Al menos tres muertos y 25 heridos en un nuevo ataque ruso contra Odesa, en el sur de Ucrania

Brigadas de rescate finalizaron labores tras localizar víctimas entre escombros de Odesa, donde explosiones dejaron numerosos lesionados y graves daños. El presidente Zelenski denunció el uso de drones y exigió más apoyo internacional frente a ataques continuados

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El hallazgo de un tercer cuerpo bajo los restos de un edificio alcanzado por proyectiles y drones dio por concluidas las tareas de búsqueda y rescate en Odesa, informó el gobernador regional Serhi Lisak en un comunicado. Según detalló el funcionario, al menos 25 personas resultaron heridas en el ataque y las cuadrillas ahora se enfocan en limpiar calles y desbloquear accesos obstruidos por los escombros. El bombardeo, llevado a cabo por el Ejército de Rusia, dejó tres personas muertas y generó daños en edificios residenciales, una guardería y distintas infraestructuras civiles, según reportó la fuente citada.

De acuerdo con lo publicado por diferentes medios, entre ellos la agencia Europa Press, el ataque ruso sobre la ciudad portuaria, situada en la costa del mar Negro, incluyó el uso de proyectiles y drones, lo que incrementó los daños en instalaciones esenciales y en zonas habitadas. Las autoridades locales informaron que las víctimas fueron encontradas tras extensos trabajos de los equipos de rescate, quienes trabajaron bajo condiciones complicadas a raíz de la magnitud de la destrucción.

El medio consignó que el gobernador Lisak transmitió sus deseos de recuperación para los heridos y anunció que el personal de emergencia continuará retirando escombros y reabriendo las vías bloqueadas. Las labores de rescate finalizaron poco después de localizar el tercer cadáver. Las operaciones de limpieza buscan restablecer la movilidad y garantizar la seguridad ante los riesgos que aún presentan los edificios afectados y las posibles municiones sin explotar.

En simultáneo, la región de Mikolaiv, también en el sur ucraniano, enfrentó ataques con drones a su infraestructura energética, según la información suministrada por Vitali Kim, jefe de la administración militar local. Kim declaró que las defensas antiaéreas lograron interceptar diez drones en la zona, aunque la caída de fragmentos tras esas intercepciones provocó la destrucción de una vivienda en Olshanska y daños en otras dos. Como resultado del ataque, una mujer de 59 años sufrió heridas graves y fue hospitalizada en la capital regional.

Tal como reportó Europa Press, el presidente de Ucrania, Volodimir Zelenski, denunció el uso masivo de drones contra Odesa y otras regiones. “Rusia lanzó más de 50 drones contra la ciudad, con la infraestructura energética e instalaciones civiles como principal objetivo”, sostuvo Zelenski en sus canales oficiales. El mandatario explicó que uno de los dispositivos impactó un lugar de culto de cristianos evangélicos y subrayó que también se registraron bombardeos en Leópolis, Dnipropetrovsk, Sumi y Járkov. Las fuerzas rusas atacaron instalaciones energéticas y otras infraestructuras consideradas críticas.

En su mensaje, Zelenski calculó que el total de drones lanzados por Rusia sobre Ucrania ascendió a 165 en esta ofensiva, concentrando su fuego en puntos estratégicos para el funcionamiento de las regiones atacadas. Además, el presidente remarcó que cada embate de este tipo afecta las gestiones internacionales para encontrar una solución diplomática al conflicto y debilita el papel de “quienes están ayudando a poner fin a esta guerra”, haciendo referencia a los recientes contactos mantenidos entre Rusia, Ucrania y Estados Unidos en Emiratos Árabes Unidos, con objeto de avanzar en negociaciones de paz.

Zelenski pidió a Estados Unidos, Europa y otros países aliados que incrementen la presión sobre Rusia “mediante sanciones, el bloqueo de las operaciones y de la infraestructura de la flota petrolera rusa”. Insistió en que “sin presión sobre el agresor, las guerras no terminan, ni tampoco sin apoyo a quienes defienden la vida”. También agradeció la ayuda recibida por parte de los países que han prestado respaldo a Ucrania desde el inicio de la invasión ordenada por Moscú en febrero de 2022. El jefe de Estado ucraniano solicitó que la ayuda se mantenga de manera estable y que se agilicen los compromisos adoptados, para fortalecer tanto a la población civil como a las Fuerzas Armadas.

Durante las últimas jornadas, según reportes de Europa Press, Ucrania ha experimentado un incremento en la frecuencia e intensidad de los ataques, lo que ha elevado el número de víctimas y generado daños extensos en servicios básicos como la energía y la vivienda. Las autoridades locales y nacionales enfrentan el desafío de atender a los heridos, identificar a las víctimas mortales y proceder con la restauración de las infraestructuras afectadas.

El impacto del uso de drones en el conflicto quedó evidenciado tanto por la envergadura de los ataques como por la dificultad que suponen para las defensas aéreas ucranianas. La proliferación de ataques aéreos sobre objetivos civiles y energéticos ha complicado las operaciones de rescate, la provisión de servicios esenciales y la vida cotidiana en las ciudades bajo amenaza. Además, el bombardeo sobre lugares de culto y guarderías resalta el riesgo persistente para la población no combatiente.

La cobertura de Europa Press indica que los funcionarios ucranianos se mantienen en alerta ante la posibilidad de nuevos ataques y refuerzan sus llamados a la comunidad internacional, tanto para frenar las hostilidades como para brindar asistencia humanitaria y técnica. Los episodios recientes en Odesa y Mikolaiv ilustran la complejidad de la situación y el reto de sostener las operaciones de rescate y la reconstrucción, mientras el conflicto continúa escalando en distintas regiones del país.