Las FDS reivindican el 11º aniversario de la liberación de Kobane de Estado Islámico entre acusaciones a Damasco

Kobane sufre nuevos bombardeos, acorralada por fuerzas militares sirias tras once años de haber expulsado a Estado Islámico, mientras líderes kurdos exhortan a la comunidad internacional a evitar una recaída en la violencia y el extremismo

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El reciente asedio a la ciudad de Kobane ha generado inquietud entre los líderes kurdos, quienes han hecho un llamado urgente a la comunidad internacional para evitar que se repita el ciclo de violencia y extremismo en la región. Según publicó Europa Press, las Fuerzas Democráticas Sirias (FDS) han advertido sobre el riesgo de que los ataques actuales “abran las puertas al caos y al retorno del terrorismo”, señalando de manera directa al Ejército sirio como responsable de estos bombardeos recurrentes.

La conmemoración del undécimo aniversario de la expulsión de Estado Islámico de Kobane, en el norte de Siria, ha estado marcada por una declaración de las FDS, en la que han recalcado el peso simbólico de la ciudad tras más de una década desde la derrota del grupo yihadista. “Kobane seguirá siendo un símbolo eterno de resistencia y firmeza, y la victoria lograda hace once años no es un recuerdo que se debe evocar, sino un compromiso renovado de defender la libertad, proteger los logros de los mártires y construir un futuro democrático seguro para todos los pueblos de Siria”, expresaron los portavoces de las FDS en un comunicado recogido por Europa Press. Asimismo, denunciaron que la urbe se encuentra actualmente “asediada y sometida a una presión constante”, incluyendo acciones militares calificadas como “un ataque directo al simbolismo de la victoria sobre Estado Islámico y un intento de vengarse de la ciudad que frustró sus planes”.

La tensión entre las fuerzas kurdo-árabes y Damasco se ha recrudecido con acusaciones de violaciones al alto el fuego vigente. Según detalló Europa Press, el gobierno sirio ha acusado a las FDS de atacar posiciones militares con más de 25 drones suicidas en las cercanías de Kobane y en la ciudad de Sirrin. Por su parte, las FDS afirmaron que habían sido blanco de ataques por parte del Ejército sirio en diversas localidades del noroeste sirio, como Al Shuiuj, Zirak y Chalabiya, en las horas previas a los incidentes denunciados por el otro bando.

El acuerdo de alto el fuego, cuya aplicación ha resultado “frágil y vacilante”, fue renovado por quince días más en la víspera de estos episodios, según consignó Europa Press. A pesar de la extensión de este pacto, los informes apuntan a una continuidad de la violencia y al intercambio de acusaciones sobre su incumplimiento, lo que pone en entredicho la estabilidad de la zona y la capacidad de ambas partes para sostener la tregua.

En el comunicado, las FDS subrayaron su “pleno compromiso” en la lucha contra el terrorismo y dirigieron una petición “clara y explícita” a la comunidad internacional para que asuma un papel más activo en la protección de los logros obtenidos en la batalla contra Estado Islámico. Insistieron en que garantizar la seguridad de Kobane y otras áreas que “han pagado un alto precio en esta guerra no es una opción política, sino una responsabilidad moral y jurídica compartida”, según recoge Europa Press. Además, advirtieron que “el silencio ante lo que está viviendo Kobane contradice los sacrificios realizados para derrotar al terrorismo y socava los esfuerzos internacionales para combatirlo”.

Este nuevo capítulo en la historia de Kobane ocurre luego de once años de su liberación de Estado Islámico, época en la que la ciudad fue escenario de intensos combates que atrajeron la atención internacional. La situación actual revive los temores de la población local ante la posibilidad de que se produzca un retroceso en la seguridad lograda y retorne el ambiente de inseguridad y amenaza terrorista sobre la región.