El líder de los socialistas portugueses afea al Gobierno su "neutralidad política" ante la ultraderecha

A días del balotaje presidencial en Portugal, el principal referente socialista urge al primer ministro a aclarar su postura frente al avance de Ventura, mientras se multiplican los reclamos dentro y fuera del gobierno por una definición inequívoca

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Algunas figuras prominentes de la derecha conservadora y liberal en Portugal han comenzado a expresar un respaldo a António José Seguro de cara a la segunda vuelta presidencial, según detalló la agencia Lusa. Este movimiento se produce ante llamados a establecer un cordón sanitario frente al avance de la ultraderecha representada por André Ventura, quien obtuvo el 23% de los votos en la primera vuelta electoral, quedando detrás de Seguro, que consiguió el 31%. La segunda ronda, prevista para el 8 de febrero, se perfila como una de las más disputadas en Portugal en las últimas cuatro décadas.

De acuerdo con la información recogida por Lusa, el secretario general del Partido Socialista portugués, José Luís Carneiro, cuestionó la actitud del primer ministro Luís Montenegro, a quien acusó de mantener una "neutralidad política" ante el escenario electoral. Carneiro explicó que Montenegro generó incertidumbre al anunciar que su partido no pedirá el voto para ninguno de los candidatos que participan en la segunda vuelta, entre ellos el aspirante socialista Seguro y el líder de Chega, André Ventura.

El dirigente socialista remarcó que, ante la disyuntiva entre propuestas democráticas y opciones que las cuestionan, la neutralidad resulta inadmisible. Carneiro afirmó: “Entre la democracia y aquellos que atentan contra ella no puede haber neutralidad política”, cita consignada por Lusa. Estas declaraciones se produjeron al día siguiente del anuncio del primer ministro, quien comunicó la decisión de no manifestarse oficialmente en favor de ningún candidato.

Según detalló la agencia Lusa, Carneiro argumentó que, en el caso inverso, los socialistas sí habrían respaldado públicamente al candidato gubernamental Luís Marques Mendes si este hubiera enfrentado a Ventura en la segunda vuelta. Esta afirmación buscó subrayar la convicción del Partido Socialista en la defensa de los valores democráticos frente al avance de Chega.

Carneiro también insistió en la transversalidad de Seguro, subrayando que, a pesar de contar con el apoyo del Partido Socialista, la candidatura intenta apelar a todos los sectores de la sociedad portuguesa. Como relató la agencia, el dirigente calificó a Seguro como “el candidato de todos los portugueses, no hay candidatos de los partidos en las elecciones presidenciales. Hubo uno sí, de Chega”, señaló, haciendo alusión a Ventura y destacando así la diferencia entre ambas figuras en disputa.

El propio candidato socialista, António José Seguro, ha optado por tomar distancia del aparato partidario y buscar el apoyo de votantes provenientes del centroderecha. Esta estrategia busca captar respaldo más allá del electorado tradicional del PS y sumar votos en un contexto donde la definición de la segunda vuelta resulta incierta, según recogió Lusa. El nuevo escenario ha llevado a que diversos sectores políticos se manifiesten públicamente sobre la necesidad de evitar un triunfo de la ultraderecha.

En la noche electoral, las fuerzas políticas situadas a la izquierda del Partido Socialista declararon oficialmente su respaldo a Seguro, ampliando el frente de apoyo al candidato. A estos respaldos se han sumado dirigentes identificados con la derecha democrática y liberal, que han llamado a cerrar filas frente a Ventura. De acuerdo con la agencia Lusa, este apoyo busca defender el pacto democrático portugués tras los resultados de la primera vuelta, en la que la competencia se intensificó como no se veía desde 1986.

La posición del primer ministro Montenegro ha generado debate tanto dentro como fuera de su partido. Carneiro manifestó su sorpresa por las dudas expresadas en el partido gobernante respecto al apoyo en la segunda vuelta, pero valoró positivamente que ya existan voces internas que se pronuncian en favor de Seguro. “Espero que ese movimiento demuestre que la sociedad portuguesa sigue defendiendo en gran medida los valores [...] que nos permiten vivir en comunidad”, sostuvo el secretario general del PS, de acuerdo con Lusa.

En este contexto, el escenario electoral portugués aparece marcado por una polarización creciente y la reivindicación de valores democráticos por parte de distintos actores políticos, quienes insisten en la importancia de la definición que tendrá lugar el 8 de febrero, jornada en que se enfrentarán António José Seguro y André Ventura. La agencia Lusa recogió además las perspectivas de distintos líderes que advierten que la decisión del primer ministro y de su partido podría tener repercusión en el equilibrio político y en la capacidad del sistema para cerrar el paso a propuestas polarizadoras.

La segunda vuelta electoral se plantea, según Lusa, como una prueba para el sistema de partidos y el consenso democrático en Portugal, luego de que Seguro y Ventura lograran avanzar en el proceso electoral tras una primera vuelta sin precedentes en la historia reciente del país europeo. La cobertura de la agencia destaca la atención puesta tanto en las declaraciones de los máximos líderes partidarios como en el comportamiento del electorado, atento a los posicionamientos de sus representantes de cara al balotaje.