Las paramilitares RSF anuncian la toma de una zona estratégica en Darfur tras días de combates con el Ejército

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Las paramilitares Fuerzas de Apoyo Rápido (RSF) han asegurado este jueves haberse hecho con el control de Jirjira, en el estado de Darfur Norte (oeste), en el marco de los combates de los últimos días con el Ejército al hilo de la guerra desatada en abril de 2023, que ha sumido al país africano en una profunda crisis humanitaria.

En un comunicado, las RSF han anunciado que han tomado la zona tras "expulsar a los restos del Ejército terrorista de Hermanos Musulmanes y los grupos mercenarios", en referencia a las Fuerzas Armadas --a las que acusan de mantener lazos con la organización islamista-- y sus aliados, entre ellos las Fuerzas Conjuntas.

"Las fuerzas terroristas enemigas han sufrido grandes pérdidas a nivel de personal y equipamiento, con cientos de muertos, después de que nuestras fuerzas les enseñaran lecciones de resiliencia y valentía", ha manifestado, antes de asegurar que los paramilitares "tienen el control total" de la zona, sin que el Ejército se haya pronunciado al respecto.

La Fuerza Conjunta había anunciado el martes la toma de Jirjira tras una ofensiva "de alta calidad" en coordinación con las Fuerzas Armadas, días después de que las RSF aseguraran que se habían hecho con la zona, en medio de un intercambio de golpes en Darfur, epicentro de los combates --junto a Kordofán-- durante los últimos meses.

Jirjira tiene una posición estratégica entre los estados de Darfur Norte y Darfur Sur, estando ubicada además a más de cien kilómetros de Geneina, capital de este último estado. Por ello, es una de las posiciones avanzadas del Ejército en los combates de las RSF y punto clave para proteger las zonas que controla en la frontera con Chad.

La guerra civil de Sudán estalló a causa de las fuertes discrepancias en torno al proceso de integración del grupo paramilitar RSF en el seno del Ejército, situación que provocó el descarrilamiento de la transición abierta tras el derrocamiento en 2019 del régimen de Omar Hasán al Bashir, ya dañado tras la asonada que derribó en 2021 al entonces primer ministro, Abdalá Hamdok.

El conflicto, marcado por la intervención de varios países en apoyo a las partes en guerra, ha sumido al país en una de las mayores crisis humanitarias a nivel mundial, con millones de desplazados y refugiados y ante la alarma internacional por la propagación de enfermedades y los daños sufridos por infraestructuras críticas, que impiden atender a cientos de miles de damnificados.