
Las lluvias en la Franja de Gaza han empeorado significativamente la ya precaria situación humanitaria, lo que ha ocasionado la destrucción de miles de tiendas de campaña y la muerte de al menos seis bebés por hipotermia, acentuando la vulnerabilidad de la población desplazada, según la Agencia de Naciones Unidas para los Refugiados de Palestina en Oriente Próximo (UNRWA). Este contexto de emergencia humanitaria surge mientras unas 800.000 personas, aproximadamente el 40% de los habitantes de Gaza, residen en áreas con elevado peligro de inundaciones. La agencia subraya que la exposición prolongada a condiciones extremas, junto a desplazamientos continuos y pérdidas familiares, ha desencadenado un efecto duradero en el bienestar físico y mental de la población, indicó la UNRWA en un comunicado citado por medios internacionales.
De acuerdo con la información publicada por la UNRWA, las condiciones de vida dentro de Gaza se han tornado extremadamente difíciles, especialmente para niños y familias. Las lluvias de las últimas semanas han arrasado con enormes sectores de los asentamientos improvisados, dejando a decenas de miles de personas sin ninguna estructura donde resguardarse. El comunicado sostiene que el hacinamiento creciente incrementa la propagación de enfermedades, ya que la humedad y el frío agravan el riesgo de infecciones y agravan condiciones de salud preexistentes.
Según reportó la UNRWA, el sistema sanitario local enfrenta una situación crítica: solo la mitad de los hospitales y menos de la mitad de los centros de salud están funcionando, y muchos de ellos apenas pueden operar parcialmente debido a la escasez de suministros médicos esenciales y equipos. Esta restricción complica el tratamiento de enfermedades relacionadas con el clima y las lesiones que surgen por el contexto bélico.
El problema sanitario se torna aún más severo por el aumento de las operaciones militares israelíes informadas esta última semana. La violencia sigue provocando víctimas mortales, con la cifra total de fallecimientos desde el inicio de la ofensiva militar israelí el 7 de octubre de 2023 elevada, según datos de la UNRWA, a 71.439 personas. Al mismo tiempo, instalaciones humanitarias han sufrido ataques y daños, tal como reporta el organismo.
En los últimos días, las localidades de Jan Yunis y la ciudad de Gaza, donde la UNRWA administra centros de refugio, han experimentado nuevos incidentes relacionados con acciones militares. Una persona perdió la vida y varias resultaron heridas dentro de instalaciones de la agencia mientras se resguardaban del conflicto armado, detalló la UNRWA en sus declaraciones recogidas por la prensa.
Desde el comienzo de la ofensiva militar, la UNRWA registra cerca de 963 incidentes en los que sus instalaciones se han visto afectadas, con un saldo fatal de al menos 851 personas muertas mientras se encontraban bajo el resguardo de la agencia, y 382 empleados de la UNRWA asesinados, una cifra considerada “sin precedentes” por la organización. Este elevado número de víctimas revela el grado de amenaza que enfrentan tanto trabajadores humanitarios como civiles que buscan protección en medio del conflicto, conforme a la información difundida por la UNRWA.
El acceso limitado a suministros humanitarios debido al bloqueo impuesto por las autoridades israelíes contribuye a la situación de emergencia, de acuerdo con el comunicado de la agencia. La UNRWA advierte que materiales indispensables han permanecido retenidos durante meses en puntos de entrada, impidiendo atender las necesidades básicas de centenares de miles de desplazados internos. La organización recalca que la acumulación de privaciones materiales y exposiciones constantes a episodios violentos genera un entorno adverso para la recuperación emocional y física de la población desplazada, y profundiza el daño estructural al tejido social en Gaza.
La agencia pone énfasis en el deterioro de la salud mental entre los habitantes de la Franja. El texto menciona que el trauma derivado de la violencia permanente, las múltiples situaciones de desplazamiento forzoso y las pérdidas recurrentes de seres queridos han impactado notablemente el bienestar psicológico de niños y adultos, situación que se mantiene sin atención suficiente por las restricciones en recursos.
La temporada de lluvias, aparte de agravar el estado físico de los hogares provisionales, intensifica la amenaza de enfermedades transmisibles. La humedad y las bajas temperaturas han dejado a grandes sectores de la población más propensos a infecciones y afecciones respiratorias, sin acceso a tratamientos oportunos ni adecuados por la precariedad sanitaria. El hacinamiento, asociado a la destrucción de infraestructuras y la multiplicación de desplazados, complica la implementación de medidas de contención y prevención, informaron los portavoces de la UNRWA a los medios.
Hasta la fecha, el bloqueo en la entrega de ayuda humanitaria ha resultado en la falta crónica de productos básicos como medicamentos, material de abrigo, herramientas para reparación de refugios y alimentos, detalló la agencia. Esta insuficiencia repercute en la capacidad de los equipos médicos y de socorro para dar respuesta a las crisis inmediatas, incrementando la exposición de la población a situaciones de alto riesgo sanitario y alimenticio.
La UNRWA sostiene que el nivel de riesgo extremo no solo afecta a los habitantes de Gaza, sino también a los propios trabajadores humanitarios, muchos de los cuales han pagado con sus vidas el esfuerzo por mantener la asistencia en terreno. El balance de personal de la agencia asesinado representa una de las mayores pérdidas sufridas por cualquier organización internacional en un mismo conflicto, resalta la información difundida.
El reiterado daño a infraestructuras humanitarias, junto al asedio y las operaciones constantes, limita severamente la operatividad de los servicios que la agencia despliega en la Franja. Como resultado, la protección de la infancia y las familias desplazadas queda reducida ante la persistencia de riesgos naturales como inundaciones y frente a amenazas vinculadas al conflicto militar, reitera la UNRWA.
El organismo internacional concluye que las condiciones actuales configuran un escenario de crisis prolongada, donde la emergencia sanitaria, el déficit de vivienda segura y las restricciones al acceso humanitario plantean desafíos sin precedente reciente para la población de Gaza y para las agencias encargadas de socorrerla, según lo publicado por la UNRWA.
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