El Parlamento Europeo pide medidas más duras contra Irán por la represión a las protestas

Guardar

Estrasburgo (Francia), 20 ene (EFE).- El Parlamento Europeo (PE) condenó este martes la represión de las protestas en Irán aunque mostró divisiones sobre la respuesta que debe dar la Unión Europea, mientras la alta representante para Asuntos Exteriores, Kaja Kallas, dijo que la Comisión Europea trabaja en nuevas sanciones.

La mayoría de eurodiputados denunciaron que millones de iraníes han salido a las calles para reclamar libertad, dignidad y mejores condiciones de vida, y coincidieron en que la respuesta del régimen ha sido brutal, con miles de muertos, detenciones arbitrarias y las restricciones al uso de internet.

La alta representante Kallas afirmó que las mujeres y los hombres iraníes "han demostrado un valor extraordinario" y que luchan "por la libertad, la dignidad y una vida mejor".

"La situación de los derechos humanos es grave desde hace años, en particular por el ritmo espantoso de las ejecuciones y la detención arbitraria de defensores de los derechos humanos. Pero lo que estamos presenciando ahora es de otra magnitud", manifestó.

Kallas recordó que la UE "ya ha impuesto sanciones generales a Irán, dirigidas a los responsables de abusos contra los derechos humanos, actividades de proliferación nuclear y el apoyo de Irán a la guerra de Rusia en Ucrania", y detalló que hoy se han propuesto nuevas restricciones específicas sobre componentes que Irán puede utilizar para la producción de drones y misiles.

El eurodiputado español Antonio López-Istúriz (PPE) hizo un llamamiento a "condenar sin matices la represión del régimen, exigir la liberación inmediata de los presos políticos, designar a la Guardia Revolucionaria Iraní como organización terrorista, aumentar las sanciones contra los responsables y apoyar a la oposición democrática de Irán".

El francés Jordan Bardella (Patriotas por Europa), por su parte, sostuvo que Irán "solo se mantiene gracias a la represión y el miedo", denunció "arrestos arbitrarios, torturas y ejecuciones", y sostuvo que "las mujeres, los estudiantes y los opositores son perseguidos no por cometer crímenes, sino por pedir libertad".

Sobre el régimen de los ayatolás, recalcó que "no solo son los verdugos del pueblo iraní, sino también los principales apoyos del terrorismo internacional. Apoyan a organizaciones islamistas que siembran el terror y la barbarie en todo el mundo".

"Francia ha pagado un alto precio", dijo al respecto.

Desde el grupo de Conservadores y Reformistas Europeos, el italiano Nicola Procaccini calificó la represión de "insoportable" y denunció que "miles de personas, incluidos muchos niños, han sido asesinadas".

"Ponerse del lado del pueblo en rebelión no es injerencia extranjera, es una necesidad moral", afirmó.

La mayoría de eurodiputados reclamaron la designación de la Guardia Revolucionaria Islámica (IRGC) como organización terrorista y el neerlandés Baart Groothuis (Renovar Europa, liberales) criticó a los Estados que se oponen.

"Llamemos a las cosas por su nombre: Francia, España e Italia están bloqueando la inclusión del IRGC en la lista terrorista", dijo.

En la misma línea, la alemana Hannah Neumann (Verdes/ALE) urgió a actuar porque "este régimen ha perdido toda legitimidad" y también pidió designar a la IRGC como organización terrorista.

No obstante, también hubo voces críticas con el uso de sanciones, como la del eurodiputado Marc Botenga (La Izquierda), que advirtió que "las sanciones no generan democracia, generan caos" y recordó que "han destruido a las clases medias iraníes y fortalecido a la Guardia Revolucionaria".

"Si queremos apoyar al pueblo iraní, debemos dejar de castigarlo", defendió. EFE

(vídeo)