To Lam, uno de los líderes más poderosos de Vietnam en décadas

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Bangkok, 19 ene (EFE).- Actual secretario general del Partido Comunista de Vietnam y considerado el líder más influyente que el país ha tenido en décadas, To Lam podría concentrar aún más poder tras el cónclave quinquenal que su formación inició este lunes en el país con sistema unipartidista.

Durante los próximos siete días y desde hoy, el 14º Congreso Nacional comunista vietnamita definirá cuál será la cúpula dirigente del partido y quién llevará el timón del país los próximos cinco años.

Lam, doctor en Derecho de 68 años, apunta a erigirse en líder de dos de los cuatro pilares de poder del país, señalan expertos: la secretaría general del PCV y la presidencia del país.

Originario de Hung Yen, al sur de Hanói, ingresó en el PCV en 1981 y accedió al Politburó -máximo órgano decisivo de la formación, cuya nueva composición se elige esta semana- en 2021. Desde entonces ha sido presidente de Vietnam, aunque de forma breve, y secretario general del partido, el cargo que otorga más autoridad en el país, en sus manos desde agosto de 2024.

Policía de carrera, fue designado jefe de Estado en mayo de 2024, puesto que solapó durante poco más de dos meses con el de secretario general, pues renunció a la presidencia cuando llegó a la cúspide del PCV.

El movimiento fue interpretado entonces como un gesto de compromiso con el tradicional reparto de poder dentro del partido, que ahora podría alterarse tras el cónclave, como ya ocurrió con el exlíder Nguyen Phu Trong (que combinó ambos roles entre 2018 y 2021).

Al frente de Vietnam desde su reunificación en 1975, el PCV podría aupar a To Lam a la presidencia de nuevo, además de mantenerlo como su máximo dirigente, de forma que dos de los principales pilares del poder vietnamita -junto con los puestos de primer ministro y presidente de la Asamblea Nacional- quedarían concentrados en una misma figura.

Si el poderoso líder aúna ambos cargos simultáneamente hasta 2031 -cuando será el próximo Congreso Nacional-, adquirirá "una autoridad sin precedentes para actuar en una variedad de cuestiones que hasta ahora se han mantenido separadas", señala Carlyle A. Thayer, profesor emérito de la Escuela de Humanidad y Ciencias Sociales de la Universidad de Nueva Gales del Sur (Australia).

Dentro del Ejército -cuyo mando se reparte formalmente entre la jefatura del Estado y el partido, si bien este ejerce el control efectivo- es donde Lam podría topar con oposición a sus aspiraciones, según analistas y medios, con el cuerpo castrense en campaña para que más de sus miembros ocupen puestos de poder.

La eventual escena reconfiguraría los equilibrios internos del sistema y se asemejaría al modelo de China, con Xi Jinping al frente de la secretaría general del Partido Comunista Chino (PCCh), la presidencia del país y las Fuerzas Armadas.

Como máximo dirigente de una de las economías más dinámicas de Asia, Lam ha abogado por acelerar la inversión pública y privada e impulsar los sectores manufacturero y de alta tecnología, cuando Hanói persigue convertir a Vietnam en un país desarrollado de alto rendimiento para 2045. EFE