La UE pone en marcha tres nuevos laboratorios de referencia para enfermedades transmitidas por alimentos y agua

El ECDC activó centros avanzados para fortalecer la vigilancia, mejorar la precisión de pruebas e impulsar la colaboración en la detección y respuesta ante brotes, elevando así la preparación sanitaria frente a amenazas que atraviesan fronteras dentro del bloque europeo

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El Centro Europeo para la Prevención y el Control de Enfermedades (ECDC, por sus siglas en inglés) ha detallado que la Unión Europea contará con tres nuevos laboratorios de referencia orientados a fortalecer la respuesta ante amenazas sanitarias que pueden atravesar las fronteras del bloque, centrándose específicamente en enfermedades transmitidas por alimentos y agua. Según informó el ECDC, estos centros funcionarán durante siete años y prestarán apoyo técnico y científico a los laboratorios nacionales en los países miembros de la UE, ampliando su capacidad para detectar y vigilar brotes infecciosos relacionados con el consumo de alimentos y el acceso al agua. Con esta medida, el ECDC y la Comisión Europea buscan incrementar la preparación y la eficacia en la respuesta ante emergencias sanitarias de origen alimentario o hídrico en el ámbito comunitario.

Según publicó el ECDC, la Comisión Europea ha designado hasta el momento diez laboratorios de referencia para la salud pública a escala de la Unión Europea. Los primeros seis iniciaron operaciones en enero de 2025, y los tres laboratorios anunciados comenzarán su actividad en enero de 2026. El décimo laboratorio de referencia, conforme a la planificación detallada por el ECDC, iniciará funciones en enero de 2027. El organismo ha avanzado que el número de estos laboratorios especializados seguirá aumentando en los próximos años, dentro de un programa de expansión progresiva que busca cubrir cada vez más áreas de riesgo para la salud colectiva.

Los tres nuevos laboratorios de referencia atenderán diferentes áreas críticas para la salud pública: bacterias transmitidas por alimentos y agua; helmintos y protozoos que se transmiten a través de alimentos, agua y vectores; y virus también asociados al consumo de alimentos y agua. Tal como reportó el ECDC, estos centros han sido concebidos para colaborar de manera estrecha con las redes existentes de vigilancia de enfermedades europeas, con el fin de identificar necesidades prioritarias y proporcionar respaldo científico y metodológico a los laboratorios nacionales de los países miembros.

De acuerdo con el ECDC, estos centros no solo realizarán pruebas diagnósticas estándar, sino que asumirán el reto de ejecutar diagnósticos complejos y pruebas especializadas que no siempre se encuentran disponibles en todos los laboratorios de los estados miembros. De esta forma, la función fundamental de los laboratorios de referencia será garantizar que los procedimientos y resultados sean uniformes, fiables y comparables entre los distintos países de la Unión Europea, lo que reforzará la cooperación y la calidad de la respuesta frente a emergencias de salud pública.

Además, el ECDC aseguró que estos laboratorios impulsarán la transferencia de conocimientos científicos y promoverán el intercambio de experiencias y buenas prácticas entre los países. La finalidad general radica en incrementar la calidad de la vigilancia epidemiológica, mejorar la capacidad de los sistemas nacionales para detectar precozmente los brotes y optimizar así la preparación y la reacción de la UE ante cualquier amenaza infecciosa que pueda propagarse más allá de las fronteras nacionales.

El organismo recordó que la creación de estos laboratorios se respalda en la base jurídica establecida por el Reglamento 2022/2371, una normativa europea que regula la preparación y la respuesta ante graves amenazas transfronterizas para la salud. Según detalló el ECDC, este marco legal permite coordinar de manera más efectiva la vigilancia epidemiológica y la actuación ante brotes y crisis sanitarias que impactan a varios países del continente, fundamentando la creación de una red de laboratorios especializados que proporcionan soporte técnico y científico para toda la UE.

El ECDC explicó que la puesta en marcha de estos nuevos laboratorios también responde a la necesidad de mantener una vigilancia actualizada frente a patógenos emergentes y riesgos sanitarios que pueden asociarse tanto al comercio internacional de alimentos como a la movilidad de la población dentro del espacio europeo. Además, el organismo subrayó la importancia de contar con resultados analíticos consistentes y comparables para facilitar la gestión coordinada entre diferentes sistemas sanitarios nacionales.

Entre las tareas que desarrollarán estos laboratorios, el ECDC destacó la realización de ensayos interlaboratorio para comprobar la calidad y la comparabilidad de los resultados, así como el asesoramiento científico en la interpretación y el uso de los datos obtenidos a partir de pruebas de laboratorio. De acuerdo con el ECDC, también se prevé que estos centros brinden formación y apoyo técnico a los laboratorios nacionales con el fin de elevar los estándares de los procedimientos diagnósticos y contribuir a la actualización permanente del conocimiento científico en el ámbito de la salud pública relacionada con alimentos y agua.

La entrada en funcionamiento de los laboratorios de referencia europeos representa, según reportó el ECDC, un avance en la construcción de una infraestructura sanitaria supranacional capaz de responder con mayor rapidez y eficacia a brotes infecciosos y otras amenazas de salud que pueden surgir a partir de la globalización de los mercados, las cadenas alimentarias y la circulación de personas en el territorio europeo. El organismo recalcó que al fortalecer la cooperación y el intercambio de información científica, la UE podrá mejorar su capacidad para proteger a la población ante episodios de contaminación alimentaria o contaminación del agua que tengan potencial de afectar a más de un país miembro.

Así, la iniciativa busca posicionar a la UE a la vanguardia de la vigilancia epidemiológica y la respuesta ante emergencias sanitarias relacionadas con la seguridad alimentaria y el uso seguro de recursos hídricos, atendiendo a las recomendaciones y necesidades detectadas en los últimos años por el propio ECDC y las autoridades nacionales de salud pública, según consolidó el medio europeo.