Puerto Príncipe, 8 ene (EFE).- La organización Médicos Sin Fronteras (MSF) alertó este jueves sobre cómo un espacio que utilizaban para la atención médica en un barrio de la capital de Haití se convirtió en un "campo de batalla" por la intensificación de los enfrentamientos entre la Policía Nacional y grupos armados, y reclamó una mayor protección para la población civil y los centros sanitarios.
El pasado martes, en el barrio de Bel Air, "el antiguo edificio escolar utilizado para las actividades médicas de MSF se convirtió en un campo de batalla durante intensos enfrentamientos entre un grupo armado y la Policía Nacional. Siete voluntarios comunitarios quedaron atrapados en el lugar durante varias horas antes de conseguir escapar", informó la ONG a través de un comunicado.
"Estos hechos también se cobraron la vida de un antiguo voluntario comunitario que había colaborado con MSF en 2025. Gravemente herido, llegó a la clínica pocos minutos después de que el personal voluntario hubiera sido evacuado. Al no poder recibir primeros auxilios, falleció a causa de sus heridas frente a la entrada del edificio", detalló.
MSF advirtió que el aumento de la violencia "pone gravemente en peligro la vida de los miles de civiles que viven en este barrio y compromete de forma alarmante su acceso a la atención sanitaria", por lo que llamó a "todas las partes para que respeten las instalaciones médicas, al personal sanitario, a los pacientes y a la población civil".
"Las intervenciones médicas que llevamos a cabo en Bel Air y Bas Delmas proporcionan atención esencial a varios miles de pacientes cada mes. Sin estas clínicas, quedarían completamente privados de acceso a la atención sanitaria", afirmó Nicholas Tessier, coordinador general de MSF en Haití.
Debido a este nuevo episodio de violencia, MSF anunció la suspensión de todas sus actividades en Bel Air hasta nuevo aviso.
Haití atraviesa desde hace años una profunda crisis en todos los órdenes y que se ha agravado a causa de la violencia que imponen las bandas armadas.
Más de 1,4 millones de personas se vieron obligadas a abandonar sus hogares el año pasado a causa de la violencia, la cifra más alta jamás registrada en el país, mientras que la mitad de la población -seis millones de personas, incluidos 3,3 millones de niños- necesita ayuda humanitaria, según datos de organismos internacionales.
De acuerdo con la ONU, más de 16.000 personas han muerto por la violencia de las bandas armadas en Haití desde inicios de 2022, y más de 4.000 de esos homicidios ocurrieron en el primer semestre de 2025. EFE