Meloni defiende reanudar el diálogo directo con Rusia y apuesta por nombrar un enviado especial europeo

La jefa del gobierno italiano solicita a la Unión Europea relanzar contactos con Moscú para buscar una solución al conflicto en Ucrania, subrayando la necesidad de una estrategia unificada y la designación de un responsable europeo

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La presidenta del gobierno italiano, Giorgia Meloni, enfatizó las dificultades de igualar la magnitud del despliegue militar ruso en Ucrania, refiriéndose a los más de un millón y medio de efectivos con los que cuenta Moscú. Ante esta situación, Meloni subrayó que el envío de tropas italianas al territorio ucraniano no representa una opción viable en este momento. A partir de este análisis de capacidades, planteó la necesidad de relanzar contactos políticos entre la Unión Europea y Rusia como alternativa para intentar poner fin al conflicto. Según reportó el diario italiano 'Corriere della Sera', Meloni defendió la propuesta de abrir una vía de diálogo directo con las autoridades rusas, orientada a buscar una solución a la guerra en Ucrania, e instó a la UE a definir una estrategia coordinada para abordar este objetivo.

En declaraciones recogidas por 'Corriere della Sera', la mandataria explicó que ya es el momento de que la Unión Europea asuma la responsabilidad de mantener conversaciones con Rusia. Meloni subrayó que la falta de acciones claras y coordinadas solo serviría a los intereses del presidente ruso Vladimir Putin, por lo que llamó a no actuar de manera improvisada o desorganizada. Reiteró su disposición a apoyar la designación de un enviado especial europeo para Ucrania, una figura que, según su planteamiento, podría encauzar los esfuerzos diplomáticos hacia una solución negociada.

El medio 'Corriere della Sera' detalló que, para Meloni, únicamente a través de una representación especial europea se lograría centralizar y estructurar el diálogo con Moscú. La primera ministra italiana descartó la posibilidad de permitir el retorno de Rusia al G8 por considerarlo prematuro, y en su intervención matizó que restablecer los canales de diálogo no implica renunciar a los mecanismos de presión existentes sobre Moscú, sino adecuar la posición europea para evitar la dispersión de esfuerzos.

Meloni expresó acuerdo con el presidente francés, Emmanuel Macron, quien días antes había defendido la necesidad de que europeos y ucranianos encuentren el modo de retomar las conversaciones con Vladimir Putin. El medio italiano consignó que Macron había marcado finales de 2025 como una fecha límite para establecer el marco que posibilite discutir con Moscú la eventual puesta en marcha de un proceso de paz.

El despliegue de tropas sobre el territorio ucraniano figura entre los principales desacuerdos dentro de la Unión Europea, de acuerdo con la cobertura de 'Corriere della Sera'. Meloni volvió a rechazar la opción militar y cuestionó la eficacia de una presencia europea frente al contingente ruso, señalando el desbalance entre las capacidades de ambas partes. Según las declaraciones recogidas por el medio, la mandataria advirtió sobre el riesgo de comprometer recursos sin un horizonte claro de contención, con base en la diferencia numérica entre el personal militar de Rusia y el que podrían destinar los países europeos.

La insistencia en un diálogo estructurado apunta, según detalló 'Corriere della Sera', a evitar acciones fragmentadas que beneficien los objetivos de Moscú en el contexto del conflicto. Meloni remarcó que “ya es la hora” de que la propia Unión Europea asuma la iniciativa diplomática y no delegue sus responsabilidades en terceros actores, responsabilizando a la ausencia de coordinación de los posibles límites en la contribución europea a la solución del conflicto.

Como complemento a la iniciativa diplomática, la jefa del Ejecutivo italiano pidió a los socios europeos que tomen una decisión conjunta sobre el nombramiento de un enviado especial para Ucrania. Para Meloni, tal figura permitiría establecer mecanismos de seguimiento y evaluación de los contactos con Rusia, proporcionando un canal de comunicación único y evitando la dispersión política que, según sus palabras, “hace un favor” a Putin.

El diario italiano destacó que Meloni no excluyó futuras revisiones sobre el estatus de Rusia en foros internacionales, aunque volvió a recalcar que, a su juicio, aún no existen las condiciones para la reincorporación de Moscú al G8. La mandataria argumentó que antes de considerar esa posibilidad, Europa debe consolidar una posición común y avanzar en contactos directos que permitan evaluar la disposición rusa a negociar.

Las declaraciones de Meloni y la cobertura de ‘Corriere della Sera’ pusieron de relieve las diferencias en la lectura de la situación entre los países miembros de la UE, en particular sobre el alcance de la ayuda militar y la estrategia diplomática hacia Rusia. La dirigente italiana instó a sus pares europeos a evitar adoptar posturas individuales o descoordinadas y defendió la elaboración de una hoja de ruta consensuada.

El medio subrayó que Meloni reafirmó su disponibilidad para iniciar el proceso de designación del enviado especial, responsabilizando al conjunto de los países de la UE de la necesidad de definir el perfil y el mandato de esta figura. Según la cobertura, la propuesta italiana suscitó debate entre los socios comunitarios, con algunos gobiernos mostrándose favorables a avanzar en la apertura de un nuevo canal de conversaciones y otros evitando compromisos inmediatos.

El reportaje de ‘Corriere della Sera’ también señaló que las declaraciones de Macron en torno a la reapertura del diálogo con el Kremlin se produjeron en medio de un escenario diplomático complejo, marcado por la continuidad de la guerra en Ucrania y el endurecimiento de las sanciones europeas contra Moscú. El contexto obliga a redefinir las estrategias de la UE y a buscar una mayor coherencia en la actuación de sus miembros.

En cuanto al futuro de la intervención europea en Ucrania, el medio italiano indicó que persisten dudas entre los líderes sobre la conveniencia de ampliar la participación militar frente a una Rusia con superioridad numérica. Meloni insistió en la necesidad de evaluar los riesgos y los posibles límites de cualquier iniciativa que implique un compromiso directo de tropas europeas, priorizando la vía diplomática y la articulación de una respuesta colectiva.

De acuerdo con ‘Corriere della Sera’, la primera ministra defendió que la aportación de la Unión Europea será más efectiva en la medida en que se base en el consenso interno, la claridad de objetivos y la preparación de un componente diplomático capaz de interlocutar de forma directa con las autoridades rusas. Para Meloni, este enfoque permitirá a la UE “no hacer un favor” a Putin y preservar su influencia en la búsqueda de un eventual acuerdo de paz.