La oposición demócrata tratará de impedir en el Senado los aranceles de Trump a los aliados de Groenlandia

Senadores estadounidenses buscan frenar nuevos impuestos propuestos por Donald Trump sobre Europa y Groenlandia, mientras destaca la presión bipartidista por salvaguardar relaciones internacionales y evitar que el incremento de costos perjudique a la población y a las empresas

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La preocupación entre senadores de ambos partidos sobre el impacto económico que produciría un eventual incremento de aranceles a países europeos, en el contexto de la disputa sobre la soberanía e intereses estadounidenses en Groenlandia, ha llevado a la creación de una comisión bipartidista que respalda a Dinamarca y Groenlandia frente al presidente estadounidense. Según publicó el medio El Mundo, la iniciativa busca limitar la capacidad del presidente Donald Trump para aplicar aranceles adicionales del 10 por ciento, destinados a países de Europa que, según la administración, estarían maniobrando sobre Groenlandia. Estos aranceles podrían aplicarse a partir del 1 de febrero.

El líder demócrata en el Senado, Chuck Schumer, informó que la bancada demócrata tiene la intención de proponer una legislación específica para frenar estas medidas comerciales. De acuerdo con la información publicada por El Mundo, Schumer, quien encabeza a los demócratas en la Cámara Alta, definió la política arancelaria hacia Europa y Groenlandia como perjudicial para la economía estadounidense y anunció que el grupo presentará dicho proyecto de ley antes de que los nuevos impuestos puedan afectar de manera significativa a los consumidores y empresas de Estados Unidos, así como a sus aliados europeos.

Actualmente, el Senado estadounidense está bajo control del Partido Republicano, que ostenta 53 escaños frente a los 45 de los demócratas, quienes cuentan además con dos apoyos independientes. Dentro de este contexto legislativo, la posición tomada por Trump acerca de Groenlandia genera divisiones dentro del propio partido gobernante. Así lo señala El Mundo, mencionando que varios senadores republicanos han manifestado su incomodidad ante la posibilidad de implementar sanciones económicas hacia aliados históricos del país, como Dinamarca y el resto de Europa.

El respaldo de la comisión bipartidista se materializó en una declaración en la que instan al gobierno federal a abandonar la retórica amenazante y apostar por vías diplomáticas en vez de recurrir a medidas punitivas que tendrían efectos adversos para la población estadounidense. "En un momento en que muchos estadounidenses ya están preocupados por el coste de la vida, estos aranceles elevarían los precios tanto para las familias como para las empresas", señalaron senadores integrantes del Grupo de Observadores de la OTAN al ser citados por El Mundo. Los legisladores también enfatizaron la importancia de proteger las relaciones internacionales y evitar que decisiones unilaterales frenen la cooperación con socios estratégicos.

Desde la perspectiva demócrata, expresada por Schumer en el mismo comunicado reproducido por El Mundo, las políticas comerciales promovidas por la administración de Trump han generado ya incrementos en los precios internos y daños a la economía nacional. Schumer calificó de “temerarias” las acciones previas y acusó al jefe del Ejecutivo de pretender redoblar un enfoque que considera equivocado en la disputa con los socios europeos por Groenlandia.

Por su parte, la información del medio señala que la propuesta de ley a desarrollarse en el Senado pretende garantizar que el Ejecutivo no pueda poner en vigor los nuevos aranceles sin consentimiento legislativo. Esta maniobra legislativa buscaría impedir que la política exterior y comercial de Estados Unidos hacia Europa y Groenlandia se dicte a partir de amenazas o represalias económicas, estilo que los sectores críticos asocian con un aumento de tensiones y una mayor inestabilidad en las relaciones internacionales.

De acuerdo con la cobertura de El Mundo, el debate permanece abierto y se anticipa una confrontación política en el Capitolio, dado que la mayoría republicana también enfrenta presiones de sus propios integrantes para moderar la postura presidencial, especialmente por el posible efecto negativo en los votantes debido al incremento del coste de bienes y servicios importados, así como por los riesgos diplomáticos que esto generaría con países aliados como Dinamarca, responsable soberano de Groenlandia.