La UE e India anuncian un histórico acuerdo de libre comercio

Exportadores europeos podrán reducir sustancialmente sus costes tras un nuevo pacto con India, que facilitará el acceso en sectores clave como automóviles, maquinaria y farmacéuticos, aunque productos agrícolas sensibles permanecen excluidos mientras persisten negociaciones sobre detalles fundamentales

Guardar

La posibilidad de que las exportaciones europeas dirigidas a India alcancen cifras significativamente más altas ha cobrado fuerza tras el anuncio de un pacto comercial que, una vez implementado, posibilitaría a la Unión Europea duplicar sus envíos al mercado indio. Según informó el medio original, la Unión Europea y la India presentaron las bases de un acuerdo de libre comercio al que ambas partes califican como “la madre de todos los acuerdos”. Este acuerdo, que se ha alcanzado después de alrededor de veinte años de conversaciones marcadas por dificultades, abre nuevas perspectivas para los sectores industriales y farmacéuticos europeos, aunque mantiene fuera a ramas agrícolas consideradas sensibles.

De acuerdo con los datos difundidos por el medio, la entrada en vigor de este tratado permitirá reducir hasta 4.000 millones de euros en aranceles cada año para los exportadores europeos. El pacto no abarca todos los productos: continúan excluidos el arroz, el azúcar y el bovino, todos considerados estratégicos para la economía y la sociedad india. Los detalles que definirán la aplicación concreta del acuerdo y que afectan a estos sectores sensibles se encuentran todavía en fase de negociación y podrían requerir varios meses más de discusiones antes de llegar a una versión final del tratado.

El acuerdo tiene como contexto geopolítico el interés de la UE por diversificar sus relaciones comerciales y reducir la dependencia de mercados como los de Rusia o China. Según consignó el medio, estas tensiones han estimulado la búsqueda de socios considerados más estables y la priorización de vínculos alternativos frente a la guerra arancelaria con Estados Unidos. En este sentido, el acuerdo con India representa una de las apuestas más ambiciosas de las últimas décadas para la política comercial europea.

En términos prácticos, los aranceles impuestos por India a productos europeos descenderán de manera notoria en sectores industriales clave. El medio detalló que el gravamen sobre los automóviles procedentes de la Unión Europea bajará progresivamente desde el 110% hasta el 10% y se establecerá un cupo inicial de 250.000 vehículos al año. En el caso del sector de maquinaria, la tasa pasará del 44% actual a un 0%, al igual que la aplicada a productos químicos, que se reducirá de un 22% a un 0%, y en el ámbito farmacéutico, donde el arancel se eliminará desde el 11% previo. De esta forma, se confirma que el acceso a estos mercados resulta más sencillo para las empresas europeas que, hasta ahora, hacían frente a cuestiones tarifarias que obstaculizaban la competencia con productores locales.

En los productos agrícolas incluidos, el aceite de oliva europeo tendrá una ventaja al ingresar en India con la supresión del 45% de impuestos de importación que soportaba hasta la fecha. En relación con los preparados cárnicos, el tributo descenderá del 110% al 50%, mientras que para las bebidas espirituosas la reducción será más acusada, pasando del 150% al 40%. Además, las exportaciones de carne de ovino desde la UE quedarán exentas de gravamen, en contraste con el 33% que debían pagar anteriormente. Tales condiciones mejoran la posición competitiva de ciertos alimentos y bebidas europeos en el mercado indio.

Por otro lado, los sectores agrícolas excluidos, como el arroz, el azúcar y el bovino, seguirán bajo protección, dado el peso que tienen ambos productos en la economía rural india y la sensibilidad de sus mercados internos frente a la competencia extranjera. Esos ámbitos permanecen sujetos a negociaciones bilaterales para crear garantías adicionales antes de considerar cualquier liberación del flujo comercial en esas áreas.

El acuerdo también introduce nuevas disposiciones sobre las reglas de origen. Según detalló el medio, solo los productos que cumplan con el requisito de haber sido “procesados significativamente” dentro de una de las dos áreas podrán beneficiarse de los aranceles preferenciales correspondientes. El objetivo es evitar que mercancía de países terceros acceda a uno de los mercados firmantes, sea exportada a India como tránsito y, desde allí, entre sin trabas al territorio europeo bajo la cobertura del tratado.

Las negociaciones que desembocaron en el preacuerdo respondieron a la necesidad de garantizar que cualquier apertura comercial ajuste mecanismos de control y beneficio mutuo. Ambas partes han subrayado la dimensión histórica de este avance tras un proceso dilatado en el tiempo y vuelven a situar en la agenda global la importancia del comercio internacional como herramienta de desarrollo y diversificación.