El IPC se modera cinco décimas en enero y arranca el año en el 2,4% por luz y gasolinas

Según datos del INE, los precios al consumo retroceden por tercer mes seguido, alcanzando su nivel más bajo desde junio, impulsados por menores costes en carburantes y moderación en el incremento de la electricidad respecto al año anterior

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El Instituto Nacional de Estadística (INE) incorporó en su último avance del Índice de Precios de Consumo (IPC) una estimación de la inflación subyacente, que permaneció en el 2,6% durante enero por tercer mes consecutivo, igualando el valor más elevado registrado desde diciembre de 2024. Este dato se inscribe en el contexto de un descenso generalizado de los precios al consumo, que alcanzaron su nivel más bajo desde junio, tal como informó el medio que cita los datos avanzados este viernes por el INE.

De acuerdo con la información publicada por el INE, el IPC interanual cayó cinco décimas en enero y se situó en el 2,4%. Se trata del porcentaje más bajo desde el pasado mes de junio. Según explicó el INE, esta evolución en el primer mes de 2026 estuvo condicionada en gran parte por el abaratamiento de carburantes y lubricantes para vehículos personales, en contraste con el aumento observado en enero de 2025. Además, los precios de la electricidad experimentaron un incremento, pero este fue menos pronunciado que en el mismo periodo del año anterior.

Este retroceso de cinco décimas en el IPC marca el tercer mes consecutivo de bajadas en la tasa interanual. En octubre de 2025, el índice había alcanzado el 3,1%, su nivel más elevado en dieciséis meses, según consignó el INE. Desde entonces, los precios al consumo han mostrado una tendencia sostenida a la baja.

El Ministerio de Economía, Comercio y Empresa destacó que la desaceleración de la inflación en enero representa la reducción más significativa desde marzo de 2025. El ministerio señaló que esta evolución está alineada con la meta del Banco Central Europeo (BCE), que busca mantener la inflación cerca del 2%. Además, subrayó que esta estabilización de precios favorece el poder adquisitivo de las familias, puesto que contribuye a que los salarios recuperen capacidad de compra frente al encarecimiento registrado en periodos previos.

Al analizar los resultados mensuales, el INE detalló que el IPC bajó un 0,4% entre diciembre de 2025 y enero de 2026. Esta caída constituye el mayor descenso mensual desde septiembre de 2024, cuando la variación fue del -0,6%. Este comportamiento mensual de los precios evidencia la influencia de factores estacionales y del contexto energético actual.

Respecto al IPC armonizado (IPCA), la tasa interanual también experimentó un recorte de cinco décimas en enero, quedando en el 2,5%. En términos de comparación mensual, el IPCA mostró una variación de -0,7%. En cuanto a la inflación subyacente calculada por este índice, la estimación del INE la ubicó en un 2,8% para el primer mes de 2026, reflejando una mayor resistencia de los precios excluyendo los componentes más volátiles.

El INE puntualizó que la bajada interanual del IPC respondía fundamentalmente a dos factores: la reducción de los precios de los carburantes respecto al comportamiento del año anterior y una evolución menos acentuada en el incremento de la electricidad. Mientras que en enero de 2025 ambos sectores encarecieron el indicador, en el arranque de 2026 la tendencia permitió suavizar el ritmo de aumento de los precios en términos generales.

Economía calificó estos datos como compatibles con la estrategia adoptada por las instituciones europeas para contener la inflación. El informe del ministerio hace hincapié en la importancia de estos movimientos para las perspectivas macroeconómicas, resaltando el alivio que supone para los consumidores y la correspondiente reducción de tensiones sobre los precios en el resto de la economía.

La publicación definitiva de las cifras del IPC correspondientes a enero está prevista para el 13 de febrero, según anticipó el INE. Hasta entonces, las estimaciones ofrecidas permitirán a analistas y responsables políticos ajustar previsiones y evaluar el impacto de la inflación sobre la evolución del consumo, la inversión y las estrategias del Banco Central Europeo.

La persistencia de la inflación subyacente en valores relativamente altos señala que, a pesar de la contención en los precios de alimentos frescos y productos energéticos, otros sectores de la economía mantienen un ritmo de encarecimiento sostenido. Esta situación obliga a las autoridades a seguir monitorizando la evolución de los precios y la posible repercusión en las próximas decisiones de política monetaria.

Por otra parte, los últimos datos recabados por el INE se insertan en un periodo de cambio respecto a ciclos inflacionarios anteriores, en los que los incrementos en los costes energéticos y las tensiones en suministros internacionales alimentaron pronunciados picos de inflación. El comportamiento reciente del IPC apunta a una moderación que podría contribuir a estabilizar la economía en los próximos meses, siempre de acuerdo con las previsiones oficiales publicadas por el instituto y el Ministerio de Economía.