Dos de cada tres británicos apoyarían responder con aranceles a los anunciados por Trump por Groenlandia

Una encuesta de YouGov revela que el 67% de la opinión pública en Reino Unido está a favor de establecer impuestos comerciales a Estados Unidos como represalia por la amenaza de gravar exportaciones británicas tras el conflicto sobre Groenlandia

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El respaldo a la imposición de impuestos comerciales de represalia a Estados Unidos encuentra una expresión significativa en los porcentajes de quienes sostienen esta opción con convicción. Según los resultados de una encuesta difundida por YouGov y citados por diversos medios, el 45% de los encuestados en Reino Unido manifestó apoyar con firmeza la respuesta arancelaria, mientras que solo el 6% expresó una oposición igualmente intensa. Este dato se presenta en el contexto del anuncio realizado por el expresidente estadounidense Donald Trump, quien amenazó con establecer aranceles contra las exportaciones procedentes de Reino Unido y otros siete países europeos miembros de la OTAN, tras las recientes tensiones ejercidas sobre Groenlandia.

De acuerdo con lo publicado por YouGov y consignado en medios internacionales, el 67% de las personas consultadas en Reino Unido indicó preferir la adopción de gravámenes comerciales en caso de que Estados Unidos proceda con las amenazas anunciadas por Trump. Solamente el 14% manifestó su rechazo a esta posible respuesta, mientras que el 19% de las personas encuestadas indicó no tomar una posición definida sobre el escenario planteado. Entre quienes apoyaron una medida de reciprocidad, la inclinación rotunda predominó frente a quienes se mostraron favorables de manera parcial, un grupo que, según los datos difundidos, resultó apenas superior al segmento de quienes se declaran indecisos.

YouGov explicó mediante sus canales oficiales que la consulta se centró en identificar el respaldo ciudadano a medidas arancelarias como contrapartida directa ante una acción que, en palabras del primer ministro Keir Starmer, representa un “completo error”. Starmer criticó la amenaza de Trump de gravar importaciones provenientes de aliados del Atlántico Norte y subrayó que “el futuro de Groenlandia corresponde solo al pueblo de Groenlandia y al Reino de Dinamarca”. Pese a su respaldo a sanciones de represalia, el primer ministro manifestó igualmente el interés británico en “lograr más seguridad en el Ártico”, tras el despliegue conjunto de ejercicios militares en Groenlandia por parte de Dinamarca, Noruega, Suecia, Francia, Alemania, Reino Unido, Países Bajos y Finlandia, lo cual alimentó la reacción estadounidense.

La encuesta y las declaraciones políticas se enmarcan en la escalada de tensiones diplomáticas relacionadas con las maniobras militares en Groenlandia y las ambiciones expresadas públicamente por Trump acerca del control de la isla. Según publicó YouGov, la población británica muestra una tendencia clara hacia medidas de reciprocidad comercial si las amenazas estadounidenses se concretan, una posición que contrasta con el menor porcentaje de ciudadanos que vacilan o prefieren no opinar frente al hipotético escenario.

Mientras tanto, el rechazo al enfoque estadounidense también se reflejó en el ámbito europeo. De acuerdo con lo reportado en diversos canales, los ministros de Economía y Finanzas de la zona euro reiteraron su preferencia por el diálogo con la administración liderada por Trump, aunque aseguraron la disposición de la Unión Europea a estudiar toda la gama de respuestas comerciales disponibles. En este sentido, el comisario económico Valdis Dombrovskis señaló que no existe ninguna vía que se descarte de antemano, mencionando tanto una eventual imposición de aranceles como la aplicación de mecanismos anticoerción, que permitirían sancionar a terceros países si se identificara un intento de presión económica sobre las decisiones soberanas del bloque.

El contexto del conflicto sobre el estatus de Groenlandia y el debate resultante en torno a los aranceles destaca la complejidad de las relaciones transatlánticas en un escenario de seguridad y comercio internacional. El apoyo mayoritario de la opinión pública británica a medidas de represalia constituye solo una de las múltiples aristas de una controversia en la que las posiciones políticas de los gobiernos europeos, las posibilidades de sanciones comerciales y la reacción de Estados Unidos cruzan sus propios intereses estratégicos y económicos, conforme relataron YouGov y los medios que dieron cuenta del sondeo y de las declaraciones oficiales.