Líbano denuncia una veintena de heridos en ataque de Israel contra Sidón, en el sur del país

El Ministerio de Salud informó que al menos 19 personas, incluidos periodistas, resultaron lesionadas tras bombardeos recientes cerca de Sidón, mientras el gobierno local y Naciones Unidas condenan los crecientes ataques contra la región

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Cinco personas requirieron hospitalización, de las cuales dos permanecen en unidades de cuidados intensivos, tras los ataques registrados en las inmediaciones de Sidón, en el sur del Líbano. Esta información fue comunicada por el Ministerio de Salud del país, que detalló que otros afectados recibieron atención por parte de los servicios de emergencia en el lugar. Según informó la agencia estatal NNA, la cifra total de heridos asciende a diecinueve, incluyendo periodistas que se encontraban cubriendo los acontecimientos en la zona. Las autoridades han atribuido las lesiones a bombardeos ejecutados por el Ejército israelí, y aseguraron que, pese a los esfuerzos médicos, la situación de algunos pacientes continúa siendo grave.

El mismo día, el presidente del Líbano acusó a Israel de sostener una política de agresión sistemática en la región, mientras se confirmaba la muerte de al menos dos personas tras bombardeos en Sidón y Bazouriyé. El Ejército israelí afirmó que su ataque dirigido a un vehículo cerca de Sidón apuntaba a un supuesto miembro de Hezbolá. El gobierno israelí aseguró que estas acciones forman parte de su estrategia contra la actividad del grupo armado libanés y alegó que no constituyen una violación del alto el fuego pactado en noviembre de 2024.

De acuerdo con lo publicado por la agencia estatal NNA, tanto el gobierno libanés como el partido chií Hezbolá han manifestado su desacuerdo con la justificación israelí para los bombardeos. Las autoridades de Beirut sostienen que las operaciones militares contradicen los términos del alto el fuego, que exige la retirada de efectivos de ambas partes del sur del Líbano. El despliegue de tropas israelíes en al menos cinco puestos dentro de territorio libanés se ha mantenido a pesar del acuerdo, lo que ya fue objeto de reproches tanto por funcionarios libaneses como por integrantes de la milicia chií, quienes reclaman el retiro inmediato de estos destacamentos.

Naciones Unidas también ha condenado los recientes ataques, sumando su voz a la preocupación internacional por la violencia sostenida en la frontera sur del Líbano. Según consignó la agencia estatal NNA, la organización instó a ambas partes a respetar el entendimiento alcanzado, orientado a frenar la escalada de enfrentamientos y proteger a la población civil.

El conflicto en la zona de Sidón ha registrado un aumento de las incursiones aéreas en las últimas jornadas. El Ministerio de Salud libanés precisó que, entre los heridos, figuran profesionales de la prensa que cubrían los hechos en el distrito de Qanarit, lo que subraya los riesgos que enfrentan los periodistas en medio de la confrontación. La atención médica brindada incluyó desde tratamientos de emergencia en el sitio hasta hospitalizaciones, especialmente en los casos más críticos.

El acuerdo de cese al fuego de noviembre de 2024 establecía que ni el Ejército israelí ni Hezbolá podían mantener presencia militar en el sur del Líbano. El gobierno libanés señaló mediante comunicados difundidos por la agencia estatal NNA que el incumplimiento de esta disposición tiene consecuencias para la estabilidad de la región y la protección de los habitantes.

El Ejército israelí, según reportes recopilados por la agencia estatal NNA, sostiene su argumento de autodefensa frente a las acciones de Hezbolá y recalca que sus operaciones no infringen el pacto. Las autoridades libanesas, no obstante, persisten en denunciar que los bombardeos comprometen la seguridad de civiles, agravando una situación previamente tensa debido a las hostilidades recurrentes a lo largo de la frontera.

De acuerdo al reporte difundido por NNA, la continuidad de estas operaciones militares ha generado llamados de varias entidades internacionales para que se reduzca la intensidad de la violencia y se retomen los compromisos asumidos en el alto el fuego. El Ministerio de Salud continúa evaluando a los afectados, mientras la administración central solicita apoyo a organismos humanitarios y exige respeto a los derechos de las personas atrapadas en el conflicto.