Detenidos dos miembros de Estado Islámico acusados del atentado en una mezquita en un barrio alauí de Homs

El gobierno sirio anunció la captura de dos presuntos implicados en una explosión mortal ocurrida en Homs, tras identificar a los sospechosos mediante un operativo especial y localizar material que probaría su involucramiento en actividades extremistas

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El Ministerio del Interior de Siria precisó que, durante el operativo efectuado en la zona de Uadi al Dahab en Homs, las fuerzas de seguridad localizaron y confiscaron explosivos, armas y varias clases de munición, además de documentos y pruebas informáticas que serían reveladores sobre la actividad de los implicados en hechos terroristas. Según informó la agencia Europa Press, esta operación permitió la detención de dos personas señaladas como presuntos integrantes del Estado Islámico, a quienes las autoridades acusan de haber participado en el atentado con bomba ocurrido en diciembre en la mezquita Imam Alí bin Abitalib, ubicada en un barrio de mayoría alauí de la ciudad de Homs, en el centro de Siria.

De acuerdo con lo publicado por Europa Press, el Ministerio del Interior hizo público un comunicado donde identifica a los detenidos como Ahmad Atalá al Diab y Anas al Zarrad. Ambos figuran como miembros del Estado Islámico y, según la versión oficial, desempeñaron roles clave en la planificación y ejecución del ataque que dejó un saldo de al menos ocho víctimas mortales. El comunicado remarca que la captura de estos individuos resultó de un período de vigilancia y supervisión en terreno, en el que las fuerzas de seguridad lograron confirmar tanto su participación como su localización exacta.

Europa Press detalló que las evidencias incautadas, entre ellas artefactos explosivos y armas, conforman el soporte sobre el que las autoridades basan sus acusaciones. Asimismo, las pruebas informáticas recuperadas en el operativo también estarían ligadas a actividades criminales previas asociadas con células extremistas.

El Ministerio del Interior señaló en el mismo comunicado que las fuerzas de seguridad “seguirán siendo el escudo impenetrable para los ciudadanos de la nación”, reafirmando su compromiso en la protección de la población y declarando que continuarán persiguiendo a quienes consideren restos activos de organizaciones extremistas. Según consignó Europa Press, este mensaje busca fortalecer la imagen de las nuevas autoridades en un contexto de inestabilidad persistente, donde la seguridad interna continúa como una de las prioridades oficiales.

La acción policial que condujo a la captura ocurrió en un ambiente todavía marcado por las secuelas del atentado en la mezquita Imam Alí bin Abitalib, un hecho que provocó la muerte de al menos ocho personas y que, según Europa Press, generó un sentimiento de vulnerabilidad y alarma entre los residentes de la ciudad de Homs. El barrio afectado, habitado mayoritariamente por población alauí, ha sido en otras oportunidades objetivo de ataques vinculados a organizaciones radicales, un fenómeno que ha mantenido a la región bajo una estricta vigilancia.

El medio Europa Press recordó que esta intervención se enmarca en una reconfiguración política del país, tras el cambio de autoridades ocurrido a finales de 2024. Ahmed al Shara, antiguo dirigente de Hayat Tahrir al Sham (HTS), ahora lidera el gobierno de transición. Tal como publicó Europa Press, la nueva administración formalizó su adhesión a la coalición internacional contra Estado Islámico, una plataforma liderada por Estados Unidos. En ese sentido, la fuente describe la reciente reunión entre al Shara y el presidente estadounidense, Donald Trump, celebrada después de la caída del régimen de Bashar al Assad en diciembre de 2024, señalando que este encuentro representa un esfuerzo por coordinar medidas de seguridad conjuntas y reforzar las alianzas internacionales en la lucha contra el extremismo violento.

Según reportó Europa Press, la nueva dirección del país busca impulsar una estrategia de cooperación internacional para desmantelar las redes terroristas todavía presentes en diferentes provincias. En ese contexto, las acciones recientes en Homs se presentan como parte de una campaña más amplia orientada a consolidar el control territorial y reducir la capacidad operativa de células como Estado Islámico, que según fuentes oficiales, todavía mantienen cierto grado de influencia y capacidad para organizar atentados.

Europa Press enfatizó que la persecución de los individuos presuntamente implicados en el atentado se realizó mediante operaciones de vigilancia e inteligencia, elementos que las autoridades consideran esenciales para evitar nuevos episodios violentos y restaurar la confianza social en las instituciones encargadas de la seguridad. A raíz de esta acción, la población local permanece atenta a la evolución de las investigaciones, ya que la constatación de nuevas pruebas podría arrojar más luz sobre la estructura y vínculos de los grupos responsables del reciente ataque en Homs.

El comunicado y la detención de Ahmad Atalá al Diab y Anas al Zarrad sirven, según Europa Press, para enviar un mensaje a otras células activas sobre la capacidad operativa de las fuerzas sirias. Las autoridades insisten en que la vigilancia sobre elementos sospechosos se mantendrá como una política permanente, en paralelo al proceso de consolidación institucional que enfrenta el país en medio de alianzas renovadas en la lucha contra el terrorismo yihadista.