Colombia confirma que los 26 muertos en el choque entre disidencias de las FARC pertenecen a la de 'Mordisco'

El Ejército ha desplegado operativos en Guaviare tras la recuperación de los cadáveres de miembros de un grupo armado, quienes murieron durante combates por rutas del narcotráfico, intensificando la crisis humanitaria y la violencia en la región amazónica

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El comandante de la Cuarta División del Ejército de Colombia, Ricardo Roque, destacó que la región amazónica donde se localiza el municipio de El Retorno, en Guaviare, resulta un punto estratégico por el cruce de dos rutas clave del narcotráfico hacia Perú y Brasil. Esta condición geográfica, detalló Roque en entrevista para Blu Radio, facilita que organizaciones armadas ilegales mantengan una lucha intensa por el dominio de las economías ilícitas, lo que refuerza la compleja situación de orden público en el sur del país. En este contexto, el Ejército reportó recientemente la recuperación de veintiséis cadáveres de combatientes pertenecientes a la disidencia de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) bajo el mando de ‘Iván Mordisco’, en el marco de los enfrentamientos sostenidos el viernes anterior contra un grupo rival encabezado por ‘Calarcá’. Según publicó el medio Blu Radio, los recientes enfrentamientos forman parte de una serie de choques violentos que han marcado la lucha por el control de las rutas que facilitan el traslado de drogas y otros recursos ilegales en la región amazónica.

El general Roque indicó que, tras localizar y recuperar los cuerpos en El Retorno, el Ejército ha reforzado su presencia con el fin de recuperar el dominio territorial de una zona donde las economías ilícitas —principalmente el narcotráfico— representan la principal fuente de alimentación de estos grupos armados, según detalló Blu Radio. El operativo militar se desplegó con el propósito de evitar nuevas confrontaciones y proteger a la población local, que ha sido especialmente vulnerable a los efectos de la violencia, como desplazamientos, confinamientos y reclutamiento forzado, en especial entre menores de edad.

De acuerdo con el reporte consignado por Blu Radio, las disputas internas entre las disidencias lideradas por ‘Iván Mordisco’ y ‘Calarcá’ no sólo tienen efectos en la seguridad, sino que han desencadenado una crisis humanitaria grave. En las zonas rurales y apartadas de Guaviare, la confrontación entre los dos grupos armados ha conducido a desplazamientos masivos de habitantes y a la restricción de libertades de comunidades que terminan en condición de confinamiento, bajo el poder de los actores ilegales. El fenómeno ha intensificado los riesgos para la vida y la integridad de la población civil, en un territorio históricamente alejado de la presencia estatal y con escaso acceso a servicios básicos.

El medio Blu Radio señaló que la competencia por los recursos procedentes de actividades ilícitas no se limita al negocio de las drogas: el tráfico ilegal de recursos naturales como la madera, el oro y otros minerales y metales preciosos también se encuentra en el centro de la pugna. Este contexto, sumado a la existencia de rutas transfronterizas, contribuye a la complejidad de la crisis humanitaria y la persistencia de la violencia armada en regiones limítrofes de Colombia.

Roque explicó, según difundió Blu Radio, que el objetivo institucional es atacar con mayor efectividad las estructuras del narcotráfico para 2026, respondiendo a la magnitud de los recursos manejados por las facciones ilegales y a la dificultad de erradicar la economía criminal en estos territorios. El general subrayó que mientras existan estos flujos de recursos ilegales, las disputas territoriales y de poder no disminuirán.

El impacto de las luchas armadas en zonas apartadas del país también se refleja en la situación de regiones como Catatumbo, en la frontera colombo-venezolana, donde se cumple un año desde que comenzó una grave crisis humanitaria que involucró enfrentamientos entre disidencias de las FARC y la guerrilla del Ejército de Liberación Nacional (ELN). De acuerdo con lo que publica Blu Radio, la falta de presencia estatal en Catatumbo ha permitido una espiral de violencia que ha causado alrededor de un centenar de muertes y ha afectado a aproximadamente cien mil personas, principalmente por desplazamientos y confinamientos forzados.

Los hechos recientes en Guaviare se inscriben en una tendencia de recrudecimiento de enfrentamientos entre grupos armados ilegales en distintas regiones, vinculados a la disputa por los dividendos de actividades ilícitas que incluyen tanto cultivos y tráfico de drogas como extracción irregular de recursos naturales. Según Blu Radio, estos choques han fortalecido la percepción de inseguridad y han generado un llamado urgente a reforzar mecanismos de protección y atención humanitaria para las comunidades impactadas.

La persistencia del reclutamiento forzado, especialmente de jóvenes y menores de edad, se mantiene como una de las realidades más sensibles del conflicto, con impactos directos en el tejido social rural. La explotación y control social de poblados enteros se ha convertido en una estrategia de supervivencia de los grupos armados ante la presión militar, lo que añade complejidad a los desafíos que enfrenta el Estado colombiano en su objetivo de restablecer el control territorial y desplegar la institucionalidad en la Amazonía y otras zonas estratégicas del país.