Canel responde a Trump que EEUU "no tiene moral para señalar a Cuba en nada"

En respuesta a las advertencias emitidas desde Washington, el mandatario cubano calificó de ilegítimos los cuestionamientos de Estados Unidos, acusando a la Casa Blanca de agravar la crisis alimentaria y financiera mediante sanciones económicas impuestas durante décadas sobre la isla

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En medio de la intensificación de las presiones diplomáticas y económicas, Miguel Díaz-Canel aseguró que las dificultades económicas que enfrenta Cuba son consecuencia directa de las sanciones impuestas por Estados Unidos y no resultado de la gestión interna, de acuerdo con lo informado por diversos medios. El presidente cubano afirmó que las privaciones económicas constituyen el resultado de décadas de restricciones económicas y medidas de presión financiera llevadas a cabo por Washington, mientras rechazó los señalamientos recientes de la administración estadounidense hacia el gobierno de la isla.

Según publicó la prensa internacional, el domingo anterior Donald Trump instó a las autoridades cubanas a buscar un acuerdo. Las declaraciones del expresidente estadounidense se enmarcan en el contexto de la reciente captura de Nicolás Maduro, mandatario de Venezuela, un hecho que, según Trump, puso fin a los envíos de petróleo y apoyo financiero desde Caracas hacia Cuba. El exmandatario estadounidense subrayó que, con la detención de Maduro, “se han acabado” los aportes venezolanos a la economía cubana, y sugirió que La Habana debía encontrar una salida ante las nuevas circunstancias.

En respuesta, Díaz-Canel manifestó que quienes, desde Estados Unidos, señalan a Cuba como responsable de la crisis humanitaria y económica, carecen de legitimidad moral para emitir tales juicios. “Quienes convierten todo en negocio, incluso las vidas humanas, no tienen moral para señalar a Cuba en nada”, declaró el presidente, según reportó la agencia de noticias. Añadió que los constantes intentos de responsabilizar a la Revolución por las carencias que sufre la población cubana no toman en cuenta el peso de seis décadas de embargo estadounidense y que estos afirmaciones deberían cesar “por vergüenza”.

El medio digital detalló que la administración de Díaz-Canel considera que las medidas estadounidenses han creado un entorno de “asfixia extrema”, profundizando la crisis alimentaria y financiera en la isla. Las restricciones han afectado sectores como la importación de combustible, el acceso a financiación internacional y la disponibilidad de productos básicos. Estas limitaciones han motivado al ejecutivo cubano a reiterar su rechazo a lo que califica como una política de agresión.

Díaz-Canel afirmó durante su intervención que la soberanía y la independencia del país no están en discusión, pese a los desafíos derivados de la presión económica y política. En sus palabras, “Cuba es una nación libre, independiente y soberana”, subrayando que, según sus palabras reportadas por los medios, la isla se ha visto sometida a agresiones durante los últimos 66 años y sufre amenazas constantes, pero no actúa como nación agresora. En su declaración pública, dejó claro que el pueblo cubano permanece preparado para defender su integridad nacional en cualquier circunstancia.

El intercambio de declaraciones entre las autoridades de ambos países sigue sumando tensiones a una relación histórica marcada por episodios de confrontaciones diplomáticas, crisis económicas y diversas sanciones adoptadas por Estados Unidos contra la isla. Reportes periodísticos destacan que la Casa Blanca ha mantenido su estrategia de endurecer el embargo comercial, mientras los gobernantes cubanos sostienen que las dificultades internas no pueden separarse del impacto de esa política internacional.

A lo largo de los años, ambas partes han intercambiado acusaciones sobre el origen de los problemas económicos y sociales de Cuba. La administración estadounidense argumenta que las políticas del gobierno isleño han generado la actual situación, mientras que la dirigencia cubana apunta de forma reiterada a las sanciones como principal causa de las dificultades e insiste en que tales medidas buscan forzar cambios políticos en la isla.

El desarrollo reciente de los acontecimientos en Venezuela también ha introducido nuevos factores en la balanza económica cubana. Según dieron a conocer fuentes internacionales citadas por los medios, la detención de Nicolás Maduro ha supuesto el cese de los envíos petroleros y de ayuda financiera que Caracas venía proporcionando durante años, lo que agudiza el panorama de escasez energética y crisis de divisas en Cuba.

El diálogo entre el gobierno cubano y las autoridades estadounidenses se mantiene congelado en medio de la persistencia de los desacuerdos fundamentales. Díaz-Canel sostiene que toda solución pasa por el levantamiento de las sanciones y el reconocimiento pleno de la independencia de Cuba, postura que ha reiterado en diferentes foros nacionales e internacionales.

El escenario actual refleja la profundidad de una disputa diplomática y económica que ha trascendido varias administraciones en Washington y La Habana. Analistas consultados por medios internacionales, según informaciones publicadas, consideran que las recientes declaraciones de ambos líderes no auguran una distensión cercana, mientras la población cubana continúa enfrentando el impacto directo del embargo y la restricción de suministros.

En su mensaje, el presidente cubano concluyó asegurando la disposición de la población a defender lo que considera su soberanía frente a cualquier intento de injerencia externa. Reiteró el carácter pacífico de la política exterior de la isla y rechazó que Cuba tenga intenciones agresivas hacia ningún país, basado en los principios históricos de la Revolución, de acuerdo con las informaciones difundidas.