Israel demuele la vivienda en Cisjordania de un palestino responsable de un ataque mortal en Israel

Militares israelíes destruyeron la casa de Ahmed al Rub en Qabatiya tras el atentado mortal del 26 de diciembre, en una acción que incluyó detenciones, reacciones de Hamás y críticas palestinas por considerarla represalia colectiva

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Fuentes palestinas y grupos como Hamás e Yihad Islámica calificaron la reciente demolición en Qabatiya como una forma de represalia colectiva, crítica que acompañó a la operación militar desarrollada tras el atentado del 26 de diciembre. De acuerdo con la información publicada por Europa Press, el Ejército de Israel derribó el miércoles la vivienda de Ahmed al Rub, señalado como responsable del ataque mortal ocurrido a finales de diciembre en el norte del país. La acción militar incluyó la detención de varias personas en la misma ciudad cisjordana bajo sospecha de nexos con actividades consideradas terroristas por las autoridades israelíes.

El comunicado castrense citado por Europa Press detalló que la demolición se produjo después de haber acordonado la casa luego del atentado del 26 de diciembre. En aquel suceso, Ahmed al Rub mató a Shimshon Mordechai, de 68 años, y a Aviv Maor, de 19, mediante un atropello intencionado y el uso de un arma blanca, antes de ser abatido a tiros por un civil que se hallaba en el lugar y perder la libertad poco después, tras ser detenido por efectivos de seguridad.

Europa Press destacó que, tras estos hechos, el primer ministro Benjamin Netanyahu condenó públicamente el ataque. Por otro lado, tanto Hamás como Yihad Islámica manifestaron su respaldo a la acción perpetrada por al Rub, considerándola una reacción contra las operaciones militares israelíes en la Franja de Gaza y Cisjordania, incluido Jerusalén Este. Estos grupos argumentaron que el atentado respondía a “las acciones de las tropas israelíes” en aquellos territorios bajo constante tensión.

La política que respalda el derribo de viviendas de palestinos señalados por Israel como responsables de ataques se mantiene vigente, según señaló el medio europeo. Las medidas buscan, según sostiene el Gobierno israelí, disuadir futuros ataques. No obstante, esta práctica ha sido objeto de reiteradas denuncias por parte de las autoridades palestinas, para quienes constituye una forma de castigo colectivo, prohibida por el derecho internacional, dado que afecta a familias y comunidades completas y no solo a quienes han cometido el acto violento.

En la operación del miércoles en Qabatiya, los militares israelíes también arrestaron a varios individuos bajo sospecha de mantener vínculos con organizaciones o actividades catalogadas como terroristas. Europa Press indicó que estos arrestos forman parte de una estrategia más amplia de Israel destinada a contener el activismo violento en Cisjordania, aunque la comunidad palestina interpreta estas detenciones como parte de una serie de represalias que dañan la estabilidad en la región.

Durante los hechos del 26 de diciembre, el atacante combinó el atropello deliberado con el uso de un arma blanca, generando una alerta de seguridad que llevó a la reacción inmediata de personas presentes, una de las cuales disparó contra Ahmed al Rub antes de su posterior aprehensión por fuerzas de seguridad israelíes. El ataque ocurrió en el norte de Israel y produjo al menos dos víctimas mortales y varios heridos, según dio cuenta Europa Press.

Netanyahu, según consignó el mismo medio, expresó su repudio a la acción, reforzando la línea oficial que condena cualquier forma de violencia contra ciudadanos israelíes. Por su parte, desde Hamás y Yihad Islámica se emitieron declaraciones en las que se valoró el acto de Ahmed al Rub como una forma de resistencia frente a lo que describen como una política de ocupación y operaciones militares constantes por parte de Israel en la región.

Según Europa Press, la demolición de viviendas, practicada por las fuerzas armadas israelíes, integra una política que ha generado llamados de organismos internacionales y defensores de derechos humanos, quienes han instado al Estado israelí a cesar la medida. Las autoridades palestinas insisten en que este tipo de sanciones exceden la figura del responsable directo, impactando en familiares y en la vida cotidiana de comunidades enteras.

A lo largo del conflicto, las demoliciones y detenciones posteriores a ataques han formado parte de la respuesta de seguridad israelí ante hechos violentos. Las reacciones desde los movimientos palestinos y los señalados por Israel suelen fundamentar sus acciones en experiencias previas de operaciones militares, especialmente en Gaza y Cisjordania. La política seguida por Israel, según reportó Europa Press, continuará generando controversia al interpretar diversos sectores tales respuestas como mecanismos de prevención o, en sentido contrapuesto, como represalias colectivas no consentidas por el derecho internacional.

Nuevos arrestos se suman al conjunto de personas detenidas en el marco del operativo militar realizado en Qabatiya. La ciudad, localizada en Cisjordania, se mantiene en estado de alta vigilancia tras los hechos recientes, mientras las autoridades israelíes justifican la acción como parte de su política de lucha contra el terrorismo. Organizaciones y voceros palestinos renovaron sus cuestionamientos al considerar que estas operaciones profundizan la tensión en la zona y contribuyen a un clima de inestabilidad, según señaló Europa Press.