Seguro y Ventura se disputarán la Presidencia de Portugal en segunda vuelta

António José Seguro se posicionó primero en la votación inicial, mientras André Ventura logró avanzar al balotaje, que definirá la jefatura del Estado el 8 de febrero, según cifras oficiales con más del 88% escrutado

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En las sedes tanto del Partido Socialista en Caldas da Rainha como de Chega en Lisboa, las reacciones ante el escrutinio parcial han reflejado la expectativa y la polarización de estas elecciones. De acuerdo con los datos oficiales difundidos por el Ministerio de la Administración Interna, con el 88,21% de las parroquias escrutadas, ningún candidato alcanzó la mayoría absoluta en la primera vuelta presidencial celebrada este domingo en Portugal, por lo que António José Seguro y André Ventura disputarán la jefatura del Estado en la segunda vuelta prevista para el 8 de febrero. Tal como informó la agencia Europa Press, Seguro, aspirante del Partido Socialista, reunió el 30,51% de los votos, seguido por Ventura, postulante por el partido de extrema derecha Chega, que obtuvo el 25,02%.

Según publicó Europa Press, la participación ciudadana alcanzó el 55,78% del censo electoral, en un proceso electoral que se ha desarrollado con tranquilidad y participación cívica, según las primeras valoraciones tanto de candidatos como de funcionarios. António José Seguro compareció en el Centro Cultural de Caldas da Rainha, sede de su candidatura, pero pospuso declaraciones a los medios hasta la confirmación de resultados finales, limitándose por el momento a felicitar “a los portugueses por su participación electoral, por el civismo, por la tranquilidad con la que ha transcurrido este acto electoral”.

Mientras, los simpatizantes de André Ventura se congregaron en el Hotel Marriott de Lisboa, donde celebraron su pase al balotaje coreando consignas como “¡Victoria!” y “¡Ventura!”. Ventura, tras conocer los resultados provisionales, expresó que “hoy era para liderar la derecha. Mañana será para unir a la derecha”, e instó a su equipo de campaña a analizar los distintos escenarios que se abren para la segunda vuelta. El candidato de Chega subrayó que “la derecha no ha perdido las elecciones. La derecha hoy ha ganado las elecciones y esto significa que hoy, quien lidera hoy la derecha, pasa a la segunda vuelta, tiene más probabilidades de poder vencer”. Ventura también planteó que su misión es “sumar en una candidatura anticorrupción, por los jóvenes”, y afirmó que “Portugal tendrá que elegir si devolver al socialismo al poder o no. El socialismo no debe volver al poder en Portugal”.

Por detrás de los dos candidatos que protagonizarán la segunda vuelta, el tercer lugar lo ocupa João Cotrim de Figueiredo, de Iniciativa Liberal, con un 14,57% de los sufragios. Le siguen Luís Marques Mendes, del Partido Social Demócrata —actual partido de gobierno y de corte conservador—, que recogió el 12,64%, y en quinta posición Henrique Gouveia e Melo, militar en la reserva que concurrió como independiente, con el 12,15% de los votos. En posiciones menores quedaron los demás candidatos: Catarina Martins con el 1,93%, António Filipe con el 1,34%, Manuel João Vieira con el 0,96%, Jorge Pinto con el 0,64%, André Pestana da Silva con el 0,21% y Humberto Correia con el 0,09%.

Según detalló Europa Press, los votos en blanco representaron el 1,1% y los nulos el 1,23% del total de sufragios contabilizados hasta el momento. Los datos oficiales, aunque parciales, confirman una fragmentación del voto en el electorado portugués y dejan el desenlace de la contienda completamente abierto para la segunda vuelta.

La jornada electoral transcurrió bajo vigilancia de autoridades y observadores, sin que se hayan reportado incidentes relevantes o interrupciones significativas en el desarrollo de las votaciones. El ambiente en los principales centros de campaña reflejó la tensión propia de una contienda definida por la incertidumbre y la diferencia ajustada entre los dos favoritos.

El Ministerio de la Administración Interna, citado por Europa Press, destacó la precisión y la transparencia del proceso, así como la implicación de los ciudadanos que acudieron a las urnas en un contexto marcado por la polarización entre las principales fuerzas políticas portuguesas. Mientras las bases socialistas aguardaban el pronunciamiento completo de su candidato, en la sede de Chega se delinearon las estrategias para captar votantes entre el electorado de centro-derecha y entre quienes no eligieron a los finalistas durante la primera vuelta.

El escrutinio provisional, según la fuente, no ha dejado margen para la proclamación directa de un ganador, ya que ninguno de los aspirantes superó el umbral de votos requerido para evitar el balotaje. La segunda vuelta se convierte así en la etapa definitiva para definir la próxima jefatura del Estado en Portugal, estableciendo el escenario para una confrontación decisiva entre la continuidad representada por Seguro y la propuesta rupturista de Ventura.