Incendios en Chile dejan 19 fallecidos y arrasan con 25.000 hectáreas en centro y sur del país

Al menos 1.500 personas resultaron perjudicadas, más de 630 fueron forzadas a dejar sus hogares y unas 325 viviendas sucumbieron al fuego mientras autoridades intensifican el despliegue de fuerzas para controlar las llamas y proteger a la población

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Marcela Cartagena, fiscal regional del Biobío, anunció el inicio de una investigación para esclarecer las causas que desencadenaron los incendios forestales en el centro y sur de Chile, según reportó el medio fuente. El proceso involucra a varios fiscales atentos a los avances en la zona afectada, enfocados tanto en determinar el origen del fuego como en preservar la cadena de custodia en aquellos sectores de mayor daño. Esta medida se produce en medio de una crisis nacional que ha quebrado la vida cotidiana y el entorno de múltiples comunidades y cuya envergadura obliga a las autoridades a mantener un despliegue permanente.

El número de víctimas mortales por los incendios forestales alcanzó a 19 personas, de acuerdo con la confirmación del ministro de Seguridad Pública, Luis Cordero, tras una sesión del Comité Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres (Cogrid), según consignó el medio fuente. El impacto se concentra de manera especial en la región del Biobío, sitio de origen de la mayoría de las víctimas, mientras la región de Ñuble registra un fallecido. Según la información difundida, más de 25.000 hectáreas de terreno han sido devastadas por el fuego, afectando severamente zonas habitadas, espacios rurales y fuentes de subsistencia local.

El balance de daños materiales y humanos incluye un número superior a 1.500 personas perjudicadas directamente por las llamas, de las cuales más de 630 debieron abandonar sus hogares. Sumado a ello, unas 325 viviendas fueron completamente destruidas, mientras que al menos un millar tuvieron impactos parciales por las llamas, según los datos presentados por Cordero en rueda de prensa y recogidos por el medio fuente. El desplazamiento de centenares de habitantes y la desaparición de hogares han repercutido de manera directa en la seguridad y bienestar de las comunidades, que enfrentan la incertidumbre de la reconstrucción.

Para contener la emergencia, el gobierno dispuso el despliegue de 872 efectivos de Carabineros, 3.210 miembros de las Fuerzas Armadas y 167 detectives de la Policía de Investigaciones (PDI), apoyados con 132 vehículos policiales destinados a tareas de patrullaje y vigilancia, según reportó el medio fuente. La respuesta oficial apunta a frenar el avance del fuego y resguardar a la población vulnerable en las regiones más expuestas. El ministro Cordero, al describir la magnitud de la crisis, hizo una comparación con los 'megaincendios' vividos en años anteriores, remarcando que el presente corresponde a un momento de carácter extremo en la historia reciente del país.

De acuerdo con la misma fuente, al cierre de la última jornada permanecían activos 23 focos de incendio distribuidos en las regiones del Ñuble, Biobío y La Araucanía, manteniéndose la alerta roja vigente en diversas comunas. Las labores de contención movilizan recursos de emergencia y el esfuerzo de organismos locales, nacionales y comunitarios. El trabajo de bomberos, policías, fuerzas armadas y voluntarios continúa mientras las condiciones climáticas y la extensión del terreno complican la contención total de las llamas.

En el ámbito político, el presidente Gabriel Boric informó, según detalló el medio fuente, que más de 50.000 personas debieron ser evacuadas en zonas de riesgo. El mandatario mantuvo comunicación directa con José Antonio Kast, presidente electo, para coordinar la respuesta entre el gobierno saliente y la futura administración, priorizando la colaboración interinstitucional ante la emergencia. Boric destacó la necesidad de atender de inmediato las consecuencias humanas y materiales del desastre, insistiendo en la importancia del trabajo conjunto, independientemente de las diferencias políticas.

Por su parte, José Antonio Kast difundió un mensaje a través de redes sociales, citado por el medio fuente, en el que abogó por concentrar los esfuerzos del país en combatir la emergencia y en resguardar a las personas y autoridades afectadas. Kast subrayó que la situación exige atención plena al combate de los incendios y acompañamiento a quienes perdieron sus viviendas o se encuentran desplazados, suspendiendo la agenda política para priorizar la crisis nacional.

El medio fuente resaltó que la Fiscalía Regional del Biobío, bajo la conducción de Marcela Cartagena, tomó medidas para preservar el lugar de los hechos durante la investigación, reuniendo a varios fiscales en un equipo especializado. El propósito del grupo es reunir antecedentes que puedan conducir a la identificación de las causas detrás del inicio y propagación de los incendios, descartando o confirmando hipótesis en torno a eventuales acciones humanas o condiciones ambientales específicas.

La situación descrita ha sometido a Chile a una de las emergencias forestales más intensas de su historial reciente, de acuerdo con los datos publicados por el medio fuente. Las consecuencias alcanzan diferentes niveles: la pérdida de vidas humanas, el desplazamiento forzado, la destrucción de viviendas, la quema de extensos terrenos y la presión sobre los servicios públicos y de emergencias. El trabajo estatal y comunitario continúa sin pausa, procurando recuperar el control del territorio afectado, brindar atención a los damnificados y avanzar en la búsqueda de responsables si existieran elementos que indiquen intencionalidad o negligencia en el origen de los incendios.