La ONU advierte de una escalada de violencia "catastrófica" en Sudán del Sur

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Yuba, 18 ene (EFE).- La Comisión de las Naciones Unidas sobre Derechos Humanos en Sudán del Sur advirtió este domingo de una escalada de violencia "catastrófica" en el país más joven de África, a medida que las fuerzas opositoras avanzan en el céntrico estado de Jonglei y los enfrentamientos se intensifican en múltiples regiones, lo que amenaza el acuerdo de paz que puso fin a la guerra civil en 2018.

La Comisión señaló esta situación justo cuando combatientes del Ejército de Liberación del Pueblo de Sudán en la Oposición (SPLA-IO, en inglés) tomaron el control de Pajut, una ciudad estratégica en el estado de Jonglei, lo que para algunos obsevadores es la violación más significativa del alto el fuego desde que se firmara el denominado Acuerdo de Paz Revitalizado que estableció la paz hace ocho años.

"La escalada supone una grave erosión del Acuerdo Revitalizado y expone a la expone a la población civil a riesgos de muerte, desplazamiento y privaciones", indicó la comisión en un comunicado, en el que instó también a "la desescalada inmediata y al cese de las hostilidades en las zonas pobladas por civiles, incluidos los ataques aéreos, las ofensivas terrestres y las operaciones militares".

En este contexto, la organización expresó su profunda preocupación por los ataques aéreos indiscriminados de las Fuerzas de Defensa del Pueblo de Sudán del Sur (SSPDF en inglés), el Ejército que responde al Gobierno del presidente Salva Kiir, y la creciente movilización de milicias armadas.

"La protección de los civiles no es opcional; es una obligación legal vinculante del gobierno", declaró en la nota Yasmin Sooka, presidente de la Comisión.

El organismo de derechos humanos de la ONU para Sudán del Sur estima que más de 100.000 personas han sido desplazadas forzosamente en Jonglei desde finales de diciembre de 2025, muchas de las cuales han huido sin comida, refugio ni acceso a servicios básicos.

Los repetidos bombardeos en los condados de Uror, Ayod y Nyirol también han destruido mercados e instalaciones médicas, agravando la crisis humanitaria.

“Lo que estamos presenciando en Jonglei no es un incidente de seguridad aislado; es una peligrosa escalada que se manifiesta en otras partes del país y podría tener consecuencias políticas y de seguridad de gran alcance. Los civiles de Sudán del Sur están pagando el precio más alto por los errores de cálculo políticos”, indicó la nota.EFE