El exministro Jordi Sevilla pretende abrir un debate crítico en el PSOE frente al "callejón sin salida" del sanchismo

El manifiesto publicado por Jordi Sevilla y apoyado por referentes críticos demanda al PSOE revisar su rumbo, restaurar el diálogo con otras fuerzas y reconectar con quienes exigen socialdemocracia frente a la polarización y la pérdida de apoyos en la base social

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La ausencia de diálogo entre los principales partidos políticos españoles centró uno de los argumentos de mayor peso en el manifiesto difundido por Jordi Sevilla, exministro y expresidente de Red Eléctrica. Según informó Europa Press, este texto hizo hincapié en la “mayor anormalidad” del actual periodo político: dos fuerzas mayoritarias que no logran conversar ni establecer acuerdos. A partir de este diagnóstico, el documento impulsado por Sevilla critica el rumbo adoptado por la dirección del Partido Socialista Obrero Español (PSOE) bajo el liderazgo de Pedro Sánchez y reclama una revisión profunda de su estrategia, tanto política como de alianzas.

El manifiesto, divulgado este lunes mediante las redes sociales de Sevilla, surgió con el objetivo de generar un debate autocrítico en el seno del PSOE y recibió el apoyo de diversas figuras críticas dentro de la formación, según consignó Europa Press. La iniciativa, titulada Socialdemocracia 21, se propuso como un espacio abierto no solo a militantes sino también a simpatizantes socialdemócratas alejados tanto de los radicalismos como del actual discurso confrontativo. En el documento, Sevilla sostuvo que la polarización, la confrontación de bloques y la dinámica “sanchismo-antisanchismo” arrastraron al partido “a un callejón sin salida”, debilitando su base social y facilitando el ascenso de la extrema derecha.

El texto responsabilizó a la actual dirección del partido por un aumento del apoyo a opciones políticas extremistas y por una supuesta “dictadura de las minorías”, mencionando que el PSOE se alejó de un proyecto autónomo, socialdemócrata, atractivo y centrado en los intereses ciudadanos. Según recogió Europa Press, el manifiesto insistió en la necesidad de volver a una política de consensos que recupere la capacidad de acuerdos democráticos sobre grandes cuestiones de Estado y recalcó la importancia de retomar el espíritu del proceso de transición democrática y la Constitución.

Entre los temas destacados por el manifiesto, se subrayó que el proyecto defendido debe distanciarse tanto del auge internacional de la extrema derecha de corte trumpista como de las posiciones de una izquierda populista y del independentismo. El documento, según Europa Press, abogó por un modelo que rechace la visión de las “dos Españas” permanentemente enfrentadas, eligiendo como referencia la voluntad de convivencia democrática y el respeto al opositor político como ejes de la convivencia en una sociedad plural y diversa.

La propuesta planteó cambios en la política de alianzas y en la estrategia del partido, con el objetivo explícito de reconectar con una mayoría progresista y de centro izquierda que, conforme a lo señalado en el manifiesto y citado por Europa Press, se siente actualmente alejada del PSOE. El texto resaltó que, pese a la permanencia del partido en el Gobierno y a ciertas mejoras logradas, la incapacidad de aplicar políticas socialdemócratas de redistribución de renta, fortalecimiento de los servicios públicos y reforma fiscal progresiva sigue siendo una asignatura pendiente.

Otra de las críticas incluidas se refirió a la naturaleza de los acuerdos parlamentarios que se adoptan en la actualidad. Socialdemocracia 21 denunció que el PSOE se encuentra bajo la presión de alianzas “asimétricas” en las que los socios parlamentarios resultan imprescindibles para sostener al ejecutivo, pero, a juicio del manifiesto, condicionan su agenda y favorecen la adopción de medidas alejadas de un programa socialista. Según Europa Press, el texto habló de situaciones donde la formación socialista acepta “bajo chantaje” imposiciones de sus aliados, en detrimento de consensos estables orientados al interés general.

El manifiesto reivindicó la reconstrucción de los elementos de confianza institucional, transparencia y separación de poderes como condiciones imprescindibles para prevenir abusos, corrupción o prácticas de acoso. Detalló la importancia de fortalecer los contrapesos dentro del Estado y de reforzar los mecanismos de control para impedir la subordinación de las instituciones a intereses personales o partidistas.

Según reportó Europa Press, el documento argumentó que la revigorización de la socialdemocracia pasa necesariamente por ensanchar el debate interno, abrir canales de participación y recuperar la sintonía con una ciudadanía que percibe una “crisis de confianza en la política” ante la falta de respuestas eficaces a retos contemporáneos y la prevalencia de una discusión pública degradada a intercambios de consignas.

En el plano de los principios, Socialdemocracia 21 se expresó a favor de un sistema tributario verdaderamente progresivo, con políticas sociales capaces de garantizar igualdad de oportunidades, entendiendo que la libertad y la igualdad no resultan incompatibles, sino complementarias para impulsar el desarrollo individual y colectivo. El texto vinculó la existencia de justicia social con la fortaleza de la democracia y defendió la importancia de instituciones sólidas y respetadas como cimiento para el funcionamiento del Estado de derecho.

El manifiesto también estableció una referencia directa al legado de la Transición democrática y la Constitución, reivindicando la construcción de proyectos políticos con raíces en estos hitos históricos, en contraste con modelos que, según se desprende del texto, se orientan a la revisión traumática del pasado vinculada a la guerra civil o la dictadura. En este sentido, el documento marcó una diferencia con recientes políticas relacionadas con la memoria histórica.

En cuanto al modelo de gobernanza, según detalló Europa Press, la plataforma consideró que España requiere de una nueva generación de acuerdos que armonicen el reconocimiento de la diversidad territorial con los valores de justicia social y territorial. El objetivo, de acuerdo al manifiesto, consiste en adaptar la arquitectura institucional y de gobernanza a las exigencias del momento presente, superando la disfuncionalidad e incompletitud detectadas por los firmantes.

Finalmente, Socialdemocracia 21 insistió en que la defensa del Estado de derecho, la independencia institucional, la libertad de prensa y la calidad del debate público no son cuestiones menores, sino que constituyen la base sobre la que debe edificarse cualquier política duradera. Según el texto recogido por Europa Press, estos principios resultan imprescindibles para el desarrollo de una socialdemocracia sólida, capaz de afrontar los desafíos actuales y de volver a conectar con quienes exigen un proyecto progresista, inclusivo y mayoritario.