Israel mata a una palestina en el sur de Gaza pese al alto el fuego en vigor desde octubre

Una mujer identificada como Sabá Ahmed Alí abú Jamea falleció abatida por disparos mientras caminaba en Jan Yunis, Gaza, en medio del frágil cese al fuego, sin que las fuerzas israelíes se hayan pronunciado sobre lo ocurrido

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Las autoridades de la Franja de Gaza, bajo el control de Hamás, han reportado un saldo superior a 450 personas fallecidas y 1.250 heridas desde que entró en vigor el alto el fuego el 10 de octubre. El número total de víctimas en el enclave palestino tras la ofensiva israelí iniciada luego de los ataques del 7 de octubre de 2023 ya supera las 71.440 muertes y los 171.300 heridos. En este contexto, el asesinato de una civil palestina este viernes marca un nuevo episodio de violencia pese al acuerdo de cese al fuego, informó el diario palestino Filastin.

Según consignó el medio Filastin, la mujer fallecida ha sido identificada como Sabá Ahmed Alí abú Jamea, de 62 años. Militares israelíes dispararon y mataron a abú Jamea mientras esta caminaba en el sector oeste de Jan Yunis, al sur de Gaza. El suceso ocurrió en medio del frágil cese de hostilidades establecido como parte de la primera fase del plan estadounidense para ese territorio. Las Fuerzas Armadas de Israel no publicaron declaraciones relacionadas con el incidente ni han ofrecido una versión oficial sobre los hechos al cierre de esta edición.

El incidente tuvo lugar menos de veinticuatro horas después de que, según señaló Filastin, más de diez personas perdieran la vida como resultado de bombardeos israelíes en distintos puntos de Gaza. Dentro de esas víctimas se encuentran dos personas a quienes las fuentes designan como altos mandos de los brazos armados tanto de la Yihad Islámica como de Hamás. Dichos ataques se produjeron poco después del anuncio del gobierno de Estados Unidos respecto al avance hacia la segunda fase de su propuesta para la resolución del conflicto en la Franja de Gaza.

Según reportó el diario Filastin, el acuerdo entre Israel y Hamás buscaba detener las hostilidades tras semanas de enfrentamientos intensos, otorgando un período de relativa calma a la población civil. No obstante, los incidentes mortales continúan produciéndose, sumándose a la grave crisis humanitaria que atraviesa la zona. Las denuncias sobre violaciones al alto el fuego por parte de ambos bandos agravan la situación de inseguridad, sin señales claras de una solución definitiva pese a los esfuerzos internacionales.

Hasta ahora, tanto la cifra de víctimas mortales como la de heridos continúa en aumento desde el inicio del cese al fuego, según subrayaron fuentes citadas por Filastin. Los ataques más recientes se inscriben en una serie de episodios violentos ocurridos en la región, poniendo en entredicho la efectividad del actual alto el fuego y sus mecanismos de verificación y cumplimiento.

La muerte de Sabá Ahmed Alí abú Jamea se suma a una larga lista de civiles afectados por la escalada y el estancamiento de las negociaciones. En paralelo, los organismos humanitarios y autoridades locales sostienen que la población continúa expuesta a riesgos graves debido a la persistencia de enfrentamientos y operaciones militares pese a los acuerdos alcanzados. Según publica Filastin, la falta de información oficial por parte del ejército israelí crea incertidumbre sobre las circunstancias específicas que derivaron en el abatimiento de la mujer, mientras que grupos humanitarios internacionales reiteran la urgencia de garantizar la protección de la población civil en contextos de conflicto.

La ausencia de respuestas oficiales ante este tipo de sucesos, advierte Filastin, contribuye a la tensión y la desconfianza entre las partes involucradas en el conflicto. Las víctimas civiles de los episodios más recientes representan una porción considerable de la suma total de fallecimientos derivados de la actual crisis, que, según cifras de la administración gazatí citadas en el mismo medio, no da señales de disminuir de forma significativa tras los sucesivos acuerdos de cese al fuego.

En este escenario, la situación humanitaria en Jan Yunis y el resto de la Franja sigue deteriorándose por la continuidad de los ataques y la falta de garantías efectivas para los habitantes. Filastin señala que los desplazamientos forzosos y las dificultades de acceso a servicios básicos forman también parte de la realidad cotidiana para miles de personas en Gaza desde el pasado octubre. Las iniciativas diplomáticas y los compromisos de las potencias extranjeras, entre ellas Estados Unidos, aún no logran traducirse en una disminución sostenida de la violencia para los civiles afectados.