Kiko Rivera e Irene Rosales, la cara y la cruz de la expareja en un día señalado para su familia

Guardar

Parece que la paz y la armonía que reinaba en el extinto matrimonio entre Kiko Rivera e Irene Rosales ha pasado a mejor vida. Ya no hay buenas caras, besos, abrazos ni mensajes de cariño en redes sociales ni mucho menos imágenes de una excelente relación o incluso amistad ya no sólo entre ellos, sino también incluyendo a las nuevas parejas con las que han rehecho sus vidas. Sí hay risas, amor y fotografías no aptas para diabéticos en sus redes sociales de la expareja pero con quienes les han devuelto la sonrisa, Guillermo y Lola. Porque ni siquiera el octavo cumpleaños de su hija Carlota ha conseguido reunirles. Con un "no" rotundo y el semblante serio lo anunciaba Irene, para sorpresa de todos cuando se le preguntaba si iba a haber celebración conjunta con el DJ.

Y tanto que no. La celebración esta vez tocaba en casa de Kiko, con su novia Lola y con los tres hermanos juntos. Los astros estaban alineados: viernes, fin de semana por delante y con papá. El plan estaba servido y la fiesta y los regalos no iban a faltar. Así que la primera parada fue ir a recoger al hermano mayor, de ahí a hacer la compra y a casa. Aunque la ruta no fue tan tranquila como se esperaba. El hijo de Isabel Pantoja no lució precisamente la cara amable de las últimas semanas. Quizá las noticias referentes a Cantora han hecho mella en él y su relación con Lola García está acusando la tensión que esto parece que está suponiendo.

Al salir del centro comercial en el que compraron la tarta para la cumpleañera, Kiko llegaba a su coche manteniendo una pequeña discusión con otro usuario. Un intercambio de impresiones que no llegó a más, pero que a juzgar por el tono no era precisamente nada amable. Fue en ese momento cuando se vio cómo Lola se encargaba de llevar el postre en el que la pequeña de la familia soplaría las velas y, antes de cerrar el maletero, Kiko supervisó que todo estuviera en orden en una gran bolsa de una conocida tienda de ropa, donde presumiblemente irían los regalos para su niña. La felicidad, las sonrisas y la diversión, llegaron luego, ya en casa, con la puerta cerrada y en familia, como ha compartido con sus seguidores en su perfil de Instagram esta mañana con un precioso mensaje dedicado a su hija a quien le dice que 'papá siempre va a estar a tu lado'.