EEUU pide a Italia que participe como asesor en la fuerza internacional de seguridad en Gaza

Washington ha presentado una solicitud formal para que Roma se sume al mecanismo internacional creado para supervisar la situación en Gaza, abriendo negociaciones diplomáticas mientras el plan de pacificación enfrenta obstáculos y sigue sin definirse la participación italiana

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Italia evalúa la posibilidad de unirse como asesor a la Fuerza Internacional de Estabilización para Gaza, tras una invitación oficial recibida esta semana por la primera ministra Giorgia Meloni y el Ministerio de Asuntos Exteriores. De acuerdo con Bloomberg, la propuesta estadounidense no implica el envío de militares italianos al enclave, sino que busca el apoyo de Roma para entrenar una futura fuerza policial en Gaza y, sobre todo, aprovechar su influencia diplomática con los países árabes, Israel y las autoridades palestinas. Actualmente, la decisión final queda en manos de Meloni y aún no existe un pronunciamiento público al respecto ni por parte de Roma ni de Washington.

Según detalló Bloomberg, la administración estadounidense formalizó la petición en días recientes para que Italia actúe en calidad de asesor en el mecanismo internacional destinado a supervisar la seguridad en el enclave palestino. Voceros estadounidenses evitaron confirmar la invitación directamente, pero la portavoz de la Casa Blanca, Taylor Rogers, indicó que “los anuncios sobre la ISF se harán pronto”. Ante las consultas sobre el posible rol italiano, un funcionario estadounidense señaló al medio que varias naciones han manifestado interés en participar en los esfuerzos internacionales dirigidos a la pacificación de Gaza.

El proceso se enmarca en el plan de paz norteamericano para la Franja de Gaza, presentado por el presidente Donald Trump en octubre. Este programa, diseñado para responder a dos años de conflicto que, según el Ministerio de Salud de Gaza (administrado por Hamás), han dejado alrededor de 72.000 fallecidos, consta de 20 puntos principales. El plan ha tropezado con retrasos y desacuerdos persistentes entre Israel y Hamás, especialmente en torno a la implementación y prioridades de cada etapa.

La propuesta estadounidense para con Italia prevé que la principal aportación de Roma sería de naturaleza política y no militar, enfatizando el peso que el gobierno italiano puede ejercer en las negociaciones multilaterales. Las fuentes politicas citadas por Bloomberg subrayaron que, más allá del entrenamiento de fuerzas locales, la contribución fundamental de Italia residiría en su capacidad de interlocución con las partes involucradas en el proceso de normalización en Gaza.

Entretanto, Estados Unidos sigue sin conseguir suficientes compromisos de países dispuestos a enviar tropas para integrar la fuerza multinacional de estabilización. Medios estadounidenses, recogidos por Bloomberg, informaron que las negociaciones diplomáticas con varios aliados han sido arduas y poco fructíferas.

La ceremonia de creación de la Junta de Paz de Trump, prevista para el jueves y parte del plan internacional para Gaza, tampoco logró una amplia participación. De acuerdo con Bloomberg, la mayoría de los miembros del Grupo de los Siete (G7) evitaron firmar el documento fundacional de esta mesa de supervisión. El panel de líderes mundiales, ideado para facilitar la transición política en Gaza, enfrenta objeciones, incluyendo la propuesta para que Trump ostente el liderazgo de por vida y la exigencia de una contribución de mil millones de dólares (860 millones de euros) por nación para asegurar un asiento permanente.

En las últimas semanas, la diplomacia estadounidense también ha mostrado señales de tensión. Según publicó Bloomberg, Trump amenazó con aplicar aranceles a Francia, que rechazó la invitación para integrar la Junta de Paz, y retiró una invitación previa al primer ministro canadiense, Mark Carney. Esta decisión se produjo después de que Carney señalase, durante el Foro Económico Mundial en Davos, las presiones económicas ejercidas por Trump sobre países con menor peso internacional, aunque sin mencionar directamente al presidente estadounidense.

La postura de Italia con respecto a su participación en la ISF depende de varios factores legales y políticos. Según Bloomberg, Meloni se abstuvo de firmar la carta de la Junta de Paz al considerar que su adhesión podría entrar en conflicto con la Constitución italiana, la cual prohíbe integrarse en organismos internacionales controlados por un solo gobierno, en este caso Estados Unidos. No obstante, Meloni dejó abierta la posibilidad de negociar sobre este marco legal, manifestando voluntad de diálogo ante los potenciales cambios en la conformación del organismo.

Fuentes mencionadas por Bloomberg recalcan que, a pesar de estas dudas, existe en Roma una disposición a contribuir en los esfuerzos multilaterales enfocados en asegurar la paz en Gaza, aunque persisten interrogantes sobre el “cómo” concretarlo. La primera ministra derechista mantiene una relación diplomática cuidadosa con la administración Trump desde su retorno al poder en 2025, evitando declaraciones que puedan percibirse como críticas directas.

En un encuentro reciente con el canciller alemán Friedrich Merz, Giorgia Meloni defendió el papel de Trump en el proceso de paz y su aspiración al Premio Nobel de la Paz, según informó Bloomberg. El contexto actual muestra, según las fuentes diplomáticas, que Washington continúa en conversaciones activas con otros países aliados, en busca de respaldo político y logístico para implementar su plan en Gaza y consolidar la Junta de Paz proyectada.