Prieto pide a los cónsules de Pakistán y Marruecos transmitir tranquilidad sobre la regularización

Representantes diplomáticos de ambas naciones han recibido instrucciones para calmar la preocupación por los nuevos requisitos migratorios en Catalunya, mientras cientos de solicitantes aguardan documentación clave temiendo retrasos por trámites y situaciones complicadas en sus lugares de origen

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El temor a posibles retrasos en la obtención de certificados de antecedentes penales motivó a muchos solicitantes pakistaníes y marroquíes en Catalunya a acudir en masa a sus consulados, con la esperanza de agilizar los trámites necesarios para una regularización migratoria extraordinaria. El proceso, marcado por particular tensión ante complicaciones administrativas en los países de origen y la gravedad de la situación en lugares como Siria y Afganistán, llevó a las autoridades a tomar medidas para informar y tranquilizar a las comunidades migrantes, según informó Europa Press.

El delegado del Gobierno en Catalunya, Carlos Prieto, detalló a Europa Press que la Delegación ha mantenido conversaciones con los cónsules generales de Pakistán y Marruecos, tras identificarse largas colas en sus sedes consulares, especialmente en Barcelona. Prieto precisó que la intención de este contacto ha sido pedir a los representantes diplomáticos que transmitan tranquilidad a sus ciudadanos y brinden información clara sobre los requisitos de la regularización.

De acuerdo con lo publicado por Europa Press, entre los requerimientos del nuevo decreto se incluye la necesidad de no contar con antecedentes penales ni en los últimos cinco años en el país de origen ni en España. Este punto, subrayó Prieto, se verifica fácilmente en España, pero representa un obstáculo mayor en los países de procedencia de algunos solicitantes, dado el contexto administrativo y político. El funcionario reconoció que el proceso es especialmente complicado para personas originarias de Siria y Afganistán, por lo que afirmaron que se establecerán procedimientos alternativos para quienes no puedan acceder a los documentos en sus países.

El consulado de Pakistán en Barcelona vivió una situación de alta demanda, con alrededor de un centenar de personas formando fila frente a su sede en la avenida Sarrià poco antes del mediodía, apuntó Europa Press. La mayoría buscaba exclusivamente el certificado de antecedentes penales; solo unos pocos esperaban también por la renovación de pasaportes u otros trámites. Quienes aguardaban relataron que llevaban entre seis y ocho horas en la fila; algunos optaron por iniciar la espera a las 3 de la madrugada para asegurarse un sitio.

Según testimonios recogidos por Europa Press, el personal del consulado, con el apoyo eventual de los Mossos d’Esquadra, organizó las filas mediante la separación de los trámites solicitados, agilizando el acceso para los casos urgentes. Entre los presentes, varios manifestaron su cansancio tras la prolongada espera, reflejando el nivel de ansiedad que esta gestión generó ante la perspectiva de perder la oportunidad de regularizarse.

Morad Wazir, cónsul general de Pakistán en Barcelona, declaró a 3Cat según recogió Europa Press que el consulado ha operado ininterrumpidamente desde las 8 de la mañana hasta pasada la medianoche para atender la creciente demanda. El diplomático admitió que no había anticipado la magnitud del proceso de regularización, aunque lo calificó como una “bendición” para los usuarios que aspiran a formalizar su residencia. Wazir explicó que, una vez recolectada la documentación en Barcelona, esta debe enviarse a Pakistán para su gestión y posterior retorno a España, un procedimiento que estima llevará entre tres y cuatro meses.

De acuerdo a datos del Institut Català d’Estadística (Idescat) correspondientes a 2024, citados por Europa Press, la población pakistaní en Catalunya suma actualmente 59.150 personas, representando el 4,10 por ciento de la comunidad extranjera que reside en la región. Este grupo, junto con otros contingentes de migrantes que aspiran a acogerse a la regularización, exhibe preocupación frente a la posibilidad de que fallas administrativas o la situación política en sus países de origen obstruyan el acceso a los documentos esenciales.

El proceso de regularización demanda el cumplimiento estricto de los nuevos requisitos, entre los cuales la presentación de antecedentes penales sin objeciones constituye uno de los principales desafíos. Las autoridades reconocen la inquietud que provoca el proceso entre los solicitantes, en particular en contextos donde la burocracia o los riesgos en el país de origen dificultan el trámite de estos certificados. Según detalló Carlos Prieto, aunque en España el proceso de comprobación es directo, las autoridades han previsto alternativas cuando sea imposible obtener la documentación requerida.

Diversos solicitantes expresaron a Europa Press su preocupación por los plazos y detallaron experiencias personales sobre los obstáculos encontrados en sus países al solicitar los certificados necesarios. El personal diplomático y funcionario asignado a estos trámites coincide en advertir la presión a la que están sujetos los consulados debido al aumento significativo de demanda tras la entrada en vigor de la nueva normativa.

Fuentes consulares subrayaron que la fluidez del trámite depende de la colaboración entre España y las autoridades de los países implicados, y que los plazos proyectados podrían extenderse en función de la situación particular de cada solicitante. Los criterios exigidos y la complejidad administrativa evidencian las dificultades de quienes desean acogerse a la regularización, en particular si su país de origen enfrenta crisis políticas o administrativas.

El papel de los consulados de Pakistán y Marruecos en la ciudad de Barcelona ha sido central en la gestión de un flujo inusitado de ciudadanos migrantes que buscan cumplir con la normativa. El apoyo logístico y la comunicación entre las delegaciones diplomáticas y las autoridades españolas representan un esfuerzo para evitar el colapso ante la elevada cantidad de solicitudes.

A lo largo del proceso, tanto las autoridades españolas como los consulados han reiterado la necesidad de paciencia y de mantener la calma entre quienes esperan respuesta para regularizar su situación. Según Europa Press, la coordinación entre instituciones busca garantizar que el mayor número posible de personas pueda completar el proceso en los plazos previstos, pese a las adversidades ligadas a los trámites internacionales.