El barril de petróleo Brent supera los 60 dólares tras subir un 0,50% antes de la apertura de las Bolsas

Estados Unidos avanza en acuerdos con Venezuela para adquirir crudo, mientras PDVSA confirma negociaciones bajo criterios de transparencia y beneficio mutuo entre ambos países, en un contexto de tensiones por el control de exportaciones y sanciones internacionales

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Washington propuso mantener el control de las exportaciones venezolanas de crudo por tiempo indefinido, con la intención de transformar a Venezuela en proveedor relevante de petróleo y socio estratégico en el continente. Según el medio Europa Press, esta propuesta forma parte de un plan económico en el que Estados Unidos busca impulsar la reconstrucción de la industria petrolera venezolana.

El precio del barril de Brent, referencia para el mercado europeo, alcanzó los 60,28 dólares al inicio de la jornada bursátil, mostrando un incremento del 0,53%. Paralelamente, el crudo West Texas Intermediate (WTI), utilizado como indicador en Estados Unidos, subió aproximadamente un 0,5% hasta situarse en 56,27 dólares. Europa Press detalló que este movimiento alcista ocurrió antes de la apertura de las principales Bolsas.

El presidente estadounidense, Donald Trump, afirmó en la jornada previa que Venezuela, encabezada ahora por la exvicepresidenta Delcy Rodríguez, suministrará entre 30 y 50 millones de barriles de petróleo sancionado al mercado estadounidense. Esta operación se enmarca en los esfuerzos de la administración estadounidense para acceder directamente a los recursos venezolanos.

Chris Wright, secretario de Energía de Estados Unidos, precisó en una conferencia organizada por Goldman Sachs que la estrategia consiste en comercializar, inicialmente, las reservas acumuladas de petróleo venezolano, y posteriormente gestionar las exportaciones de producción futura de manera indefinida. Wright explicó que el Gobierno estadounidense busca estabilizar y potenciar la producción petrolera de Venezuela, permitiendo la llegada de repuestos, maquinaria y servicios especializados. Su objetivo es prevenir un nuevo deterioro en el sector energético venezolano.

Agregó, siempre según Europa Press, que el propósito a mediano y largo plazo apunta a sentar las bases para que empresas estadounidenses —anteriores o potenciales inversores— puedan operar nuevamente en el país sudamericano. Wright explicó que estas medidas intentan reposicionar a Venezuela, integrándola como miembro productivo del hemisferio occidental y proveedor estable de crudo.

Por otro lado, la petrolera estatal de Venezuela, Petróleos de Venezuela S.A. (PDVSA), notificó en su cuenta oficial de Facebook el inicio de conversaciones con Estados Unidos orientadas a la venta de determinados volúmenes de crudo. La petrolera detalló que las negociaciones siguen esquemas comparables a los aplicados previamente con corporaciones internacionales como Chevron, privilegiando transacciones bajo "criterios de legalidad, transparencia y beneficio mutuo", recogió Europa Press.

El comunicado de PDVSA subrayó la decisión de la empresa de construir asociaciones enfocadas en el desarrollo nacional y el fortalecimiento de la estabilidad energética a escala mundial. Según el texto divulgado por Europa Press, la compañía reafirmó la relevancia de estas alianzas en el contexto comercial internacional, considerándolas esenciales para el crecimiento venezolano y el abastecimiento energético global.

Estas declaraciones y movimientos se produjeron pese al contexto de restricciones y sanciones que afectan actualmente a la economía venezolana, con la exportación de petróleo como uno de los puntos centrales de tensión entre el gobierno venezolano y la administración estadounidense.

La evolución de los precios del Brent y el WTI, según lo reportado por Europa Press, también refleja la sensibilidad de los mercados internacionales ante este tipo de acuerdos y la incertidumbre generada por las relaciones bilaterales en el sector energético. Mientras persisten las negociaciones, los actores globales monitorean las decisiones de ambos gobiernos y de PDVSA, que podrían modificar el equilibrio de la oferta petrolera internacional.