Miles de personas se manifiestan en Groenlandia y Dinamarca contra el expansionismo de EEUU

La multitud rechaza la injerencia de Donald Trump y el aumento de tensiones comerciales, exige respeto a la soberanía de la isla, mientras líderes políticos y ciudadanos alertan sobre presiones externas y piden preservar su autonomía en medio de protestas históricas

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El repentino anuncio de nuevos aranceles por parte de la administración estadounidense a Dinamarca y otros países europeos marcó el momento culminante de una jornada en la que ciudadanos y líderes políticos de Groenlandia y Dinamarca alzaron sus voces para rechazar la intensificación de presiones sobre la isla. Según reportó la televisión pública danesa DR, esta medida del presidente Donald Trump fue recibida con denuncias de “chantaje” durante las protestas masivas celebradas en distintas ciudades, en las que se exigió el respeto a la soberanía groenlandesa y se advirtió sobre los riesgos de injerencias externas.

La concentración principal tuvo lugar este sábado en Nuuk, la capital de Groenlandia, donde miles de manifestantes salieron a las calles bajo consignas como “Los groenlandeses primero” y “Groenlandia para los groenlandeses”. El primer ministro de Groenlandia, Jens-Frederik Nielsen, tomó la palabra ante la multitud, afirmando: “Nosotros decidimos nuestro futuro”, acompañado de banderas nacionales en señal de unidad y rechazo a las pretensiones estadounidenses. El medio DR detalló que la reivindicación de la autonomía de la isla se intensificó tras la noticia de los aranceles, que la mayoría de los asistentes interpretó como un recurso de presión política.

El presidente de Atassut, Aqqalu Jerimiassen, expresó su desacuerdo con las recientes maniobras de Washington durante la protesta, comparando la actitud de Trump con “un niño al que no le dejan tener un caramelo”. Jerimiassen, cuyo partido ocupa dos de los 31 escaños del Parlamento groenlandés, añadió: “Queremos ser su aliado. Estados Unidos sigue siendo nuestro amigo. Es solo que han elegido al presidente equivocado”. Las palabras del líder político sintetizan el sentir de gran parte de los manifestantes, que diferencian entre el país norteamericano y la administración Trump.

La repercusión de las movilizaciones llegó hasta Dinamarca, donde se organizaron concentraciones simultáneas en Copenhague, Aalborg, Kolding, Odense y Aarhus. Según publicó DR, la plaza del Ayuntamiento en la capital danesa se vio colmada de banderas de Groenlandia y de la Unión de Kalmar, evocando la histórica alianza de Dinamarca, Suecia y Noruega del siglo XIV. El medio danés recogió consignas como “Hagamos que Estados Unidos se largue”, una referencia irónica al lema respaldado por Trump, y cánticos tanto en groenlandés como en danés. En Kolding, las pancartas exigieron “Sacad las manos de Groenlandia” mientras los asistentes entonaban canciones tradicionales.

Julie Rademacher, portavoz de la organización Uagut, manifestó la emoción y la determinación que permeó la protesta. “Es absolutamente increíble ver que tanta gente viene a apoyarnos. No puedo contener las lágrimas”, transmitió a DR. Uagut agrupa a groenlandeses residentes en Dinamarca y ha sido uno de los principales colectivos impulsores de la manifestación junto a la Iniciativa Ciudadana Manos Fuera de Kalaallit Nunaat y la Asociación Conjunta de Asociaciones Locales Groenlandesas en Dinamarca (Inuit), así como la ONG Mellemfolkeligt Samvirke. Rademacher destacó la presión que enfrentan tanto Groenlandia como su diáspora, y llamó a priorizar la unidad y la prudencia: “Cuando hay oleaje y nos ponemos en alerta nos arriesgamos a generar más problemas que soluciones”.

El alcance de las protestas fue subrayado por la primera ministra de Dinamarca, Mette Frederiksen, quien recurrió a las redes sociales para referirse a la situación. “Es conmovedor ver el gran apoyo que tienen Groenlandia y el pueblo groenlandés”, escribió. Frederiksen celebró que miles de ciudadanos hayan decidido dedicar el día a mostrar su respaldo hacia Groenlandia y resaltó la convivencia entre las banderas de ambos territorios. Según citó DR, la mandataria hizo hincapié en la trayectoria compartida y las muestras de comunidad vividas durante la jornada, plasmadas en numerosas fotografías de la protesta.

Durante la concentración de Nuuk, los asistentes interpretaron el anuncio de aranceles estadounidenses como una estrategia para aumentar la presión en su intento de lograr la anexión de Groenlandia. “Es injusto un chantaje por Groenlandia”, aseguró uno de los participantes a DR. Las declaraciones de los líderes y portavoces se centraron en la defensa del derecho de los groenlandeses a decidir sobre su futuro y en la necesidad de rechazar cualquier intento de compra o anexión desde el exterior, valorando como esencial la preservación de la autonomía y la soberanía de la isla.

Las organizaciones convocantes insistieron, según DR, en advertir sobre los peligros de las presiones externas y remarcaron la importancia de mantener la unidad tanto en Groenlandia como entre los ciudadanos groenlandeses establecidos en Dinamarca. La inquietud generada por los acontecimientos recientes quedó reflejada en las consignas, las intervenciones públicas y las emociones de quienes participaron activamente en las marchas.

El contexto de tensión aumentó tras conocerse que Trump había orientado sus solicitudes de anexión no solo mediante declaraciones públicas previas, sino también por medio de nuevas medidas económicas dirigidas a presionar a Dinamarca y a sus aliados europeos. Las protestas en Groenlandia y Dinamarca constituyeron una manifestación coordinada de rechazo a la injerencia extranjera, a la vez que recalcaron la defensa del autogobierno groenlandés y la exigencia de respeto internacional hacia su pueblo.