
La preocupación manifestada por Moscú a raíz de la interceptación de un petrolero en aguas del Atlántico Norte precedió a la decisión del Gobierno estadounidense de liberar a dos tripulantes rusos que se encontraban detenidos. Según informó la agencia Europa Press, el Ministerio de Exteriores de Rusia comunicó que Estados Unidos aceptó excarcelar a ambos ciudadanos, quienes integraban la dotación del buque ‘Marinera’, interceptado por las fuerzas estadounidenses bajo la acusación de incumplimiento de sanciones energéticas.
Europa Press detalló que Maria Zajarova, portavoz del Ministerio de Exteriores ruso, atribuyó la decisión al presidente estadounidense, Donald Trump, quien habría respondido a una solicitud formal presentada por el Gobierno ruso. “En respuesta a nuestra petición, Trump ha decidido liberar a dos ciudadanos rusos de la tripulación del 'Marinera' detenidos previamente por Estados Unidos durante una operación en el Atlántico norte”, expresó Zajarova mediante un comunicado difundido en la cuenta oficial de ese ministerio en Telegram.
El medio consignó que las autoridades rusas valoraron públicamente la liberación y transmitieron agradecimientos a las autoridades estadounidenses. Zajarova afirmó que el gobierno ruso “aplaude esta decisión y expresa su gratitud a la cúpula estadounidense”. También aseguró que todos los esfuerzos diplomáticos estarían enfocados en agilizar el regreso de los marinos al territorio ruso, subrayando que “las autoridades rusas abordan con urgencia todos los asuntos relacionados con el rápido retorno de los compatriotas a su patria”.
De acuerdo con Europa Press, el abordaje del petrolero ‘Marinera’ ocurrió el miércoles como consecuencia de una operación de Estados Unidos orientada a controlar las supuestas acciones de la llamada ‘flota fantasma’ rusa, una red de embarcaciones implicada, según Washington, en maniobras para eludir las sanciones sobre el sector petrolero venezolano. Moscú, por su parte, reaccionó al incidente transmitiendo su “grave preocupación” ante lo que calificó como una “interceptación ilegal”.
En el comunicado oficial, citado por Europa Press, el Gobierno ruso hizo hincapié en que el ‘Marinera’ navegaba bajo bandera rusa desde el 24 de diciembre y cumplía con los estándares del Derecho Internacional. Según ese pronunciamiento, la nave transitaba “de forma inocente aguas internacionales del Atlántico Norte, en ruta hacia territorio ruso”. El Ministerio de Exteriores subrayó que durante todo el proceso, las autoridades estadounidenses mantuvieron líneas de comunicación abiertas y recibieron información directa desde Rusia sobre el estatus civil y pacífico del petrolero. “No podían tener duda alguna sobre este asunto ni había ningún indicio que favoreciera especulaciones sobre que el barco estuviera navegando sin bandera o bajo una falsa”, puntualizó la cartera de Exteriores rusa, según recogió Europa Press.
El episodio se enmarca en un contexto de tensiones bilaterales relacionadas con las sanciones internacionales impuestas a sectores estratégicos de Venezuela y las actividades marítimas vinculadas al comercio de hidrocarburos. Según reveló Europa Press, la tripulación del ‘Marinera’ quedó bajo custodia tras la operación estadounidense, al tiempo que el Gobierno ruso reclamó la legalidad del tránsito del petrolero y la pertenencia del pabellón.
Las autoridades rusas reiteraron la validez de los documentos del buque y la ausencia de indicios que permitieran especular sobre irregularidades asociadas a la identidad de la nave. Esta postura fue reiterada en los comunicados oficiales citados por Europa Press, en los cuales el Ministerio de Exteriores rechazó categóricamente las sospechas en torno al status del ‘Marinera’ y recalcó su carácter plenamente legal y pacífico.
La liberación de los dos marinos rusos marca un nuevo capítulo en las interacciones diplomáticas entre Washington y Moscú en el marco de disputas por el cumplimiento de las sanciones internacionales. Según recopiló Europa Press, el Gobierno ruso insiste en que todas sus operaciones relacionadas con el tráfico marítimo del sector energético permanecen dentro de los marcos legales internacionales, en tanto que Estados Unidos sostiene la vigilancia sobre las actividades consideradas de riesgo para el régimen de sanciones en vigor sobre Venezuela.
El seguimiento al caso mantiene activa la atención diplomática en ambos países, especialmente luego del rescate de los ciudadanos rusos y el intercambio de mensajes oficiales valorando la colaboración circunstancial para facilitar su retorno. La reacción del Ministerio de Exteriores ruso, que enfatizó la “urgencia” en resolver la situación, refleja la prioridad asignada a los intereses consulares y a la protección de la tripulación involucrada.