por el organismo, informó el medio.