La Unió denuncia que el acuerdo con Mercosur permitirá "duplicar la entrada de miel a la UE con arancel cero"

El sector apícola valenciano alerta ante la inminente apertura del mercado europeo, que facilitaría el ingreso masivo desde países sudamericanos, comprometiendo la rentabilidad y la trazabilidad, al tiempo que enfrenta amenazas por precios bajos y controles insuficientes

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El sector apícola valenciano ha experimentado en la campaña 2024/2025 una disminución significativa en los precios de la miel, especialmente en el segmento de producto a granel, situación que agrava los problemas de rentabilidad que afectan a los productores locales. Tal como publicó La Unió Llauradora i Ramadera mediante un comunicado, la aplicación del acuerdo comercial entre la Unión Europea y los países miembros del Mercosur podría acentuar este escenario adverso, ya que posibilitará duplicar la entrada de miel en los mercados europeos sin aranceles. Según la organización, la apicultura representa uno de los sectores más expuestos de la Comunitat Valenciana ante el proceso de liberalización comercial con Mercosur.

La Unió explicó que, en el caso de productos agrícolas considerados especialmente sensibles como la miel, la apertura del mercado europeo no se aplicaría de forma ilimitada, sino a través de contingentes arancelarios determinados. Para este producto, el pacto prevé un máximo anual de entrada de 45.000 toneladas con arancel cero al cabo de cinco años, cuando actualmente el gravamen alcanza el 17,3%. Según datos recogidos por La Unió y difundidos por el medio, hasta septiembre de 2025 se habían importado 20.390 toneladas de miel desde países del Mercosur, siendo Argentina el principal origen con 16.923 toneladas. De esa cantidad, 3.515 toneladas tuvieron como destino España. En todo el año 2024, la cifra total importada por la Unión Europea se ubicó en 23.630 toneladas, de las cuales 5.416 toneladas correspondieron al mercado español. Considerando estos volúmenes, La Unió señaló que aún existe un amplio margen disponible en el cupo de 45.000 toneladas que podría ingresar a la Unión Europea con arancel cero.

De acuerdo con La Unió, el Mercado Común del Sur reúne a países exporters agroalimentarios con niveles de costes de producción considerablemente inferiores y menos exigencias en los ámbitos fitosanitario, sanitario, ambiental y laboral. Además, la capacidad de exportación de estos Estados supera de forma notable a la de los productores europeos. Esta combinación de factores implica una competencia exterior especialmente intensa para el sector apícola valenciano, que ya enfrenta dificultades para sostener su actividad de forma rentable.

Conforme a lo que señaló La Unió Llauradora i Ramadera, la entrada de miel a precio bajo procedente de Mercosur podría intensificar aún más la crisis del sector y contribuir al abandono progresivo de la actividad apícola. El secretario general, Carles Peris, sostuvo que "la Comisión Europea apuesta por hacer campañas de apoyo a las abejas por un lado y por la otra permite la entrada de más miel de fuera para hundir a sus apicultores, en una clara muestra de hipocresía total", según reportó el propio colectivo.

La organización propuso reforzar los controles de trazabilidad, calidad y etiquetado de la miel importada y planteó reducir el cupo permitido a la mitad, es decir, hasta las 22.500 toneladas, ya que dicha cantidad representa la media de importaciones en las tres últimas campañas previas y se encuentra muy por debajo del contingente de 45.000 toneladas previsto en el acuerdo. El comunicado también advirtió que, debido a la posibilidad de almacenar la miel por tiempos prolongados, convendría prestar atención a posibles distorsiones de precio o incrementos súbitos en las importaciones, escenarios que podrían requerir la activación de cláusulas de salvaguarda para evaluar su eficacia.

Tal y como detalló La Unió, el volumen global de importaciones de miel por parte de la Unión Europea sigue en ascenso. Los Estados miembros importaron 174.687 toneladas en 2024, cifra que representa un incremento superior al 6% en comparación al año anterior, cuando la UE había importado 163.700 toneladas. Si se compara con 2013, el aumento acumulado alcanza el 29%. Los principales países de origen son China, Ucrania y Argentina. España figura entre los principales importadores europeos: en 2024 las compras internacionales de miel sumaron 35.572 toneladas, un 13% más que en 2023.

El medio reportó que, además de estos proveedores, Portugal desempeña un papel estratégico en el mercado español al funcionar como país intermediario, ya que adquiere miel china a bajo coste y la reexporta a España, contribuyendo así a la devaluación del mercado. La Unió alertó sobre el hecho de que la mayor parte de la miel valenciana se caracteriza por una alta diversidad floral, propiedades organolépticas diferenciadas y una trazabilidad documentada desde el apicultor hasta el consumidor final. Por el contrario, la miel importada suele comercializarse en mezclas con orígenes múltiples, lo que dificulta identificar con precisión su procedencia, y con frecuencia proviene de partidas adulteradas o sometidas a procesos de ultrafiltración que eliminan el polen y las propiedades naturales del producto.

El secretario general del sindicato recalcó la importancia de garantizar reciprocidad para los productos importados y los producidos en Europa, señalando que las exigencias europeas en materia sanitaria y alimentaria imponen controles estrictos sobre residuos, tratamientos veterinarios y métodos de extracción, condiciones que habitualmente no aplican en los países exportadores. Esta situación repercute tanto en la percepción de calidad como en la sostenibilidad económica de la apicultura en la Comunitat Valenciana.

La Comunitat Valenciana posee 2.513 explotaciones apícolas—de ellas, 2.396 se consideran trashumantes y 117, estantes—con un censo total de 264.333 colmenas, lo que equivale a casi el 14% de la producción nacional de miel. Según consignó La Unió, el papel de la apicultura resulta clave no solo en términos económicos sino también medioambientales, ya que la actividad contribuye a la biodiversidad mediante la polinización, proceso esencial para la reproducción de plantas silvestres y el desarrollo de cultivos agrícolas.