Durante la tarde del domingo, servicios de emergencia desplegaron un amplio operativo en la estación de Adamuz, Córdoba, tras un accidente que involucró a dos trenes de alta velocidad. El dispositivo comprendía cinco UVIs móviles, un vehículo de apoyo logístico y cuatro unidades del Dispositivo de Cuidados Críticos de Urgencia (DCCU) para la atención de los afectados. De acuerdo con Europa Press, al menos dos personas resultaron muertas y varios pasajeros sufrieron heridas, lo que llevó a la interrupción total del tráfico ferroviario de alta velocidad entre Madrid y Andalucía.
Según consignó la Guardia Civil de Córdoba a Europa Press, el incidente ocurrió aproximadamente a las 19:45 horas del domingo 18 de enero. Un tren que cubría la ruta Málaga-Puerta de Atocha descarriló en los desvíos de acceso a la vía 1 de la estación de Adamuz, invadiendo la vía adyacente. En ese momento circulaba por la vía contigua otro tren, procedente de Puerta de Atocha con destino a Huelva, que también se salió de las vías a consecuencia del primer descarrilamiento, según informó Adif a través de su cuenta oficial en la red social X.
La colisión generó escenas de confusión y una respuesta inmediata por parte de los servicios de socorro. Adif, citado por Europa Press, detalló que la circulación de trenes en la línea de alta velocidad entre la capital de España y puntos de Andalucía quedó totalmente suspendida. Hasta la noche del domingo, no se había comunicado una estimación de cuánto tiempo permanecería interrumpido el servicio ferroviario, dejando a numerosos viajeros afectados y sin información precisa sobre reanudación de desplazamientos.
El sistema sanitario de emergencias 061, a través de sus canales oficiales, precisó que su despliegue tenía como principal objetivo asegurar la atención rápida a los heridos y la coordinación de la asistencia en el lugar del accidente. Tanto la Guardia Civil como Adif y los servicios de emergencia mantuvieron actualizada la información para los medios a lo largo de la noche.
Según publicó Europa Press, las causas exactas del descarrilamiento aún se investigaban. No se había publicado el número exacto de personas heridas ni el alcance de las lesiones, aunque el importante despliegue sanitario y la paralización total de la línea de alta velocidad reflejaban la gravedad del suceso. La estación de Adamuz se mantuvo como foco de la atención informativa, en tanto los equipos de rescate realizaban tareas de asistencia y las autoridades proseguían con la evaluación de daños.
Las autoridades ferroviarias y policiales continuaron con labores de investigación y con las maniobras necesarias para liberar las vías y restablecer el tráfico cuando fuera posible. Según Europa Press, la coordinación entre Guardia Civil, personal de Adif y servicios de emergencia fue clave para controlar la situación en los accesos de la estación cordobesa. Se insistió en la recomendación de evitar traslados por la zona e informarse a través de canales oficiales debido al impacto sobre la movilidad de viajeros entre Madrid y Andalucía.