Guterres denuncia la entrada "ilegal" de autoridades israelíes a un centro de salud de la UNRWA en Jerusalén

El jefe de la ONU exigió al gobierno israelí que reponga servicios esenciales y devuelva las instalaciones ocupadas de la agencia para refugiados palestinos en Jerusalén, advirtiendo de consecuencias graves por la posible suspensión de agua y electricidad

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El secretario general de Naciones Unidas, António Guterres, exigió la devolución inmediata del complejo Sheij Jarrá de la UNRWA y su centro de salud en Jerusalén, además de la total restauración de esos servicios, al gobierno del primer ministro Benjamin Netanyahu. Según consignó Europa Press, Guterres enfatizó la necesidad de que las autoridades israelíes mantengan operativos los servicios públicos esenciales en las instalaciones de la Agencia de Naciones Unidas para los Refugiados de Palestina en Oriente Próximo (UNRWA). Estas declaraciones se producen tras la entrada “ilegal” de funcionarios israelíes en un centro de salud administrado por la UNRWA en Jerusalén, hecho que provocó el cierre temporal de la instalación y la interrupción del único acceso posible a la atención médica primaria para cientos de refugiados palestinos que la usan diariamente.

De acuerdo con lo publicado por Europa Press, Guterres expresó una “profunda preocupación” por la inminente suspensión de los suministros de electricidad y agua a las instalaciones de la UNRWA en Jerusalén, medida que podría afectar gravemente la entrega de servicios básicos a la población palestina refugiada. Farhan Haq, portavoz adjunto de Guterres, sostuvo que estas restricciones representan un grave peligro para la continuidad de la atención médica y otros servicios esenciales ofrecidos por la agencia.

Durante este jueves, el jefe de Naciones Unidas condenó firmemente las acciones que tuvieron lugar el lunes, cuando las autoridades israelíes accedieron sin consentimiento a un recinto de salud de UNRWA en Jerusalén. Tal como detalló Europa Press, Guterres consideró que la intervención contraviene las obligaciones internacionales de Israel, remarcando que la Corte Internacional de Justicia ha dejado claro que “cualquier acción ejecutiva, administrativa, judicial o legislativa contra los bienes y activos de Naciones Unidas está prohibida por la Convención sobre los Privilegios e Inmunidades de Naciones Unidas”.

En línea con lo manifestado por el organismo multilateral, el secretario general subrayó que las recientes medidas israelíes contradicen los compromisos fijados en el derecho internacional y representan un obstáculo para el mandato de la Asamblea General, que exige la continuidad de las operaciones de la UNRWA en el Territorio Palestino Ocupado, incluido Jerusalén Este —una región donde la agencia sigue brindando servicios en condiciones difíciles, según reportó Europa Press.

La situación escaló luego de que el Parlamento israelí aprobara el 29 de diciembre una ley que, según recordó Guterres en una carta dirigida al embajador israelí ante Naciones Unidas, Danny Danon, prohíbe expresamente la provisión de servicios básicos y esenciales como las telecomunicaciones y los servicios bancarios a la agencia humanitaria. Este marco legal supone un nuevo desafío para la actividad de la UNRWA en Jerusalén y otras zonas bajo disputa, ya que las nuevas restricciones limitan el funcionamiento y los recursos a disposición del personal y los beneficiarios palestinos, informó Europa Press.

A través de su vocero, Guterres instó a Israel a que tome acciones inmediatas para revertir las medidas y asegurar que los complejos gestionados por la UNRWA en Jerusalén puedan reanudar su labor habitual. Además, reiteró la prohibición establecida por las normas internacionales sobre cualquier intervención que vulnere la inviolabilidad de las instalaciones del organismo.

La UNRWA ofrece servicios fundamentales a los refugiados palestinos, con énfasis en salud, educación y asistencia humanitaria. El centro de salud afectado representa, según Naciones Unidas, la única oportunidad de recibir atención primaria para la mayoría de los pacientes palestinos en la capital israelí. Europa Press informó que el cierre temporal del centro y el posible corte de suministros agravan la precariedad en la que viven las comunidades beneficiadas por la agencia, al obstaculizar el acceso a servicios sanitarios básicos en una zona caracterizada por continuos desafíos humanitarios.

La ONU manifestó también su inquietud por el impacto que la imposición de limitaciones legales y administrativas tiene en el bienestar de los trabajadores de la organización, así como en la protección y seguridad del personal desplegado en el área. Europa Press precisó que Guterres reiteró las obligaciones de Israel para resguardar la integridad de los empleados de Naciones Unidas y garantizar condiciones que permitan la continuidad de su labor humanitaria.

Directivos de la agencia y representantes del sistema internacional señalaron que la viabilidad de las operaciones de la UNRWA depende del respeto de los acuerdos y tratados suscritos por Israel, especialmente en lo referente a la protección de las instalaciones y el libre acceso a los servicios básicos, según publicó Europa Press.

Las reiteradas intervenciones en las instalaciones humanitarias y la amenaza de interrupción de los recursos esenciales forman parte de un contexto de tensiones entre Israel y las agencias internacionales presentes en la región, que han alertado sobre los posibles efectos de largo plazo para la población palestina refugiada si no se restablecen de inmediato los servicios y se respetan los acuerdos internacionales, de acuerdo con el reporte de Europa Press.