
El sistema de entrega de productos agroalimentarios en el Port de Tarragona experimentó una reducción significativa en la cantidad de envíos de cereales, totalizando 605 entregas, una disminución del 45,5% respecto a las 1.112 realizadas en el ejercicio anterior, según consignó el medio. Esta caída se enmarca dentro de las consecuencias inmediatas de las movilizaciones organizadas por los trabajadores agrarios en distintos puntos de Cataluña, lo que provocó una notable afectación en la logística y el flujo vehicular en el puerto.
De acuerdo con la información difundida por el Port de Tarragona y reportada por el medio, durante la primera jornada de protestas llevadas a cabo este jueves, el tráfico de camiones en las instalaciones cayó en un 69,4% en comparación con los datos registrados el mismo día del año pasado. Solamente 672 camiones ingresaron al recinto portuario frente a los 1.918 que lo hicieron doce meses atrás. Respecto al movimiento de salida, la reducción fue similar: salieron 552 camiones, una cifra considerablemente inferior a los 2.093 vehículos pesados que abandonaron el puerto en igual fecha del año anterior.
El Port de Tarragona explicó a través de un comunicado que la disminución del movimiento de camiones responde directamente a los bloqueos y las interrupciones en el acceso provocados por las movilizaciones del sector agrícola, que desde primera hora del jueves afectaron distintas rutas clave en la región, dificultando el transporte y el normal desempeño de las operaciones portuarias.
Dicho escenario obligó a la infraestructura portuaria a mantener su plan de autoprotección en fase de alerta debido a la nueva convocatoria de movilizaciones previstas para este viernes. Este plan supone un refuerzo en la vigilancia y un incremento de la presencia de la policía portuaria, con el objetivo de preservar la seguridad de las instalaciones y de las personas que trabajan en el recinto, destacó el Port de Tarragona en su comunicado, según publicó el medio.
El contexto de las protestas en Cataluña ha tenido repercusiones directas sobre las rutas de acceso al puerto y en la red vial regional. Según detalló el medio, los agricultores mantenían bloqueadas cinco carreteras en distintas zonas de Cataluña desde primera hora del viernes, al menos una en cada una de las cuatro provincias catalanas. Esta situación provoca no solo disrupciones en el transporte portuario, sino también impactos en el abastecimiento y la circulación general de mercancías agrarias y no agrarias.
Según informó el Port de Tarragona, la afectación de los bloqueos en los accesos y en la red viaria llevó a una drástica reducción en el flujo de vehículos pesados, con casi 1.300 menos operando respecto al mismo periodo del año anterior. Además de la caída en la cantidad de camiones que ingresan y salen del recinto, la disminución en la entrega de cereales refuerza el panorama de fuerte impacto sobre la operativa portuaria, ya que el puerto es un punto estratégico para el comercio y la distribución de productos agroalimentarios tanto en el ámbito autonómico como nacional.
Los registros oficiales del Sistema de Entrega de Agroalimentarios muestran cómo las protestas alteraron sensiblemente el ritmo habitual de distribución de cereales, una de las principales actividades de carga y descarga en el puerto. El descenso del 45,5% en las entregas no solo evidencia la influencia de los cortes en los accesos, sino que también refleja las dificultades logísticas adicionales a las que se enfrenten las compañías implicadas en la cadena de suministro.
Las autoridades portuarias informaron la activación de protocolos especiales de seguridad, que contemplan el aumento de los controles policiales tanto en las inmediaciones como dentro de las instalaciones. De acuerdo con el comunicado citado por el medio, esta estrategia busca anticipar cualquier eventualidad y minimizar riesgos durante la persistencia de las movilizaciones, que continuarán mientras siga la convocatoria de los productores agrarios.
El medio también indicó que las interrupciones en las carreteras afectan tanto al transporte nacional como internacional, ya que una parte significativa del tráfico de mercancías que opera en el Port de Tarragona corresponde a importaciones y exportaciones esenciales para diversos sectores económicos. Esta disminución de actividad en un nodo logístico relevante implica retrasos en la distribución y posibles consecuencias en sectores dependientes de estos suministros.
Desde el inicio de las protestas, los organizadores de las movilizaciones manifestaron su voluntad de mantener la presión sobre las autoridades para hacer visibles sus demandas, lo que ha acentuado la incertidumbre respecto al restablecimiento total de la actividad normal en el puerto y en las rutas afectadas. El Port de Tarragona reiteró, de acuerdo a lo publicado por el medio, que mantendrá las medidas de prevención y vigilancia mientras persistan los bloqueos y las concentraciones de manifestantes.
Tal como reportó el medio, la reducción drástica en las cifras de tráfico de camiones y entregas de productos agroalimentarios durante la jornada inaugural de las protestas refleja un escenario de impacto inmediato y sostenido en la actividad portuaria, contexto que seguirá bajo observación en tanto continúen las acciones del sector agrario y los controles de seguridad implementados por las autoridades portuarias y policiales.